El consumo de pasturas explica la mayor parte de la producción de leche en los sistemas ganaderos. Un manejo preciso de la oferta forrajera puede marcar la diferencia entre un negocio eficiente y uno con altos costos ocultos.
En los sistemas lecheros basados en pastoreo, la productividad no depende de fórmulas complejas ni de decisiones aisladas, sino de una relación directa entre cuánto come la vaca y cuánto produce. Así lo explicó Juan Carulla, experto en nutrición de rumiantes, durante una reciente edición de Tardes de Charlas de la Pardo, un espacio transmitido en vivo por YouTube y liderado por la Asociación de Criadores de Pardo Suizo, Asopardo. (Lea en CONtexto ganadero: “Hemos permanecido 80 años en Colombia por la excelencia de nuestra raza”: Asopardo
El mensaje central fue claro: entender y gestionar el consumo de materia seca es una decisión económica, no solo técnica. De ella dependen los litros producidos, el uso eficiente de la tierra y la sostenibilidad del sistema.
Consumo que explica el negocio
Carulla subrayó que la producción de leche responde, en gran medida, a la cantidad de nutrientes que la vaca logra ingerir cada día. En términos productivos, el consumo es el principal factor explicativo del resultado final.
“El 71 % de la producción de leche se explica exclusivamente por las variaciones en el consumo de materia seca”, afirmó el especialista, dejando claro que no se trata de genética o suplementos aislados, sino de cuánto logra comer realmente el animal.
Esta relación se refleja también en la eficiencia de conversión. En sistemas de trópico alto, una vaca produce entre 0,8 y 1 litro de leche por cada kilo de materia seca consumido, mientras que en animales de muy alta producción esta relación puede llegar hasta 1,4 litros por kilo. La diferencia no es menor cuando se traduce en ingresos diarios por vaca.
Límite físico del pastoreo
A diferencia de los sistemas confinados, en el pastoreo la vaca es su propia cosechadora, y esa condición impone restricciones biológicas que muchas veces se ignoran en la planificación productiva. (Lea en CONtexto ganadero: Sistemas de pastoreo para bovinos: ¿cuál es el más adecuado para elevar la productividad?)
Carulla explicó que el animal solo puede cosechar entre 0,2 y 1,4 gramos de materia seca por bocado y que, aunque puede consumir concentrado rápidamente en el ordeño, en el potrero apenas logra entre 1 y 2 kilos de materia seca por hora. Además, el tiempo efectivo de pastoreo no supera las 8 o 9 horas diarias, ya que el resto del tiempo lo necesita para rumiar y descansar.
“El límite físico que una vaca puede cosechar en un día, bajo condiciones óptimas, es de 16 a 18 kg de materia seca”, señaló, marcando un techo biológico que condiciona cualquier expectativa de producción basada solo en pasturas.
Decisiones de manejo y rentabilidad
Uno de los puntos más relevantes para el productor es el manejo de la oferta forrajera, especialmente cuando se utiliza cuerda eléctrica. Esta herramienta mejora la eficiencia del potrero, pero también puede restringir el consumo si la oferta es insuficiente.
El especialista describió escenarios claros: con una oferta diaria de 20 kilos de materia seca, la vaca consume alrededor de 14 kilos y produce cerca de 12 litros de leche, un punto de equilibrio que recomendó como base para sistemas sostenibles. Aumentar la oferta permite mayores producciones individuales, pero a costa de mayor residuo y menor eficiencia por hectárea.
“Si quieres máxima producción por vaca, debes ofrecerle mucho pasto para que ella elija solo lo mejor… Si quieres máxima eficiencia por hectárea, obligas a la vaca a barrer el potrero, pero esto reduce su producción individual”, explicó Carulla, describiendo un dilema que tiene implicaciones directas en los costos y en el uso del suelo.
En este contexto, también advirtió sobre la suplementación mal planificada. Cuando se suministran recursos fibrosos de menor calidad que el pasto disponible, la vaca sustituye consumo y la producción puede caer. De ahí la importancia de estrategias como el pastoreo de punta para animales de alta producción y el cuidado especial en regiones de trópico bajo, donde la mayor fibra de los pastos limita físicamente el consumo.
Como recomendación práctica, el experto sugirió ofrecer alrededor de 20 kilos de materia seca por vaca al día, mantener un residuo de 10 a 12 centímetros para proteger la pradera y asumir que superar los 12 a 14 litros solo con pastoreo exige una gestión muy fina para no comprometer la salud del sistema.
La conversación continuará. La próxima sesión de Tardes de Charlas de la Pardo ya está programada y se realizará el 19 de febrero de 2026 en Florencia, Caquetá, con transmisión en vivo por YouTube. La agenda incluye un taller práctico sobre selección de vacas para producción de leche y una charla sobre sanidad y bienestar, en un espacio que busca conectar conocimiento técnico con decisiones empresariales del sector ganadero.




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