Una estrategia que combina logística militar, acción social y trabajo gremial logra extender la cobertura en regiones apartadas. Miles de beneficiarios reciben diariamente un alimento esencial en medio de brechas históricas que, de no atenderse, profundizan la desnutrición.
Entre enero y abril de 2026, el Fondo Nacional del Ganado (FNG), en alianza con Fuerzas Militares y organizaciones sociales, llevó más de 65.000 litros de leche a departamentos como Amazonas, Casanare, Putumayo y Vaupés, ampliando la cobertura de su programa de fomento al consumo en zonas de difícil acceso. La iniciativa busca garantizar seguridad alimentaria a población vulnerable mediante un modelo que integra logística, nutrición y presencia institucional.
Durante más de tres décadas, esta estrategia ha evolucionado hasta convertirse en uno de los programas sociales más visibles del sector ganadero. Con 33 años de implementación, no solo entrega un alimento básico, sino que construye una red de apoyo que llega a comunidades donde la oferta estatal es limitada. El gremio ganadero ha consolidado un rol activo en la atención de necesidades sociales urgentes.
El alcance logrado en el primer cuatrimestre de 2026 refleja un fortalecimiento operativo. Las jornadas de apoyo al desarrollo permitieron ampliar cobertura y llegar a territorios históricamente rezagados. Allí, niños y adultos mayores reciben diariamente leche de manera gratuita, un insumo clave para mejorar indicadores nutricionales. (Lea en CONtexto ganadero: Más de 2,6 millones de vasos de leche han entregado ganaderos a población vulnerable en 27 departamentos)
La campaña del primer semestre, “Lo mejor del campo, donde más lo necesita”, materializó la entrega de miles de litros en regiones donde el acceso es complejo. La operación requirió coordinación logística aérea y terrestre, articulando capacidades del Estado y del sector privado.
El presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie Rivera, subrayó la importancia de esta alianza. “La capacidad operativa de la Fuerza Aeroespacial Colombiana ha sido fundamental para garantizar la llegada a territorios apartados. Tras el accidente ocurrido en Puerto Leguízamo, reconocemos su labor y la solidaridad de las comunidades que apoyaron a los sobrevivientes. En ese contexto, días después regresamos con esta importante institución en una misión solidaria como gesto de reciprocidad con la población de la región”, señaló.
La articulación incluyó además al ICBF, la Cruz Roja Colombiana, la Corporación Minuto de Dios, autoridades locales y centros de salud. Esta red permitió no solo distribuir alimentos, sino asegurar que llegaran a quienes más lo necesitan.
Coordinación con resultados
El componente logístico ha sido determinante para escalar el impacto. En este punto, el papel de la Fundación Colombia Ganadera (Fundagán) ha resultado clave. Bajo la dirección de Nataly Delgado Pinzón, la organización ha fortalecido alianzas y optimizado la ejecución en campo.
“La articulación interinstitucional nos ha permitido estructurar respuestas integrales. Hemos consolidado una red de aliados que facilita el trabajo conjunto con el Fondo Nacional del Ganado, permitiendo coordinar, materializar y garantizar presencia en los territorios donde la necesidad exige una actuación oportuna, teniendo la leche como eje central de la intervención, complementada con acciones en salud, alimentación, educación y bienestar”, afirmó. (Lea en CONtexto ganadero: 32 años del FNG: así es como este fondo ha transformado la ganadería colombiana)
La capacidad de respuesta quedó evidenciada durante la ola invernal del primer bimestre del año. En ese periodo, se distribuyeron 104.910 litros en varios departamentos, beneficiando a más de 7.000 personas en condición de vulnerabilidad.
El programa no se limita a la distribución de leche. Cada intervención incluye actividades orientadas a promover hábitos saludables y fortalecer el entorno social de los beneficiarios. Profesionales en nutrición, pediatría y odontología acompañan las jornadas, mientras estrategias pedagógicas buscan generar cambios sostenibles.
El uso de metodologías lúdicas, como el trabajo con clowns terapéuticos, apunta a atender dimensiones emocionales, especialmente en niños y adolescentes. Este enfoque integral amplía el impacto y convierte la intervención en una experiencia más completa.
El FNG insistió en que continuará fortaleciendo estas campañas, con el objetivo de ampliar el acceso a un alimento esencial y consolidar su aporte a la seguridad alimentaria en Colombia.
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