Los ganaderos somos importantes y esenciales en la tarea de alimentar a la humanidad

Por: 
CONtexto ganadero
01 de Octubre 2020
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Necesitamos unirnos para ser cada día mejores ganaderos, a partir de la información, de la capacitación, del intercambio de experiencias de innovación, de la apropiación de metas compartidas frente a la construcción de la nueva ganadería colombiana. Foto: Fedegán

“No perdamos nunca la noción de nuestra importancia”. Pero “si queremos seguir siendo importantes debemos ofrecerle al mundo lo que el mundo está demandando: carne y leche en las mejores condiciones de inocuidad, bienestar animal y respeto por la naturaleza”, dijo el presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie Rivera, en la celebración del Día Nacional del Ganadero, a la vez que destacó el papel de la mujer ganadera como protagonista de la economía rural.

 

Durante su saludo a los ganaderos colombianos con motivo de la celebración del Día Nacional del Ganadero, el presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie Rivera, exaltó el papel de la mujer en esta actividad por su aporte a la economía rural y a la cohesión social en el campo. Además, se refirió a las señales de cambio que se han dado como consecuencia de la pandemia: sensibilidad hacia el sector rural, inocuidad en la alimentación y el crecimiento de la demanda de proteína animal en el mundo.

 

En su mensaje, el dirigente gremial destacó a la mujer ganadera, “que cada día las hay más, dedicadas a este oficio esforzado y tesonero, a pesar de lo cual ha dejado de ser, como muchos otros, exclusivo de los hombres, sobre todo en ese gran universo de la pequeña producción minifundista y campesina, en el que la mujer, muchas veces cabeza de familia, ocupa un papel anónimo pero enorme, por su aporte a la economía rural y a la cohesión social en el campo”.

 

Por otra parte, Lafaurie Rivera, reconoció la mayor participación de la mujer en la ganadería como una de las tantas evidencias de que el mundo, está cambiando para bien en lo social, en lo económico y en lo cultural, siempre al ritmo de los avances de la ciencia y la tecnología, sobre todo en la inmensa posibilidad que la humanidad hoy tiene de informarse y comunicarse.

 

También se refirió al campanazo de alerta que le ha dado la actual pandemia de la COVID-19 al sector frente a las amenazas del cambio climático y la afectación masiva de la salud. “El mundo quedó notificado de que debe cambiar aún más, para acompasar el desarrollo con la preservación de la naturaleza y la subsistencia misma”, dijo.

 

“Por eso nuestro empeño en impulsar la transformación hacia una nueva ganadería, una ganadería para el cambio, rentable y competitiva en los mercados, porque lo nuestro es un negocio, una fuente legítima de subsistencia; pero también una reconciliada con la naturaleza, a partir de la implementación progresiva de sistemas silvopastoriles, que convierten el potrero en oasis de naturaleza, en fábrica eficiente de comida, en entorno de salud y bienestar animal, y algo muy importante, en verdadera aspiradora de carbono que limpia el ambiente y protege la naturaleza.

 

Y añadió que, si el mundo está cambiando, “la ganadería debe cambiar con el mundo. Por ello convertimos esta reflexión en el lema del 38 Congreso Nacional de Ganaderos ‘Una ganadería para el cambio’, que celebraremos virtualmente entre el 25 y 27 de noviembre”.

 

El presidente ejecutivo de Fedegán habló de las tres señales que, según su análisis, se deben convertir en oportunidades para la ganadería:

 

Primero: hay una nueva sensibilidad hacia el sector rural. En medio de las amenazas de la pandemia, los países vuelven a poner en la primera línea de sus preocupaciones a la seguridad alimentaria, y el productor de alimentos se ha convertido en uno de los héroes anónimos de la emergencia.

 

Segundo: el mercado mundial de alimentos se preocupa más por la inocuidad, pues la salud ha vuelto al primer lugar de las preocupaciones humanas, y frente a las amenazas del cambio climático, la producción sostenible, que ayer era un valor agregado, hoy se convierte en exigencia de los mercados.

 

Tercero: con el crecimiento de la población mundial crece la demanda de proteína animal, y la ganadería bovina es el principal proveedor de ese componente esencial de la dieta humana a través de la carne y la leche.

