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Frente a este panorama, los sistemas silvopastoriles se consolidan como una de las herramientas más efectivas para enfrentar las sequías prolongadas.

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Webinars técnicos de Fedegán y Agrosavia siguen preparando a los ganaderos para enfrentar El Niño

por: Angie Barbosa- 31 de Diciembre 1969

En la jornada más reciente se enfatizó en herramientas para anticiparse a la sequía mediante planificación predial, manejo del agua, conservación de forrajes y adopción de sistemas silvopastoriles que reduzcan las pérdidas productivas.

En la jornada más reciente se enfatizó en herramientas para anticiparse a la sequía mediante planificación predial, manejo del agua, conservación de forrajes y adopción de sistemas silvopastoriles que reduzcan las pérdidas productivas.

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La llegada del fenómeno de El Niño representa uno de los mayores desafíos para la ganadería colombiana.

La disminución de las lluvias, las altas temperaturas y la reducción en la disponibilidad de agua y forraje afectan directamente la productividad de los hatos, incrementan el estrés calórico y elevan los costos de producción.

Frente a este panorama, los sistemas silvopastoriles se consolidan como una de las herramientas más efectivas para enfrentar las sequías prolongadas.

Así quedó evidenciado durante el webinar realizado por Fedegán y Agrosavia, en el que se presentaron estrategias técnicas orientadas a fortalecer la resiliencia de las fincas ganaderas ante estos fenómenos climáticos y el cambio climático en general.

Durante la jornada se insistió en que la clave no está únicamente en establecer árboles dentro de los potreros, sino en realizar un manejo adecuado de todo el sistema productivo.

"El establecimiento es el inicio, pero el manejo garantiza el éxito de los sistemas silvopastoriles como estrategia en momentos críticos de variabilidad climática", se explicó durante la capacitación.


Planear antes de que llegue la sequía


Uno de los principales mensajes del encuentro fue la importancia de actuar antes de que aparezcan los efectos más severos del fenómeno climático.

Los especialistas señalaron que muchos productores suelen reaccionar cuando la escasez de agua y alimento ya afecta la finca, lo que incrementa las pérdidas económicas.

"La preparación con una planeación previa es fundamental. Estas acciones deben ser anticipatorias y no curativas", se indicó durante el webinar.

Entre las recomendaciones técnicas se destacó la necesidad de establecer con anticipación arreglos arbóreos, planificar la producción de forrajes, realizar cosecha de agua, proteger nacederos y definir la capacidad de carga que puede soportar cada potrero durante la temporada seca.

También se recomendó sembrar especies forrajeras de rápido crecimiento, desarrollar bancos de proteína y elaborar reservas mediante ensilaje para disponer de alimento cuando disminuya la producción de las pasturas.

Los investigadores recordaron que los sistemas silvopastoriles ayudan a conservar la humedad del suelo gracias a la cobertura vegetal, mientras el dosel de los árboles reduce la temperatura y crea un microclima favorable para los animales y las praderas.

"El componente arbóreo aporta sombra, conserva la humedad del suelo y permite mantener la disponibilidad de forraje durante las épocas críticas", señalaron.


Forraje, agua y bienestar animal


Durante la capacitación también se explicó que el manejo eficiente del forraje resulta determinante para mantener la productividad durante El Niño.

Las recomendaciones incluyeron realizar pastoreo rotacional, respetar los tiempos de descanso de las praderas y ajustar la carga animal para evitar el sobrepastoreo, una práctica que acelera la degradación del suelo cuando escasean las lluvias.

Los expertos resaltaron que la conservación de forrajes mediante ensilaje representa una de las mejores alternativas para garantizar alimento durante varios meses.

Para ello recomendaron aprovechar recursos disponibles en la finca como gramíneas, arbustos forrajeros y subproductos agrícolas, lo que reduce la dependencia de alimentos comerciales en los periodos de mayor escasez.

"El ensilaje garantiza alimento en temporada seca y mantiene la condición corporal y la productividad de los animales", explicaron.

Otro aspecto prioritario fue la conservación del agua. Los investigadores recomendaron construir reservorios, proteger las fuentes hídricas y establecer sistemas de cosecha de lluvia antes del inicio de la temporada seca, con el fin de asegurar el abastecimiento para el ganado.

En cuanto al bienestar animal, se reiteró que la presencia de árboles disminuye el estrés térmico, mejora el confort y permite que los bovinos mantengan un comportamiento normal de pastoreo y rumia, lo que se traduce en mejores indicadores productivos y reproductivos.


Ganadería más resiliente


Los especialistas coincidieron en que los sistemas silvopastoriles no solo ayudan a enfrentar las sequías, sino que también fortalecen la sostenibilidad de la ganadería al mejorar la calidad del suelo, aumentar la biodiversidad y contribuir a la captura de carbono.

Además, indicaron que una adecuada planificación permite reducir la dependencia de fertilizantes, concentrados y suplementos comprados durante las emergencias, disminuyendo así los costos de producción.

"Muchas veces el productor espera a que llegue el fenómeno para actuar, cuando las estrategias deben implementarse con suficiente anticipación", advirtieron durante el encuentro.

En ese sentido, Fedegán y Agrosavia hicieron un llamado a los ganaderos para aprovechar las herramientas técnicas disponibles y preparar sus fincas antes de que las condiciones climáticas se tornen más severas.

Como parte de esta estrategia de transferencia de conocimiento, ambas entidades continuarán desarrollando una serie de webinars enfocados en la adaptación de la ganadería al cambio climático.

La invitación es a que los productores se conecten a las próximas jornadas virtuales para conocer nuevas alternativas que les permitan fortalecer la resiliencia de sus sistemas productivos y enfrentar con mayor preparación los retos que impone el fenómeno de El Niño.