A propósito de la movilización de este 22 de abril, sin precedentes en el país, su voz se suma a los trabajadores del sindicato de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria que reclaman que, en 2026, la entidad enfrenta déficit de más de $12 mil millones. Otro punto crítico es el proyecto que propone trasladar la administración de los bancos de germoplasma al Instituto Colombiano Agropecuario, ICA.
En medio de denuncias por desfinanciación, riesgo sobre el patrimonio genético del país y alertas sobre el futuro de la investigación agropecuaria, se llevará a cabo la primera e histórica jornada de movilizaciones convocada para el 22 de abril, por Sintragrosavia.
Por primera vez en la historia reciente de Colombia, científicos e investigadores del sector agropecuario saldrán a las calles, según lo confirmó el investigador Byron Hernández en entrevista con CONtexto, al anunciar la movilización nacional convocada por trabajadores de Agrosavia bajo una consigna clara: “Sin Agrosavia no hay reforma agraria”.
La jornada, impulsada por los sindicatos de la entidad, tradicionalmente alejados de la protesta, es motivada, según investigadores como Hernández, por la situación actual que consideran una amenaza a la investigación científica, la seguridad alimentaria y la soberanía tecnológica del país.
Agrosavia, principal entidad de investigación agropecuaria en Colombia, desarrolla tecnologías y conocimiento para mejorar la productividad y sostenibilidad del campo. Sin embargo, sus trabajadores advierten que enfrenta una crisis que se ha agravado en los últimos dos años. Según Hernández, el presupuesto de la entidad pasó de cerca de $300 mil millones en 2024 a $216 mil millones en 2025, tras recortes y congelamientos. Para 2026, la situación no mejora: la entidad enfrenta un déficit superior a los $12 mil millones.
El panorama es aún más crítico para 2027, cuando se proyecta una asignación cercana a los $120 mil millones. “Estamos asistiendo a la crónica de una muerte anunciada. Una liquidación”, advirtió el investigador, al señalar que estos recursos no serían suficientes para sostener la operación.
El impacto ya es evidente. En el último año, cerca de 280 trabajadores han salido de la entidad, lo que ha afectado proyectos y reducido su capacidad técnica. A lo anterior se suma la falta de incrementos salariales en los últimos dos años, situación que, según Sintragrosavia, golpea al personal altamente calificado.
Sintragrosavia, convoca a planton frente al Minagricultura Carrera 7 calle32 Edificio San Martin, miercoles 22 de Abril -8 AM. Por la defensa de la Ciencia, tecnologia e Investigacion agropecuaria que desarrolla AGROSAVIA. pic.twitter.com/5VShlcCJ13
— Sindicato Nacional de trabajadores de Agrosavia (@sintragrosavia) April 17, 2026
Patrimonio genético en riesgo
Otro punto crítico es el proyecto que propone trasladar la administración de los bancos de germoplasma, patrimonio genético de la Nación (actualmente bajo custodia de Agrosavia), al Instituto Colombiano Agropecuario, ICA. ¿La razón? Según lo manifestado por el investigador, el argumento del Minagricultura para este cambio sería la naturaleza de ambas entidades. Por un lado, Agrosavia es de carácter mixto y se rige bajo el Código Civil, mientras que el ICA es enteramente pública. Hernández advirtió que este cambio implicaría trasladar una función científica a una entidad con enfoque regulatorio, como el ICA. “Estamos hablando de la base genética de la producción de alimentos”, señaló.
Estos bancos conservan especies vegetales, animales y microorganismos clave para la productividad, la adaptación al cambio climático y la seguridad alimentaria. Su manejo, aseguran los investigadores, requiere capacidades técnicas que podrían verse comprometidas.
Para el sindicato, la situación refleja una doble presión: recortes presupuestales y pérdida de funciones estratégicas. Esto, advierten, debilita la entidad y pone en riesgo su papel en el desarrollo del agro colombiano.
Más allá de lo administrativo, el debate apunta al papel de la ciencia en el país. Los investigadores insisten en la necesidad de mantener la capacidad de generar conocimiento propio, sin depender de terceros. La movilización del 22 de abril busca visibilizar esta problemática y abrir el debate a nivel nacional. Los trabajadores esperan respuestas del Gobierno y de otras instituciones frente a las decisiones que afectan a la corporación. “No es solo soberanía alimentaria, también es soberanía científica”, enfatizó Hernández, al invitar a la sociedad a respaldar la defensa de la investigación agropecuaria.
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