 

También invitó a los productores a hacer parte de la “Comunidad Virtual Ganadera”, a ser lectores diarios del periódico virtual CONtexto Ganadero, que es un medio de comunicación del sector, a unirse a las redes sociales de Fedegán y a los grupos de WhatsApp.

 

“Los invitamos a estar en contacto, a estar unidos…, para llegar más lejos. Somos importantes…, muy importantes, y debemos estar orgullosos de serlo. ‘Ganaderos a mucho honor’, como nos lo recuerda el himno de Fedegán”, concluyó.

 

Vea el homenaje a los ganaderos en este vínculo

 

El siguiente es el texto completo del mensaje de Lafaurie Rivera a los Ganaderos:

 

 

DÍA NACIONAL DEL GANADERO

30 DE SEPTIEMBRE DE 2020

MENSAJE DEL PRESIDENTE EJECUTIVO DE FEDEGÁN

 

Ganaderos de Colombia:

 

Y también ganaderas, que cada día las hay más, dedicadas a este oficio esforzado y tesonero, a pesar de lo cual ha dejado de ser, como muchos otros, exclusivo de los hombres, sobre todo en ese gran universo de la pequeña producción minifundista y campesina, en el que la mujer, muchas veces cabeza de familia, ocupa un papel anónimo pero enorme, por su aporte a la economía rural y a la cohesión social en el campo. A las mujeres ganaderas de Colombia, mi especial saludo, personal y en nombre de FEDEGÁN y de su Junta Directiva.

 

Esta mayor participación de la mujer en la ganadería es una de las tantas evidencias de que el mundo, a pesar de las señales en contrario; a pesar de la guerra y la violencia, de la inequidad y la pobreza, de la angustia por la degradación ambiental y ahora mismo por la salud mundial, está cambiando para bien en lo social, en lo económico y en lo cultural, siempre al ritmo de los avances de la ciencia y la tecnología, sobre todo en la inmensa posibilidad que la humanidad hoy tiene de informarse y comunicarse.

 

La pandemia ha sido un campanazo de alerta frente a las amenazas del cambio climático y la afectación masiva de la salud, ante las cuales el mundo quedó notificado de que debe cambiar aún más, para acompasar el desarrollo con la preservación de la naturaleza y la subsistencia misma. Y si el mundo está cambiando, la ganadería debe cambiar con el mundo. Por ello convertimos esta reflexión en el lema del 38º Congreso Nacional de Ganaderos “Una ganadería para el cambio”, que celebraremos virtualmente entre el 25 y 27 de noviembre. Atendamos entonces a las señales del cambio para convertirlas en oportunidades para la ganadería.

 

Primero: hay una nueva sensibilidad hacia el sector rural. En medio de las amenazas de la pandemia, los países vuelven a poner en la primera línea de sus preocupaciones a la seguridad alimentaria, y el productor de alimentos se ha convertido en uno de los héroes anónimos de la emergencia.

 

Segundo: El mercado mundial de alimentos se preocupa más por la inocuidad, pues la salud ha vuelto al primer lugar de las preocupaciones humanas, y frente a las amenazas del cambio climático, la producción sostenible, que ayer era un valor agregado, hoy se convierte en exigencia de los mercados.

 

Tercero: Con el crecimiento de la población mundial crece la demanda de proteína animal, y la ganadería bovina es el principal proveedor de ese componente esencial de la dieta humana a través de la carne y la leche.

 

Así pues, los ganaderos no somos apenas importantes, sino esenciales dentro de la noble tarea de alimentar a la humanidad, y debemos sentirnos orgullosos por ello. La suma de nuestros esfuerzos individuales produce anualmente más de 7.000 millones de litros de leche y más de 800.000 toneladas de carne que alimentan al país y ya nos permiten asomarnos con muchas posibilidades a los mercados internacionales, sobre todo de carne y también de derivados lácteos. Por ello este es mi primer mensaje en el Día Nacional del Ganadero: No perdamos nunca la noción de nuestra importancia.

 

No obstante, si queremos seguir siendo importantes debemos ofrecerle al mundo lo que el mundo está demandando: carne y leche en las mejores condiciones de inocuidad, bienestar animal y respeto por la naturaleza.

