Miles de terneros mueren congelados a la intemperie mientras las autoridades agrícolas miran hacia otro lado. El presidente Aleksandr Lukashenko rompe el silencio y lanza una dura crítica moral y estructural contra el abandono del sector ganadero.
La ganadería bielorrusa atraviesa una de sus crisis más agudas tras la revelación de pérdidas masivas de ganado en la región de Vítebsk, donde las temperaturas extremas han dejado al descubierto la precariedad estructural del sector, como se expuso en el portal Belta. (Lea en CONtexto ganadero: Expoterneros cumple 10 años y va por récord nacional en 2026)
El propio presidente del país, Aleksandr Lukashenko, calificó la situación como una “anomalía moral” durante una conferencia gubernamental celebrada a finales de enero.
Las bajas temperaturas, que han alcanzado los -30°C en algunas zonas rurales, han resultado letales para cientos de terneros en Vítebsk, una de las provincias más activas en producción ganadera.
Las imágenes de animales congelados bajo la nieve han comenzado a circular entre trabajadores del sector, evidenciando un problema que va más allá de la meteorología, la falta de infraestructura adecuada, previsión técnica y sensibilidad institucional.
Los refugios improvisados, fabricados con materiales de polietileno, no ofrecen la mínima protección ante condiciones extremas. A pesar de las advertencias reiteradas, el Ministerio de Agricultura no ha implementado medidas efectivas para contener esta tragedia.
¿Qué dice el presidente?
Aleksandr Lukashenko no dudó en mostrar su indignación durante la reunión, pues en un tono inusualmente emocional, recordó cómo en décadas pasadas, sin tecnologías modernas, los campesinos llevaban lechones recién nacidos a sus casas para evitar que murieran de frío. Para él, lo que ocurre hoy no solo representa una pérdida económica, sino también una quiebra ética.
“¿Cómo podemos dejar de proteger a un gatito, un lechón, una ternera o un perrito?”, cuestionó con vehemencia. Según el presidente, la pérdida de animales por negligencia no puede aceptarse como una consecuencia natural del invierno, sino como una falla del sistema agropecuario y un abandono moral de responsabilidades básicas.
La advertencia del mandatario no se queda solo en el plano emocional, ya que señaló que sin vacas ni terneros, el país se arriesga a repetir los errores de los años 90, cuando la producción cárnica y láctea cayó en picada, afectando el abastecimiento interno. Si la situación no se revierte con urgencia, Bielorrusia podría perder su capacidad de autoabastecimiento en productos clave para su seguridad alimentaria.
Lukashenko subrayó que el problema no es exclusivo de Vítebsk, sino que se extiende por todo el país. Exigió medidas concretas y urgentes, especialmente para proteger a los animales más vulnerables en estas semanas críticas del invierno.
El mensaje presidencial también pone en la mira a los gestores del sector, pues hace una crítica directa al ministro de Agricultura, a quien el presidente asegura repetirle esta preocupación “a diario”.
El discurso de Lukashenko marca un punto de inflexión, pues aunque la denuncia llega desde la cúpula del poder, su efecto solo será tangible si se traduce en políticas claras, presupuestos realistas y una voluntad política firme por modernizar el sector ganadero. (Lea en CONtexto ganadero: Calendario ganadero 2026: los eventos que no se puede perder)



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