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Formalización de la propiedad rural: Fedegán afirma que el Gobierno avanzó, pero no cumplió las metas ni fortaleció la seguridad jurídica

Juan Pablo Sánchez M 30 de Julio 2026
Reforma Rural y acuerdo de tierras (Libro blanco)Foto: Contexto ganaderoSegún el balance de Fedegán, durante el cuatrienio fueron formalizadas 2.284.306 hectáreas, correspondientes a 43.082 predios.

En el balance del cuatrienio 2022-2026, Fedegán sostiene que, aunque se formalizaron más de 2,2 millones de hectáreas rurales, los avances quedaron por debajo de las metas establecidas en el Plan Nacional de Desarrollo y el Acuerdo de Paz. El gremio también advierte que la mayoría de los beneficiarios fueron comunidades étnicas y que miles de predios aún carecen de registro definitivo.


En el libro “Las deudas del Gobierno Petro con el sector ganadero”, que recopila el balance de las promesas y resultados del Gobierno de Gustavo Petro, la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) analizó el avance de la formalización de la propiedad rural, uno de los pilares de la reforma agraria impulsada durante el cuatrienio. (Lea en CONtexto ganadero: Las cuentas del gobierno Petro con la ganadería y el agro: comienza el análisis del informe que marca hoja de ruta para el próximo cuatrienio)

El documento recuerda que el Acuerdo de Paz estableció como horizonte la formalización de siete millones de hectáreas de pequeña y mediana propiedad antes de 2031. Para el periodo 2022-2026, el Plan Nacional de Desarrollo (Ley 2294 de 2023) fijó una meta de 3.972.423 hectáreas, mientras que la Agencia Nacional de Tierras (ANT) estableció una meta interna de 3,9 millones de hectáreas.

La política priorizó las zonas PDET, los territorios étnicos y los campesinos con ocupación histórica de predios sin título.


Los avances reportados


Según el balance de Fedegán, durante el cuatrienio fueron formalizadas 2.284.306 hectáreas, correspondientes a 43.082 predios.

Con esas cifras, el avance representa el 32,6 % de la meta establecida en el Acuerdo de Paz y el 57,5 % de la meta fijada en el Plan Nacional de Desarrollo.

No obstante, el gremio destaca que la distribución de los beneficiarios fue desigual. Del total de hectáreas formalizadas, 1.666.649 hectáreas, equivalentes al 73 %, fueron destinadas a comunidades étnicas, mientras que 617.657 hectáreas, es decir el 27 %, beneficiaron a campesinos individuales, siendo estos últimos un baluarte de la producción agropecuaria del país.

El informe agrega que existen 610.793 hectáreas correspondientes a 11.098 predios cuyos títulos ya fueron expedidos, pero aún no han sido registrados en las Oficinas de Registro de Instrumentos Públicos (ORIP), por lo que los propietarios todavía no cuentan con derechos reales plenamente consolidados.


Las principales observaciones


Fedegán sostiene que el Gobierno presentó los resultados de la formalización como un logro global, sin diferenciar los distintos tipos de beneficiarios, lo que, a juicio del gremio, dificulta evaluar el cumplimiento del propósito de fortalecer la propiedad campesina.

Asimismo, considera que la formalización individual de campesinos quedó muy por debajo de lo previsto en el Acuerdo de Paz y advierte que la ausencia de un catastro multipropósito correcta y plenamente actualizado sigue siendo uno de los principales obstáculos para acelerar la titulación rural.

El documento también señala que mientras los títulos no sean inscritos en las ORIP, los beneficiarios continúan sin contar con plena seguridad jurídica sobre sus predios.


Las recomendaciones para el próximo gobierno


Como parte de sus propuestas, Fedegán plantea reorientar la política de formalización hacia el campesino individual, al considerar que constituye la base productiva del campo colombiano.

Además, solicita registrar con urgencia los 11.098 predios cuyos títulos permanecen pendientes de inscripción, fortalecer el catastro multipropósito como una política de Estado con financiación permanente y articular la formalización con acceso al crédito, asistencia técnica y mercados; mediante el acompañamiento de dicha entrega y formalizaicon de proyectos productivos; de manera que la entrega de títulos se traduzca en oportunidades reales de desarrollo económico para los productores rurales.


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