Tras algunos años de caída en la producción y el consumo comenzó a mostrar recuperación durante 2025 y mantiene una tendencia estable en 2026. Sin embargo, desafíos como la informalidad, la calidad de la leche, la competitividad internacional y la desinformación sobre los lácteos siguen marcando la agenda del sector.
Luego de atravesar uno de los periodos más complejos de los últimos años, la cadena láctea colombiana empieza a recuperar terreno. Así lo aseguró Ana María Gómez, presidenta ejecutiva de Asoleche, quien destacó que tanto la producción como el consumo registraron una mejora durante 2025, luego de las fuertes caídas observadas entre 2022 y 2023.
Según explicó la dirigente gremial en entrevista con CONtexto ganadero, la producción nacional de leche creció cerca de 9 % durante 2025, mientras que el consumo de leche formal aumentó alrededor de 3,5 %, una señal positiva para una actividad que venía golpeada por la pérdida de poder adquisitivo de los hogares y la desaceleración económica.
“Registramos con mucho gusto que el año pasado comenzara esa recuperación del consumo, y en lo que va corrido de 2026 está avanzando con una relativa estabilidad”, afirmó Gómez.
Aunque las cifras generan optimismo, la líder gremial considera que todavía existe un amplio margen para aumentar el consumo de leche y derivados en el país, especialmente mediante estrategias que permitan acercar nuevamente estos productos a los hogares colombianos.
Informalidad sigue siendo el gran desafío
Uno de los principales retos que enfrenta la cadena láctea colombiana es la informalidad. De acuerdo con Asoleche, cerca del 50 % de la leche cruda producida en Colombia se comercializa y procesa por canales informales, una situación que afecta la competitividad y limita las oportunidades de crecimiento del sector.
Para Gómez, este fenómeno no debe analizarse únicamente desde una perspectiva sancionatoria, sino como una oportunidad para construir incentivos que permitan a miles de productores ingresar al mercado formal.
“Muchas veces, si uno no se formaliza es porque no hay los incentivos para hacerlo y porque lejos de favorecerme, la formalidad lo que hace es ponerme una carga”, explicó.
La dirigente señaló que el acceso a mejores mercados, créditos, asistencia técnica y programas de fortalecimiento productivo pueden convertirse en herramientas clave para impulsar la formalización gradual del sector.
Otro aspecto que preocupa tanto a productores primarios como a la industria es la calidad de la leche. Aunque reconoció el compromiso de miles de familias ganaderas con la producción de leche de alta calidad, advirtió que aún existen producciones ganaderas que no cumplen con las prácticas adecuadas de ordeño e higiene.
“Ganadero que tiene una leche que no cumple con ciertos estándares de calidad, es una leche que la industria no le puede comprar, y no por capricho, sino porque existen reglamentaciones que lo impiden”, sostuvo.
Para Asoleche, mejorar la calidad beneficia a todos los eslabones de la cadena, ya que permite mejores pagos al productor y facilita el desarrollo de productos de mayor valor agregado por parte de la industria.
Productores e industria, socios de cadena
Uno de los mensajes más reiterados por Gómez durante la entrevista fue la necesidad de fortalecer la integración entre ganaderos e industria.
La presidenta ejecutiva de Asoleche aseguró que existe una percepción equivocada según la cual ambos sectores son antagonistas y compiten por beneficios opuestos.
En su opinión, la realidad demuestra exactamente lo contrario.
“No hay nada más alejado de la realidad que pensar que si uno gana, el otro pierde”, señaló.
Por ello, desde el gremio promueven el concepto de “socios de cadena”, una visión en la que productores, transformadores y comercializadores trabajan conjuntamente para fortalecer el mercado y ofrecer mejores productos a los consumidores.
La dirigente destacó que esta mayor articulación entre los eslabones de la cadena ha sido uno de los factores que ha contribuido a la recuperación del consumo observada durante los últimos meses.
Competir en el mundo
Aunque Colombia cuenta con importantes ventajas productivas, Asoleche considera que aún existen barreras que dificultan una participación más sólida en los mercados internacionales.
La trazabilidad y la calidad sanitaria de la leche son algunos de los aspectos que deben fortalecerse para atender mercados altamente exigentes como la Unión Europea.
Gómez mencionó que algunos sectores de la industria alimentaria han debido recurrir a la importación de leche en polvo para cumplir con requisitos internacionales relacionados con la ausencia de residuos de antibióticos en los productos exportados.
“Tenemos una gran oportunidad de cumplir con esos estándares internacionales y aprovechar el potencial productivo que tiene Colombia”, afirmó.
A ello se suman desafíos estructurales como la deficiente infraestructura vial y logística, especialmente en regiones con enorme potencial lechero como Arauca, la Orinoquia y algunas zonas del Caquetá.
La dirigente recordó que la leche es una materia prima altamente perecedera y que las dificultades para transportarla afectan directamente la competitividad de los productores.
Reconquistar al consumidor
Más allá de la economía y los costos de producción, Asoleche identifica otro desafío de largo plazo: recuperar la confianza de algunos consumidores que han reducido o eliminado los lácteos de su alimentación.
Un estudio realizado por el gremio y el Ministerio de Agricultura encontró que uno de los factores que más ha influido en la disminución del consumo es la información difundida por influenciadores y algunas recomendaciones médicas emitidas sin pruebas diagnósticas previas.
“Tenemos que volver a conquistar a nuestro consumidor para que incorpore ese alimento maravilloso en su dieta”, expresó Gómez.
La dirigente comparó esta situación con lo ocurrido décadas atrás con el huevo, un alimento que durante años fue cuestionado por supuestos efectos negativos sobre la salud y que posteriormente recuperó su reputación gracias a la evidencia científica.
Al mismo tiempo, destacó que la innovación se ha convertido en una de las principales fortalezas de la industria láctea. Productos como yogur griego, el kéfir, bebidas funcionales y nuevas categorías de leche, están ampliando la oferta para responder a las tendencias actuales de consumo.
De cara al futuro, Asoleche considera que el mercado lácteo colombiano tiene condiciones para consolidar su crecimiento, siempre que avance en la formalización, la calidad, la competitividad y la recuperación del consumo.
“Nosotros como industria le apostamos a que el mercado lácteo colombiano va a consolidarse y a crecer”, concluyó la presidenta ejecutiva del gremio.



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