Genética mejorada, embriones, nuevas variedades forrajeras, bioinsumos y modelos productivos más eficientes hacen parte de las herramientas que la corporación pone hoy al servicio de los ganaderos. El reto ahora es acelerar su puesta en marcha para fortalecer la productividad y la competitividad del sector.
La ganadería colombiana cuenta hoy con nuevas herramientas para producir más y enfrentar los desafíos del cambio climático.
Con proyectos que van desde material genético de alto valor hasta variedades forrajeras adaptadas a condiciones difíciles, Agrosavia viene consolidando una oferta tecnológica que busca mejorar la productividad, la rentabilidad y la sostenibilidad de los sistemas pecuarios. Así lo explicó en CONtexto, Miguel Serrano López, director ejecutivo de la entidad, al presentar algunos de los avances más relevantes que actualmente están al servicio de los productores del país. (Lea en CONtexto ganadero: Innovaciones de Agrosavia para un agro más sostenible y productivo)
Más allá de los laboratorios, estas innovaciones ya tienen aplicaciones directas en las fincas. Semen de animales élite, embriones para mejoramiento genético, sistemas de producción intensiva de leche y nuevas alternativas de alimentación forman parte de una estrategia que busca fortalecer la competitividad de la ganadería nacional.
Genética
Uno de los principales frentes de trabajo ha sido el fortalecimiento de la genética bovina. Según Serrano, Agrosavia conserva y administra recursos genéticos estratégicos para el país, considerados la base de futuros programas de mejoramiento animal. Gracias a ese trabajo, hoy la entidad dispone de semen de animales con características productivas sobresalientes y de embriones que pueden utilizarse para acelerar el progreso genético de los hatos.
El directivo explicó que estas herramientas permiten aumentar la productividad, pero también desarrollar animales mejor adaptados a las nuevas condiciones climáticas que enfrenta el sector.
Reconoció, además, que una de las tareas pendientes es ampliar los esfuerzos de investigación en la producción bufalina, una actividad que ha venido creciendo en distintas regiones del país.
Producción intensiva
Otro de los avances destacados corresponde a los modelos productivos desarrollados para diferentes regiones ganaderas.
Serrano resaltó, especialmente, el sistema intensivo de producción de leche para trópico alto que funciona en el Centro de Investigación Tibaitatá. Allí, explicó, no solo se han obtenido altos niveles de producción, sino también indicadores favorables de rentabilidad.
La experiencia demuestra que la incorporación de tecnología y conocimiento puede traducirse en mayores ingresos para los productores cuando se implementa bajo condiciones adecuadas. Además, estos modelos han servido para validar prácticas que posteriormente pueden ser transferidas a las fincas comerciales.
Nuevos materiales
La alimentación animal es otro de los campos donde se concentran importantes avances.
Agrosavia ha desarrollado alternativas orientadas a mejorar la disponibilidad y calidad de los forrajes utilizados en los sistemas productivos. (Lea en CONtexto ganadero: Avanza socialización del plan de vinculación de Agrosavia con los ganaderos)
Entre ellas sobresale la avena forrajera altoandina, considerada una de las opciones más prometedoras para las zonas de clima frío. También se han desarrollado leguminosas forrajeras que permiten establecer asociaciones de pasturas con beneficios nutricionales para los animales y aportes al mejoramiento de los suelos mediante la fijación de nitrógeno.
A esto se suman variedades de sorgo forrajero con mejor comportamiento frente a vientos fuertes y menor riesgo de volcamiento, materiales de maíz para ensilaje y una variedad de yuca forrajera diseñada específicamente para la alimentación animal.
La entidad también ha trabajado en bloques multinutricionales y bioinsumos que contribuyen a mejorar el aprovechamiento de las pasturas y la eficiencia alimenticia de los animales.
Enfoque ambiental y futuro
Además de los desarrollos productivos, la investigación avanza en áreas cada vez más relevantes para el futuro de la ganadería. Una de ellas es el análisis de las emisiones de metano asociadas a la producción pecuaria y la búsqueda de alternativas que permitan reducir su impacto.
Para Miguel Serrano López, el desafío ahora es lograr que estas soluciones lleguen a más regiones y productores.
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