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Detrás de buena parte de la leche, los cultivos y la agroindustria nacional hay mujeres que hoy no solo producen, sino que también lideran.

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Día Mundial de la Leche: las mujeres también lideran la transformación del agro colombiano

por: Neife Castro- 31 de Diciembre 1969

Productoras, empresarias, dirigentes gremiales y funcionarias ganan cada vez más espacio en las cadenas de alimentos del país. Su participación ya no se limita al trabajo en finca: también influye en decisiones económicas, comerciales y rurales.

Productoras, empresarias, dirigentes gremiales y funcionarias ganan cada vez más espacio en las cadenas de alimentos del país. Su participación ya no se limita al trabajo en finca: también influye en decisiones económicas, comerciales y rurales.


Cada 1 de junio se conmemora el Día Mundial de la Leche, una fecha creada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para destacar la importancia de este alimento y de la cadena láctea en la seguridad alimentaria mundial.

Pero este año la celebración adquiere un significado adicional. La ONU declaró el 2026 como el Año Internacional de la Mujer Agricultora, una iniciativa que busca reconocer el papel de millones de mujeres en los sistemas agroalimentarios, desde la producción hasta la comercialización.

Una coincidencia de ambas fechas que permite poner sobre la mesa una realidad cada vez más visible en Colombia: el creciente liderazgo femenino en la ganadería, la producción lechera, la agricultura y la agroindustria. Según la FAO, las mujeres son actores fundamentales para la seguridad alimentaria, la nutrición y la resiliencia económica, aunque históricamente han enfrentado brechas en acceso a tierra, financiamiento, tecnología y participación en la toma de decisiones.


Del ordeño a espacios de decisión


Durante décadas, gran parte del trabajo femenino en el campo estuvo asociado al apoyo familiar y a labores poco visibilizadas. Hoy el panorama es distinto. Además de administrar fincas y participar en la producción de leche, miles de mujeres ocupan cargos de liderazgo en entidades públicas, gremios y compañías agroindustriales. Ese avance también se refleja en dependencias de gobierno como el Ministerio de Agricultura, donde varias de las principales posiciones han sido ocupadas por mujeres.

Desde Cecilia López Montaño hasta la actual ministra Martha Carvajalino, el sector ha mantenido una alta participación femenina en cargos directivos y áreas estratégicas relacionadas con cadenas productivas, desarrollo rural y políticas para mujeres campesinas. Se trata de una noticia muy positiva que vale la pena ser resaltada.

De hecho, el Ministerio reporta que las mujeres representan el 54,55 % de los cargos directivos de la entidad, superando, incluso, la meta nacional de participación establecida para las instituciones públicas. A lo anterior se suma la consolidación de programas enfocados en autonomía económica, acceso a tierra, asistencia técnica y fortalecimiento de organizaciones rurales lideradas por mujeres.


Un liderazgo que también mueve alimentos


La transformación no ocurre únicamente en el sector público. Empresas agroindustriales, gremios y organizaciones productivas cuentan hoy con mujeres al frente de procesos que impactan directamente la economía rural, tal es el caso de agremiación como Asocolflores o Alpina, compañías vinculadas a cadenas alimentarias que le apuestan a la cuota femenina en la toma de decisiones.

En el caso de la ganadería y la producción láctea, Fedegán destaca el trabajo de más de 500.000 familias productoras que participan en la cadena bovina y lechera del país. La Federación resalta, además, el papel de las mujeres en la administración de predios, los programas de sostenibilidad, la transformación de alimentos y la comercialización rural.

Añadiendo al reconocimiento del Año Internacional de la Mujer Agricultora, la FAO ha señalado que esta fecha busca, precisamente, reconocer esas contribuciones que durante años pasaron desapercibidas, destacando que: “Las mujeres agricultoras son centrales para la seguridad alimentaria, la nutrición y la resiliencia económica”.

En Colombia, donde el campo sigue siendo uno de los principales motores de producción de alimentos, esta fecha deja una conclusión clara: detrás de buena parte de la leche, los cultivos y la agroindustria nacional hay mujeres que hoy no solo producen, sino que también lideran.