Mientras miles viajan o reducen su actividad, las fincas quedan expuestas a robos y pérdidas que pueden afectar meses de trabajo. Autoridades y redes comunitarias insisten en acciones simples que marcan la diferencia entre la tranquilidad y el delito.
En Colombia, durante Semana Santa, productores ganaderos, autoridades y redes comunitarias refuerzan los llamados a la prevención ante el aumento de vulnerabilidad en zonas rurales, donde la reducción de actividad, los viajes y la menor vigilancia abren espacios para delitos como el abigeato y el ingreso ilegal a predios. (Lea en CONtexto ganadero: Robos, extorsiones y miedo: el drama ganadero en los primeros 12 días de 2026)
El general (r) Fernando Murillo, líder de los Frentes Solidarios de Seguridad y Paz, advirtió que esta época, tradicionalmente asociada al descanso, también representa una ventana de oportunidad para estructuras delincuenciales que identifican patrones de descuido. Por eso destacó que la seguridad no puede entrar en pausa.
El calendario festivo modifica la dinámica del campo. Muchas fincas quedan con menor personal, los propietarios se ausentan y los recorridos habituales se reducen. Este cambio, aunque temporal, es suficiente para que los delincuentes detecten debilidades.
El robo de ganado no solo implica la pérdida de animales; también representa un golpe directo a la economía rural. Cada semoviente sustraído afecta la productividad, altera los ciclos de comercialización y puede comprometer la estabilidad financiera de pequeños y medianos productores. En este contexto, la prevención deja de ser una opción y se convierte en una necesidad operativa
Recomendaciones que suman
Desde los Frentes Solidarios de Seguridad y Paz, Murillo insiste en una serie de medidas que, aunque básicas, resultan determinantes si se aplican con disciplina:
No bajar la guardia durante los días festivos es el primer paso. La vigilancia debe reforzarse incluso cuando el entorno aparenta calma. A esto se suma la coordinación permanente con autoridades y redes de apoyo, lo que implica mantener comunicación activa con Policía, Ejército y vecinos.
El control de accesos a la finca es otro punto crítico. Registrar entradas, supervisar movimientos y limitar el ingreso de personas no autorizadas reduce significativamente los riesgos. En paralelo, verificar constantemente el estado del ganado, así como su correcta identificación, permite detectar anomalías a tiempo.
Definir rutas seguras y puntos de encuentro también es clave, especialmente para trabajadores y transportadores. Evitar caminos solitarios disminuye la exposición a situaciones delictivas.
Murillo subrayó además la importancia de tener a la mano números de emergencia y reportar cualquier actividad sospechosa. La información oportuna puede prevenir hechos mayores.
Finalmente, advirtió sobre un error frecuente: compartir información sensible. Datos sobre ausencias, movimientos o cantidad de animales pueden ser utilizados por delincuentes para planificar acciones.
Más allá de las medidas individuales, el enfoque de seguridad rural se sostiene en la corresponsabilidad. Ninguna finca está completamente aislada, y lo que ocurre en un predio puede afectar a toda la comunidad.
Las redes de apoyo entre vecinos, sumadas al trabajo articulado con las autoridades, han demostrado ser una herramienta eficaz para disuadir el delito. La comunicación constante permite reaccionar con rapidez y generar entornos menos atractivos para los infractores.
En situaciones de riesgo o ante cualquier hecho sospechoso, contar con canales de atención rápida puede marcar la diferencia entre prevenir un delito o lamentar una pérdida. Las autoridades recomiendan tener visibles y accesibles los contactos de emergencia, así como activar de inmediato las redes de apoyo comunitarias.
Para el sector ganadero, está habilitada la línea de atención de seguridad ganadera 3228836857, un canal directo para reportar novedades, solicitar acompañamiento o recibir orientación en tiempo real frente a posibles amenazas.
“Semana Santa debe ser sinónimo de prevención y cuidado constante. La seguridad es compromiso de todos”, recalcó Murillo, insistiendo en que la confianza no debe reemplazar la vigilancia. (Lea en CONtexto ganadero: Inseguridad rural deja 10 casos y 42 reses afectadas en una semana)
/)
/)