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La Unión Europea prohíbe la carne de Brasil

Foto: CONtexto

Bruselas anunció que, a partir del próximo 3 de septiembre, prohibirá la importación de carne y otros productos de origen animal provenientes de Brasil, decisión que este país ya está buscando detener.

internacional

Europa endurece su agenda climática y sanitaria: Brasil quedará fuera del mercado cárnico europeo

por: Juan Pablo Sánchez M- 31 de Diciembre 1969

La decisión de la Unión Europea de excluir al territorio brasilero de la lista de países autorizados para exportar carne y otros productos de origen animal desató una fuerte reacción del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Bruselas argumenta riesgos relacionados con el uso de antimicrobianos en animales destinados al consumo humano, mientras Brasil denuncia un duro golpe comercial y político apenas días después de la entrada en vigor del acuerdo entre Mercosur y la UE.

La decisión de la Unión Europea de excluir al territorio brasilero de la lista de países autorizados para exportar carne y otros productos de origen animal desató una fuerte reacción del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Bruselas argumenta riesgos relacionados con el uso de antimicrobianos en animales destinados al consumo humano, mientras Brasil denuncia un duro golpe comercial y político apenas días después de la entrada en vigor del acuerdo entre Mercosur y la UE.


La relación comercial entre Brasil y la Unión Europea atraviesa uno de sus momentos más tensos de los últimos años. Bruselas anunció que, a partir del próximo 3 de septiembre, prohibirá la importación de carne y otros productos de origen animal provenientes de territorio brasileño, una medida que afecta directamente a uno de los mayores exportadores agropecuarios del planeta.

La decisión europea se fundamenta en las nuevas exigencias sanitarias del bloque, que buscan garantizar que los alimentos destinados al consumo humano estén completamente libres de agentes antimicrobianos utilizados en procesos de engorde animal.

Según la Comisión Europea, la resistencia a los antibióticos y otros antimicrobianos representa actualmente “una de las mayores amenazas para la salud pública”.

Dentro de estos antimicrobianos se incluyen antibióticos, antivirales, antifúngicos y antiparasitarios, cuyo uso excesivo en animales ha sido señalado por organismos internacionales como un factor que contribuye al aumento de bacterias resistentes a tratamientos médicos.


Golpe millonario al gigante agropecuario


La medida representa un duro revés económico para Brasil. Solo en 2025, las exportaciones brasileñas de carne bovina hacia la Unión Europea superaron las 370.000 toneladas, generando ingresos cercanos a los 1.800 millones de dólares, según cifras oficiales citadas por medios de ese país.

Además de la carne, el veto también afectaría productos como miel, embutidos y pescado, sectores clave dentro del poderoso aparato agroexportador brasileño.

El impacto es aún más delicado debido a que Brasil se ha consolidado durante décadas como uno de los principales proveedores agrícolas del mercado europeo. De hecho, el gobierno brasileño recordó que mantiene relaciones comerciales con la UE en este sector desde hace más de 40 años.


Lula enfrenta un revés político internacional


El malestar en Brasil no es únicamente económico. La decisión llega apenas 12 días después de la entrada en vigor del acuerdo comercial entre Mercosur y la Unión Europea, un pacto negociado durante cerca de 25 años y que contó con un fuerte impulso político del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Para el gobierno brasileño, el veto europeo envía un mensaje contradictorio, especialmente después de que Lula invirtiera buena parte de su capital político en destrabar las negociaciones del acuerdo comercial.

A esto se suma otro elemento que ha generado incomodidad en Brasilia: mientras Brasil fue excluido del listado de países autorizados para exportar estos productos, los demás socios del Mercosur, Argentina, Paraguay y Uruguay, sí permanecieron habilitados para seguir vendiendo carne y derivados al mercado europeo.


Europa endurece postura


La polémica también reabrió el debate sobre las políticas impulsadas en varias ciudades europeas contra la industria cárnica.

Uno de los casos más emblemáticos es el de Ámsterdam, que se convirtió recientemente en la primera capital del mundo en prohibir la publicidad pública tanto de carne como de productos derivados de combustibles fósiles.

Desde el pasado 1 de mayo, anuncios de hamburguesas, nuggets de pollo, vehículos a gasolina, diésel y aerolíneas desaparecieron de vallas, estaciones de metro y paradas de tranvía en la capital neerlandesa.

Las autoridades locales justificaron la medida afirmando que buscan alinear el paisaje urbano con las metas ambientales de la ciudad, entre ellas, alcanzar la neutralidad de carbono en 2050 y reducir a la mitad el consumo de carne entre sus habitantes para ese mismo año.

“Si quieres liderar las políticas climáticas y alquilas tus muros exactamente para lo contrario, entonces, ¿qué estás haciendo?”, afirmó Anneke Veenhoff, integrante del Partido de la Izquierda Verde.

Sin embargo, críticos de estas iniciativas consideran que existe una creciente persecución política y cultural contra la industria de la carne en Europa. Algunos sectores, incluso, califican como paradójico que en Países Bajos exista una política ampliamente permisiva frente al consumo y comercialización de cannabis, mientras aumentan las restricciones contra la promoción de productos alimenticios tradicionales como las hamburguesas o la carne bovina.