Los gremios de ese sector endurecieron su postura frente a las recientes propuestas del Gobierno y advirtieron que cualquier ajuste al modelo productivo del Caribe debe proteger la inversión, la estabilidad jurídica y el empleo en el campo.
El debate sobre el futuro del banano en Colombia tomó fuerza a nivel nacional tras la propuesta del Gobierno de evaluar una reducción de áreas cultivadas en el Caribe como respuesta a la crisis hídrica.
La reacción del sector fue inmediata y unificada, con pronunciamientos de los principales gremios.
La Asociación de Bananeros de Colombia (Augura) y la Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira (Asbama) rechazaron la posibilidad de recortar la producción y sostuvieron que el problema del agua no se resuelve afectando la actividad formal del campo, sino mediante inversión pública en infraestructura y gestión eficiente del recurso.
“El agua potable para las comunidades se garantiza con inversión pública y acueductos, no destruyendo el empleo formal del campo colombiano”, señalaron voceros del sector, al insistir en la necesidad de reglas claras para mantener la confianza inversionista en la agroindustria.
Magdalena entra al debate
Desde Santa Marta, el presidente ejecutivo de Asbama, José Francisco Zúñiga Cotes, defendió el papel del sector en la región Caribe y pidió que la discusión se base en criterios técnicos.
“Compartimos la necesidad de garantizar agua potable para las comunidades del Caribe colombiano, pero señalar al sector bananero como responsable de esta problemática y plantear la reducción de la producción como solución resulta técnicamente equivocado y desconoce el aporte social y económico de esta actividad en el Magdalena”, afirmó.
Zúñiga añadió que el banano sostiene a miles de familias en la región y articula una cadena que va desde el campo hasta la exportación.
“Cualquier reducción de áreas productivas tendría efectos inmediatos sobre trabajadores, pequeños productores, transportadores y comunidades rurales que dependen de esta actividad”, advirtió.
Defensa del modelo productivo
Los gremios también respondieron a las críticas sobre el uso del recurso hídrico, al señalar que el sector no es responsable de la crisis y que, por el contrario, impulsa proyectos de conservación, eficiencia y protección de cuencas en zonas estratégicas del Caribe.
Entre esas iniciativas se incluyen programas de restauración ambiental y tecnologías de riego de precisión, además de alianzas con actores públicos y privados para fortalecer la sostenibilidad.
Advertencia económica
El sector recordó que la agroindustria bananera es uno de los principales rubros de exportación agrícola del país y genera más de 200.000 empleos directos e indirectos.
En ese contexto, los gremios anunciaron que preparan una propuesta técnica para presentarla al Gobierno y solicitaron una mesa de diálogo basada en evidencia.
“Defender el banano es defender el empleo formal, la inversión y la estabilidad de las regiones productoras”, concluyeron.
/)
/)