 

Por eso nuestro empeño en impulsar la transformación hacia una nueva ganadería, una ganadería para el cambio, rentable y competitiva en los mercados, porque lo nuestro es un negocio, una fuente legítima de subsistencia; pero también una reconciliada con la naturaleza, a partir de la implementación progresiva de sistemas silvopastoriles, que convierten el potrero en oasis de naturaleza, en fábrica eficiente de comida, en entorno de salud y bienestar animal, y algo muy importante, en verdadera aspiradora de carbono que limpia el ambiente y protege la naturaleza.

 

Ese es mi segundo mensaje, mi segunda invitación: Empecemos a cambiar hacia la ganadería sostenible; la nueva ganadería colombiana. Y no los invito como presidente de FEDEGÁN, sino como ganadero; los invito desde mi propia experiencia, porque las palabras se las lleva el viento, pero el ejemplo puede cambiar el mundo. Hace cinco años, este lugar, desde donde les estoy hablando, era literalmente…, un potrero.

 

Ganaderos: un proverbio sabio nos enseña que “Si caminas solo, llegarás más rápido; pero si caminas acompañado, llegaras más lejos”. No podemos cambiar solos. Los retos son enormes y necesitamos el apoyo del Estado; necesitamos que la pandemia no desdibuje la meta del Gobierno de implementar 100.000 hectáreas de sistemas silvopastoriles, un proyecto que puede transformar el entorno rural. Pero necesitamos leyes en el Congreso que lo faciliten, líneas de crédito que lo financien y programas de asistencia técnica que lo acompañen.

 

Pero sobre todo, necesitamos un gremio unido para que, una vez más, la suma de nuestros esfuerzos produzca esa transformación ganadera; necesitamos un gremio unido para defendernos de los estigmas que pretenden deslegitimar nuestra actividad y ofender la dignidad de más de 600.000 ganaderos; necesitamos unirnos para defender la importancia de la carne y la leche frente a tendencias alimentarias que son respetables, siempre que sean también respetuosas, y frente a interpretaciones extremas y equívocas del bienestar animal que pretenden acabar con la ganadería, el llamado “animalismo”, que desconoce la relación entre las especies dentro de las cadenas alimentarias, perdida en los misterios de millones de años de evolución y en el origen mismo de la naturaleza.

 

Y lo más importante, necesitamos unirnos para ser cada día mejores ganaderos, a partir de la información, de la capacitación, del intercambio de experiencias de innovación, de la apropiación de metas compartidas frente a la construcción de la nueva ganadería colombiana.

 

De ahí mi tercer y último mensaje: la invitación a vincularse activamente a la “Comunidad Virtual Ganadera” que estamos estructurando desde FEDEGÁN a la altura de los tiempos que corren, es decir, a través de las tecnologías de la información y las comunicaciones, porque también debemos luchar contra el estigma de un ganadero “atrasado” y reacio a la tecnología.

 

Estamos facilitando los canales y los contenidos que nos permitan promover esa unión necesaria a través de la “Comunidad Virtual Ganadera”. Los invitamos a convertirse en lectores diarios de nuestro periódico virtual “CONtexto Ganadero, que es el periódico de todos ustedes; los invitamos a unirse a las redes sociales de FEDEGÁN y a sus grupos de WhatsApp; los invitamos a estar en contacto, a estar unidos…, para llegar más lejos.

 

Somos importantes…, muy importantes, y debemos estar orgullosos de serlo. “Ganaderos a mucho honor”, como nos lo recuerda el himno de FEDEGÁN.

 

Para ser todavía más importantes, debemos cambiar con el mundo y avanzar hacia la nueva ganadería colombiana: rentable, competitiva y, sobre todo, sostenible.

 

Pero no podemos cambiar solos. Necesitamos al Estados con nosotros y, más importante aún, nos necesitamos a nosotros mismos, unidos para el cambio, para defender nuestra dignidad, nuestros intereses y a nuestra actividad amenazada…, para ser siempre mejores ganaderos.

 

Con estos tres mensajes, les envío un inmenso abrazo virtual y les deseo un ¡Feliz Día del Ganadero!