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Menos recaudo, más ilegalidad: la alerta de Fedegán para la ganadería

Melanny Orozco 26 de Julio 2026
LIBRO BLANCOFoto: Contexto ganaderoPara el gremio, el debate no consiste únicamente en recaudar más, sino en entender que la eficiencia de ese proceso tiene efectos directos sobre problemas que aún siguen sin resolverse.

El gremio insiste en que se debe fortalecer una política pública orientada a combatir la informalidad, la clandestinidad y el comercio ilegal, con el fin de generar mayores recursos que permitan consolidar una cadena cárnica más competitiva. El balance identifica los desafíos que, a su juicio, deberá asumir el próximo gobierno para evitar que estos rezagos sigan limitando el desarrollo del sector.


Los recursos que ingresan al Fondo Nacional del Ganado no son suficientes para lograr las transformaciones pretendidas por el sector, y no tienen la vocación de sustituir la inversión pública que debe financiarse con cargo a los recursos del presupuesto general de la nación, tales como los que se encuentran en la Agencia de Desarrollo Rural, de manera que se potencien los programas y proyectos en materia de asistencia, transferencia de tecnología, servicio de extensión, entre otros.

Sin embargo, se hacen esfuerzos para que con cada peso recaudado se financien campañas sanitarias, programas de investigación y acciones que sostienen buena parte de la competitividad ganadera. Esa es la premisa que atraviesa el documento Las deudas del gobierno Petro con el sector ganadero colombiano, presentado por Fedegán. (Lea en CONtexto ganadero: Las cuentas del gobierno Petro con la ganadería y el agro: comienza el análisis del informe que marca hoja de ruta para el próximo cuatrienio)

Para el gremio, el debate no consiste únicamente en recaudar más, sino en entender que la eficiencia de ese proceso tiene efectos directos sobre problemas que aún siguen sin resolverse. La persistencia del sacrificio clandestino, las falencias en la trazabilidad y la ausencia de recursos para generar más establecimientos de sacrificio formal constituyen obstáculos para resolver esos problemas.

Esa relación fue explicada en CONtexto Ganadero por Roberto Bruce, director jurídico de Fedegán, quien sostuvo que los recursos parafiscales son un soporte esencial para impulsar programas estratégicos, aunque insistió en que estos no reemplazan las obligaciones financieras del Estado.

"No se puede entender que esos recursos sustituyan las inversiones que le corresponde hacer al Gobierno Nacional con cargo al Presupuesto General de la Nación", afirmó Bruce.


Cadena en riesgo


Durante más de tres décadas, el Fondo Nacional del Ganado ha respaldado iniciativas que marcaron la historia sanitaria del país, como la erradicación de la fiebre aftosa mediante campañas permanentes de vacunación. Ese trabajo ha permitido abrir mercados y consolidar la confianza sanitaria de la producción bovina colombiana.

Bruce explicó que la estabilidad de esos programas depende de que el recaudo mantenga un flujo suficiente para atender los objetivos definidos por la ley que creó el Fondo Nacional del Ganado.

"La importancia de un recaudo eficiente es que permite disponer de los recursos necesarios para cumplir los objetivos establecidos por la ley", señaló Bruce.

Fedegán advierte, sin embargo, que esa capacidad está siendo golpeada por la expansión del sacrificio clandestino y la informalidad. En el documento sostiene que este fenómeno reduce el recaudo de la cuota de fomento, debilita el control sanitario y limita la formalización de la cadena.

Bruce aseguró que la situación "ha desbordado las capacidades institucionales" y estimó que cerca del 45 % de la carne que hoy se consume en Colombia podría ser de origen clandestino, una cifra que, de confirmarse, refleja la magnitud del problema.


Más que dinero


El impacto de esa informalidad no termina en las finanzas del Fondo Nacional del Ganado. Según Fedegán, también disminuye la capacidad de invertir en programas que fortalecen la productividad y retrasa la solución de otras deudas estructurales del sector.

Entre ellas aparece la trazabilidad bovina. Aunque reconoce algunos avances, el gremio sostiene que persisten problemas tecnológicos, vacíos en la interoperabilidad de las bases de datos y limitaciones para consolidar un sistema que permita seguir el recorrido del ganado desde el nacimiento hasta el sacrificio.

"La trazabilidad es una herramienta multipropósito. Sirve para desarrollar políticas públicas, programas sanitarios y fortalecer el control del contrabando", señaló Bruce, quien insistió en que su implementación exige recursos, pero también una mayor inversión estatal.


Prioridades pendientes


El balance gremial también pone la atención sobre las plantas municipales de beneficio animal. Aunque la actual administración nacional planteó su fortalecimiento, Fedegán considera que la estrategia no logró consolidarse y que muchas regiones siguen dependiendo de esquemas insuficientes para garantizar el abastecimiento formal. (Lea en CONtexto ganadero: Las cuentas pendientes que Petro le deja al campo: Fedegán advierte retos urgentes para la ganadería)

A ello se suma la modernización pendiente de los sistemas de inspección, vigilancia y control. Para el gremio, la falta de integración tecnológica entre las guías de movilización, los registros sanitarios y las plantas de sacrificio limita la supervisión de toda la cadena y dificulta combatir la ilegalidad.

Frente a este panorama, Bruce expuso que el nuevo gobierno deberá fortalecer los mecanismos sancionatorios contra quienes afectan el recaudo y la legalidad. Incluso planteó avanzar hacia la tipificación del sacrificio clandestino como un delito autónomo.

"Estamos seguros de que, si se adelanta una política pública seria, coherente y concertada para combatir este fenómeno, podremos lograr avances importantes", concluyó Bruce.


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