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Argentina hizo historia al exportar embriones a Asia, Colombia tiene con qué seguir ese camino

Juan Pablo Sánchez M 16 de Junio 2026
Exportacion de embrionesFoto: Banco de Imagen MagnificLa producción de embriones bovinos se consolida como una herramienta clave para potenciar la exportación de genética ganadera de alto valor.

La exportación de 200 embriones bovinos Brangus hacia Filipinas marcó un hito para la ganadería latinoamericana y volvió a poner bajo la lupa el potencial de la biotecnología reproductiva en la región. Expertos aseguran que Colombia cuenta con genética reconocida, experiencia acumulada y capacidad instalada, aunque aún enfrenta barreras sanitarias para convertirse en un exportador relevante de embriones.


La reciente exportación de 200 embriones bovinos de raza Brangus desde Argentina hacia Filipinas abrió una nueva ventana para América Latina en el mercado asiático y volvió a poner sobre la mesa el papel de la biotecnología reproductiva en el desarrollo ganadero.

Más allá del envío de material genético, el hecho despertó interés por la capacidad de la región para competir en un negocio de alto valor agregado y por las oportunidades que podrían abrirse para otros países productores.

Para Carlos Jairo Gómez, ganadero y experto en transferencia de embriones, Colombia tiene condiciones para desempeñar un papel mucho más relevante en ese mercado gracias a la experiencia acumulada durante décadas.

“Nosotros tenemos una larga historia en el tema de la biotecnología y la producción de embriones. La primera importación oficial de embriones que se hizo a Colombia fue en 1982, cuando llegaron dos embriones de Francia de la raza Limousin”, recordó.


De lavados embrionarios a laboratorios


La transferencia de embriones ha evolucionado de manera significativa desde sus primeras etapas. Lo que antes dependía de lavados embrionarios convencionales y procedimientos quirúrgicos, hoy se desarrolla, principalmente, mediante técnicas de producción in vitro.

Según Gómez, la tendencia actual está enfocada en embriones producidos en laboratorio, lo que permite aumentar la eficiencia y mejorar los resultados reproductivos.

El procedimiento comienza con la aspiración folicular de vacas donantes para obtener ovocitos, técnica conocida como OPU. Posteriormente, el material es llevado al laboratorio para su maduración y fertilización con semen convencional o sexado.

Siete días después se obtienen embriones listos para ser transferidos a receptoras o conservados mediante congelación.

Los avances tecnológicos también han permitido mejorar los indicadores reproductivos. Gómez señaló que actualmente su laboratorio registra tasas de preñez superiores al 42 % con embriones frescos y entre el 35 % y el 40 % con embriones congelados.


El activo más fuerte: el Brahman colombiano


Aunque el caso argentino estuvo soportado en la raza Brangus, Gómez considera que Colombia posee una ventaja genética propia con enorme potencial comercial.

“Siempre lo he dicho cuando me entrevistan: Colombia tiene el mejor Brahman del mundo”, afirmó.

El productor recordó que el país ya ha demostrado competitividad internacional mediante la exportación de material genético.

“Hemos exportado más de 150.000 dosis de Brahman. Ha llegado a muchos países de Sudamérica y Centroamérica”, sostuvo.

Aunque reconoce avances en otras líneas genéticas, como Simmental y algunos programas lecheros, considera que la principal oportunidad exportadora continúa concentrada en el Brahman.


El desafío sigue siendo sanitario


A pesar de la experiencia técnica y del desarrollo alcanzado por el sector, Colombia aún no ha logrado consolidar exportaciones masivas de embriones.

Para Gómez, el principal obstáculo sigue estando en los requisitos sanitarios y en la necesidad de fortalecer la articulación institucional.

“Muchos países nos han pedido embriones. Ya tenemos algunos protocolos registrados con Cuba, Costa Rica y otros países centroamericanos, pero siempre encontramos una dificultad en el tema sanitario”, explicó.

A su juicio, el país necesita avanzar hacia una mayor coordinación entre productores, laboratorios y autoridades para convertir el potencial genético en oportunidades concretas de negocio.

“Creo honestamente que Colombia ha dado grandes pasos en la estandarización de esta tecnología. Cada vez aparecen más laboratorios y más gente trabajando en producción de embriones”, afirmó.

Sin embargo, considera que el reto no es únicamente técnico.

“Necesitamos que la autoridad sanitaria del país se ponga también en sintonía con los productores. A veces nos toca nadar solos”.

Para el experto, consolidar reglas claras, simplificar procesos y fortalecer la relación entre el Estado y el sector productivo será determinante para que Colombia pueda aprovechar plenamente su genética bovina y competir en un mercado internacional que cada vez demanda más conocimiento, innovación y valor agregado.


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