Una delegación encabezada por el senador colombo estadounidense Bernie Moreno llegará al país para acompañar los comicios del 31 de mayo. La representante Marelen Castillo aclaró que se trata de una misión técnica que busca generar confianza en medio de preocupaciones por seguridad y transparencia.
“No viene a hacer política ni a reemplazar a las instituciones colombianas. La comisión de observación electoral proveniente de Estados Unidos tendrá un rol estrictamente técnico: mirar, documentar y reportar”. Así lo explicó la representante Marelen Castillo, quien insistió en que este acompañamiento responde a una realidad preocupante: “hay zonas donde hoy no existen garantías plenas para votar en libertad, y eso es gravísimo en una democracia”.
La misión internacional llegará al país el próximo 29 de mayo. Se trata de una delegación con respaldo oficial del gobierno estadounidense que tendrá como objetivo principal observar el desarrollo del proceso electoral en Colombia, en medio de un ambiente político marcado por cuestionamientos y tensiones.
Una misión de observación, no de intervención
La presencia de esta comisión ha generado debate en distintos sectores. Sin embargo, desde el Congreso se insiste en que su alcance está claramente delimitado. “No tienen ninguna facultad para tomar decisiones, modificar resultados o intervenir en los comicios. Actúan dentro de los lineamientos del Consejo Nacional Electoral y bajo estándares internacionales”, explicó Castillo en entrevista con CONtexto.
La congresista insistió en que el origen de esta iniciativa no responde a intereses políticos particulares, sino a una preocupación creciente por las condiciones de seguridad en algunas regiones del país. “Existen amenazas contra candidatos, un aumento de la violencia política y la presencia de grupos armados en muchas regiones del país”, precisó.
En ese sentido, el acompañamiento internacional busca cumplir una doble función: generar confianza en el electorado y servir como elemento disuasivo frente a posibles irregularidades. “Lo principal es generar confianza, también tiene un efecto disuasivo: cuando hay observación internacional, se reducen los incentivos para cometer irregularidades”, puntualizó.
Bernie Moreno, senador estadounidense de origen colombiano, sería uno de los observadores en las elecciones presidenciales del 31 de mayo. pic.twitter.com/9oCJQmxieX
— Noticias RCN (@NoticiasRCN) April 23, 2026
Comisión internacional
El senador Bernie Moreno, quien confirmó su presencia como observador, aseguró que existe confianza en el desarrollo del proceso electoral y destacó el papel de las autoridades, incluyendo al ministro de Defensa, Pedro Sánchez. No obstante, subrayó la importancia de garantizar transparencia.
Moreno ha calificado estos comicios como determinantes para el país, afirmando que: “Serán las elecciones más importantes en la historia de Colombia” y, aunque no participará como votante, el senador ha dejado entrever sus inclinaciones políticas de derecha.
A esto se suma la controversia política que rodea su visita. El presidente Gustavo Petro ha señalado públicamente a la familia del senador Moreno por presuntos vínculos con la mafia, acusaciones que, posteriormente, derivaron en un fallo judicial que le ordenó rectificar.
Frente a este panorama, Castillo defendió la legitimidad de la misión y reiteró que las opiniones personales de sus integrantes no interfieren en su labor. “La garantía está en el rol que cumplen, no en las opiniones personales. No vienen a hacer política interna, vienen a observar un proceso”, aseguró.
La llegada de esta comisión internacional se produce en un momento clave para la democracia colombiana. Mientras algunos sectores ven en su presencia una garantía adicional de transparencia, otros cuestionan su trasfondo político. Lo cierto es que, en medio de un contexto marcado por la polarización y las dudas sobre las condiciones electorales, la observación internacional vuelve a ocupar un lugar central en el debate público.
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