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Raza Holstein

Foto: Contexto Ganadero

Aunque tradicionalmente la Holstein fue asociada con las zonas frías de montaña, el panorama actual es diferente.

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Viaje al corazón de la Holstein: la genética que transformó la lechería colombiana

por: Angie Barbosa- 31 de Diciembre 1969

Más de ocho décadas de mejoramiento genético, adaptación a distintos pisos térmicos y una capacidad productiva difícil de igualar explican por qué esta raza continúa siendo la gran referencia de la lechería especializada y una pieza clave en los sistemas de cruzamiento del país.

Más de ocho décadas de mejoramiento genético, adaptación a distintos pisos térmicos y una capacidad productiva difícil de igualar explican por qué esta raza continúa siendo la gran referencia de la lechería especializada y una pieza clave en los sistemas de cruzamiento del país.



La raza Holstein ha sido durante décadas sinónimo de producción lechera en el mundo. En Colombia, lejos de perder protagonismo, continúa fortaleciendo su presencia gracias a los avances genéticos, la adaptación a diversas condiciones climáticas y su aporte a los programas de cruzamiento que buscan aumentar la eficiencia productiva del sector.

Para Juan Carlos López, director ejecutivo de Aso Holstein Colombia, la raza atraviesa, actualmente, un momento de gran relevancia para la ganadería nacional.

Según explicó, el trabajo realizado durante años en selección genética ha permitido contar con animales cada vez más eficientes y mejor adaptados a las condiciones del país.

La raza genéticamente es la más estudiada a nivel mundial y en este momento estamos manejando estándares de producción y eficiencia productiva que nos hacen cada vez más fuertes en la producción lechera especializada”, afirmó.


Más allá del clima frío


Aunque tradicionalmente la Holstein fue asociada con las zonas frías de montaña, el panorama actual es diferente.

El trabajo de mejoramiento genético realizado durante décadas ha ampliado significativamente el rango de adaptación de estos animales.

Fundada en 1942, Aso Holstein ha acompañado la evolución de la raza durante más de ocho décadas. En ese proceso, los animales han experimentado cambios importantes relacionados con su tamaño, equilibrio corporal y capacidad productiva.

Hoy es posible encontrar hatos Holstein productivos en zonas ubicadas por encima de los 3.000 metros sobre el nivel del mar, pero también en regiones cercanas a los 1.800 metros, un escenario que años atrás parecía poco probable.

De acuerdo con López, esta evolución ha permitido que los productores aprovechen mejor sus áreas de producción y obtengan mayores niveles de eficiencia.

Todo ese trabajo de adaptación y mejora genética ha sido muy funcional para ampliar nuestro horizonte de producción y ser más eficientes por unidad de área”, señaló.


Producción respaldada por datos


Uno de los principales argumentos que respaldan el liderazgo de la Holstein es su desempeño productivo. Aso Holstein realiza seguimiento mensual a cerca de 27.000 hembras mediante programas de control lechero, lo que permite obtener información precisa sobre productividad y reproducción.

Con base en esos registros, la asociación proyecta para 2025 una producción promedio cercana a los 7.200 kilogramos de leche por vaca en 305 días de lactancia.

Las regiones de Antioquia y el altiplano Cundiboyacense continúan destacándose como importantes núcleos de producción, aunque los resultados sobresalientes también se observan en otras zonas del país.

Incluso existen explotaciones que ya superan los 11.000 kilogramos de leche por vaca en promedio dentro del hato, una muestra del potencial que puede alcanzar la raza cuando se combina genética de calidad con un adecuado manejo.

Es la raza insignia en la producción de leche a nivel mundial y esos niveles productivos se ven demostrados con animales superiores y sistemas cada vez más especializados”, indicó López.

El dirigente destacó, además, que los avances genéticos actuales no solo están enfocados en incrementar la producción de leche, sino también en aspectos relacionados con fertilidad, salud y longevidad.

Sin embargo, aclaró que el éxito productivo depende, en gran medida, del manejo que reciben los animales.

“Podemos tener grandes animales y valores genéticos para expresar, pero si en el manejo cometemos errores, no se van a poder mostrar en la vida productiva”, advirtió.


Genética que impulsa los cruces


Además de su papel en los sistemas especializados de leche, la Holstein se ha convertido en una pieza fundamental para los programas de cruzamiento en Colombia.

Uno de los ejemplos más representativos es el Girolando, resultado del cruce entre Holstein y Gyr, ampliamente utilizado en regiones de clima cálido por su capacidad para combinar producción y adaptación.

Según López, los animales F1 provenientes de estos cruces han mostrado resultados destacados en diferentes zonas del país, alcanzando producciones entre 18 y 20 litros diarios bajo condiciones de trópico.

La asociación también promueve otros esquemas de cruzamiento con razas como Jersey, Pardo Suizo, Simmental y Brahman, buscando ofrecer alternativas para distintos ambientes productivos.

La raza tiene la amplitud genética que ayuda a mejorar en todas las zonas del país”, aseguró.

De cara al futuro, el reto estará en responder a desafíos como el cambio climático, la reducción de emisiones y la necesidad de producir más leche por hectárea. En ese contexto, la genética seguirá desempeñando un papel fundamental.

López recordó que, fruto de investigaciones recientes, una de ellas realizada en concurso con Fedegán, actualmente ya se desarrollan procesos de selección enfocados en identificar animales más eficientes y con menor producción de metano, una tendencia que cobrará cada vez mayor importancia.

La única forma de producir es hacerlo más eficiente. Esa selección va a ser necesaria para producir con animales cada vez más eficientes”, concluyó.

Con una base genética sólida, décadas de mejoramiento y una presencia creciente en sistemas especializados y de cruzamiento, la Holstein continúa siendo una de las principales herramientas para impulsar la competitividad de la lechería colombiana.