El balance de Fedegán a la gestión del gobierno saliente encontró que durante su periodo 2022-2026 no prosperaron las iniciativas para modificar el acuerdo comercial con Estados Unidos ni se implementaron las medidas de apoyo o compensación para los productores de leche. El estudio plantea que el próximo gobierno deberá combinar la gestión diplomática e implementar mecanismos de defensa comercial para fortalecer al sector.
El Gobierno Nacional cierra el periodo 2022-2026 sin haber logrado ninguno de los tres caminos que planteó para aliviar la presión que enfrenta el sector lácteo colombiano por cuenta del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
Según el informe “Las deudas del Gobierno Petro con el sector ganadero” de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), ninguna promesa electoral que presentó el Gobierno en el periodo 2022-2026 para proteger a los productores lácteos se materializó.
“Inicialmente se planteó incluso la posibilidad de salir del acuerdo comercial; posteriormente se propuso una renegociación de sus términos y, más adelante, una revisión de algunos aspectos del tratado. Sin embargo, ninguna de estas iniciativas avanzó hasta concretarse en cambios efectivos”, reveló el documento.
¿Cuáles fueron las razones del incumplimiento?
Las razones detrás de este incumplimiento tienen que ver con límites jurídicos, diplomáticos y económicos. Una salida del TLC habría implicado un proceso complejo con efectos sobre múltiples sectores exportadores colombianos, por lo que afortunadamente no encontró viabilidad política ni institucional.
Una renegociación, por su parte, requería la voluntad de ambas partes, y Estados Unidos no mostró interés en reabrir un tratado que considera vigente y beneficioso para las partes y adicionalmente el riesgo de un proceso de renegociación es que afecte más gravemente otros sectores y el país en general de mayor manera. La revisión tampoco prosperó, ante la ausencia de mecanismos obligatorios para modificar aspectos sustanciales sin el consentimiento de los dos países.
A esto se sumó que las medidas compensatorias solicitadas por el sector lechero para enfrentar la competencia derivada de las importaciones amparadas por el TLC, sustentadas claramente por Fedegán en su momento, enfrentaron restricciones presupuestales y dificultades de diseño e implementación diplomática, según el mismo informe.
La historia ha sido desfavorable para los ganaderos
Este desenlace no es nuevo para Fedegán, que ha documentado desde hace más de una década los riesgos de haber incluido al sector lácteo en los tratados comerciales. Óscar Cubillos, jefe de la Oficina de Planeación y Estudios Económicos de Fedegán-FNG, recordó que durante las negociaciones del TLC el presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie, fue una de las voces más críticas frente al acuerdo que se estaba gestando.
“Fedegán y el doctor Lafaurie advirtieron durante los siguientes años que los términos propuestos en el tratado serían la debacle para los productores de leche, esto va a ser ruinoso para ellos”, señaló Cubillos, en referencia a las advertencias que el gremio hizo antes de la entrada en vigencia de los TLC con Estados Unidos y la Unión Europea.
Estas advertencias quedaron documentadas en el libro “Desde el cuarto de al lado”, publicado por Fedegán-FEP en 2012, en el que el presidente ejecutivo del gremio, José Félix Lafaurie, explica por qué se opuso desde el inicio a incluir los derivados lácteos en el TLC con EE. UU., al considerar que la competencia sería desigual para los productores colombianos. El libro resalta la postura del gremio y se soporta en múltiples documentos oficiales enviados al gobierno de turno durante la negociación.
¿Cómo debe actuar el nuevo gobierno?
Frente a este panorama, Fedegán insiste en que el nuevo gobierno deberá impulsar una “agenda diplomática permanente para revisar los impactos del acuerdo y gestionar mecanismos de defensa comercial cuando sea necesario”.
Esto también incluye implementar programas de compensación para los productores más vulnerables, ampliar el acceso a crédito de fomento y fortalecer la asistencia técnica, la sanidad animal y la productividad en las fincas.
De igual modo, el gremio propone “promover la asociatividad, el encadenamiento y la integración de pequeños productores a cadenas de valor; mejorar la infraestructura rural y la conectividad logística, y desarrollar una estrategia agresiva de apertura de nuevos mercados para los productos lácteos colombianos”, como lo señala Ricardo Arenas, cordinador de cadenas de carne y leche de Fedegán.
Fedegán también plantea que Estados Unidos permita el acceso de carne bovina colombiana a su mercado, como parte de un esfuerzo por equilibrar la balanza comercial entre ambos países en carne y leche; lo que sería una válvula de escape para el sector ganadero que en ultimas es uno solo, con dos productos carne y leche
Para Arenas, el panorama se hace hoy mucho más crítico para la ganadería nacional, especialmente porque en 2026 culminó por completo la desgravación arancelaria para la leche y los derivados lácteos importados de Estados Unidos. Además, en año y medio, el 1.º de enero de 2028, ocurrirá lo mismo con los productos provenientes de la Unión Europea en el marco del TLC, mientras que la tasa de cambio ha reducido significativamente la competitividad de los productos colombianos.
“En el caso lácteo, el ingreso de volúmenes cada vez mayores de leche y derivados lácteos, incluidos los lactosueros, ha sido ruinoso para los ganaderos del país, y que no tuvo nunca la medidas compensatorias requeridas, más si tenemos en cuenta que la gran mayoría de los productores de leche son micro y pequeños ganaderos campesinos que soportan su economía de subsistencia en la lechería”, destacó Arenas Ovalle.
Y añadió: “Para la carne, las dificultades comerciales con Estados Unidos y Europa en el marco de los TLC se concentran en falta de acceso real a sus mercados por temas sanitarios y de normatividad, lo que claramente es una tarea de las entidades oficiales”.
/)
/)