Fedegán propone que el próximo presidente impulse una estrategia educativa flexible, con enfoque productivo y apoyada en tecnologías digitales para cerrar una brecha que sigue frenando el desarrollo rural.
Aprender a leer y escribir sigue siendo un reto para miles de habitantes del campo colombiano.
Pese a que el Gobierno Petro se propuso reducir a la mitad el analfabetismo campesino durante el cuatrienio y alfabetizar a 800 mil personas, un análisis de Fedegán-FNG concluyó que en las zonas ganaderas ese indicador prácticamente no cambió, dejando en evidencia que la brecha educativa rural continúa siendo una de las principales barreras para el desarrollo del sector.
La meta oficial contemplaba disminuir la tasa de analfabetismo de la población campesina del 9,3 % al 4,3 %, además de multiplicar el número de personas alfabetizadas mediante programas con enfoque diferencial.
Sin embargo, para el gremio ganadero, los avances no lograron reflejarse en buena parte del territorio donde se desarrolla la actividad pecuaria.
Sin avances en las zonas ganaderas
El análisis de Fedegán-FNG señaló que, con base en la información recopilada por el gremio, el analfabetismo dentro del sector ganadero se mantuvo por encima del 5 %, sin evidenciar una reducción significativa durante el último cuatrienio.
“El analfabetismo del sector ganadero, de acuerdo con datos de Fedegán, se ha mantenido sin disminuir el porcentaje”, precisó el documento, que, además, atribuyó esta situación a la ausencia de una estrategia específica para atender las necesidades educativas de la población vinculada a la actividad pecuaria.
El reporte explica que uno de los principales obstáculos continúa siendo la dispersión de la población rural, condición que dificulta la implementación de programas permanentes y tradicionales de alfabetización.
A lo anterior se suman el déficit de infraestructura educativa en numerosas zonas del país, las limitaciones de conectividad y la deserción escolar temprana, muchas veces asociada a las labores propias del campo.
Más educación, pero no en el campo
Además de las metas de alfabetización, el Gobierno Nacional planteó incorporar la formación integral y la educación CRESE (una política pública del Ministerio de Educación Nacional) en 5.000 establecimientos educativos durante el cuatrienio.
En este indicador sí se registraron avances importantes. Según los datos citados en el análisis, cuya fuente son los informes del propio gobierno nacional; en 2023 la estrategia llegó a 671 instituciones educativas; en 2024 alcanzó 1.948 y, para junio de 2025, ya se reportaban 4.744 establecimientos vinculados, equivalentes al 94,9 % de la meta prevista, beneficiando a cerca de 702.000 estudiantes.
No obstante, Fedegán advirtió que la cobertura de instituciones educativas por sí sola, no garantiza que la formación responda a las necesidades productivas del sector rural, ni permite la reducción del analfabetismo que ha de ser la meta palpable.
“Una de las principales dificultades ha sido la limitada articulación entre la formación integral y las necesidades del sector productivo, especialmente en regiones donde se requiere fortalecer competencias asociadas al emprendimiento, la innovación, la sostenibilidad y las vocaciones productivas del territorio”, señala el documento.
El gremio también cuestiona que el seguimiento oficial se concentre principalmente en el número de instituciones vinculadas, mientras existe poca información sobre resultados relacionados con empleabilidad, continuidad educativa, orientación vocacional o fortalecimiento de competencias para el desarrollo económico de las zonas rurales.
Propuesta para próximo gobierno
Frente a este panorama, Fedegán considera que el próximo cuatrienio, bajo el gobierno de Abelardo de la Espriella, representa una oportunidad para replantear la política educativa dirigida al campo.
La propuesta contempla desarrollar una estrategia conjunta entre el Gobierno Nacional y Fedegán, enfocada en los territorios previamente identificados mediante los sistemas de información del Fondo Nacional del Ganado.
El objetivo es implementar modelos de educación flexible, apoyados en tecnologías de la información y adaptados a las condiciones sociales, geográficas y productivas de cada región.
De igual manera, el gremio propone fortalecer la articulación entre la educación media y la educación superior mediante programas técnicos y tecnológicos orientados a la ganadería sostenible, desarrollados en alianza con universidades regionales.
En este esquema, Fedegán plantea facilitar escenarios de práctica, actualizar permanentemente los contenidos técnicos conforme a los avances científicos y conectar la formación con la demanda laboral existente en las zonas ganaderas.
Para el gremio, reducir el analfabetismo y mejorar el nivel educativo de la población rural no solo implica enseñar a leer y escribir.
También significa ofrecer herramientas que permitan a los habitantes del campo acceder al conocimiento, incorporar nuevas tecnologías, mejorar la productividad de sus fincas y participar en igualdad de condiciones en el desarrollo económico del país.
La deuda educativa, concluye el análisis, sigue siendo uno de los principales retos para construir una ganadería más competitiva y un campo con mayores oportunidades.
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