Agrosavia llevó a Costa Rica resultados de investigación que muestran cómo ovinos y caprinos pueden producir carne con enfoque agroecológico, menor impacto ambiental y mayor participación rural. El reto ahora es que esos avances salgan de los congresos y lleguen con más fuerza a los productores.
La producción ovina y caprina colombiana empieza a ocupar un lugar distinto en la conversación agropecuaria de América Latina. Durante el XIV Congreso Latinoamericano de Especialistas en Pequeños Rumiantes y Camélidos Sudamericanos, realizado recientemente en Costa Rica, Agrosavia presentó avances que buscan transformar estos sistemas en una alternativa sostenible, rentable y climáticamente resiliente para el campo.
La discusión ya no gira únicamente alrededor de criar ovejas o cabras para autoconsumo. El nuevo enfoque apunta a producir carne, leche, lana y derivados con criterios técnicos, ambientales, sociales y económicos. (Lea en CONtexto ganadero: Informe: Sector ovino-caprino, un gremio que pisa fuerte en Colombia)
Los pequeños rumiantes pueden convertirse en una herramienta estratégica para fortalecer la seguridad alimentaria, diversificar ingresos rurales y responder a los desafíos del cambio climático.
Clara Rúa Bustamante, investigadora máster de Agrosavia, explicó en CONtexto que Colombia llegó al congreso con una propuesta que llamó la atención por su mirada integral.
Y es que el modelo presentado por Agrosavia integra nutrición, reproducción, sanidad, calidad de carne, costos de producción, captura de carbono, bienestar animal y participación de mujeres rurales.
“Buscamos una respuesta productiva de los animales, pero también indicadores ambientales asociados a captura de carbono, producción de abonos, calidad de carne y participación de mujeres rurales”, señaló Rúa.
Agroecología en el debate
Uno de los avances más relevantes está en el uso de la ovinasa, el estiércol de las ovejas, para elaborar compost, bioles y biopreparados aplicados en las pasturas.
La investigación ha permitido observar cómo estas prácticas pueden ayudar a mantener la producción de forraje y reducir la dependencia de fertilizantes nitrogenados o agroquímicos.
“Cuando hablamos de agroecología en este sistema, entendemos la importancia de las interacciones suelo, planta y animal”, explicó.
La apuesta es importante porque rompe una idea frecuente enfocada en que la agroecología y la ganadería no pueden caminar juntas.
En pequeños rumiantes, por su tamaño, fisiología y adaptación, esa transición puede ser, incluso, más viable. (Lea en CONtexto ganadero: 3 importantes beneficios del pastoreo integrado en granjas ovinas caprinas)
Tecnología para producir
En nutrición y alimentación, Agrosavia encontró que la suplementación estratégica es vital, especialmente durante épocas críticas como la temporada de lluvias en el trópico bajo.
Herramientas como ensilajes de maíz, sorgo forrajero, pastos adaptados y bloques multinutricionales pueden mejorar las ganancias de peso y reducir problemas sanitarios.
“El sistema tradicional funciona, pero cuando suplementamos en etapas estratégicas, las ganancias de peso mejoran y la mortalidad disminuye”, afirmó.
A esto se suman prácticas como la monta controlada, los apareamientos dirigidos y los planes sanitarios preventivos, que permiten pasar de un manejo tradicional a un modelo más empresarial.
Mujeres que transforman
Otro eje de la investigación es la participación femenina en la producción y transformación de productos ovino-caprinos.
En diferentes regiones del país, las mujeres lideran emprendimientos relacionados con quesos, derivados lácteos, embutidos, cortes especializados y otros productos con valor agregado.
“Cuando las mujeres logran conocimiento, empoderamiento y recursos, se beneficia toda la familia”, aseguró.
El enfoque de género ha mostrado que estos sistemas productivos también pueden convertirse en una herramienta para fortalecer la autonomía económica y el liderazgo rural.
¿Qué viene para el sector?
Aunque el sector se mantiene estable en inventarios y aparecen nuevos emprendimientos, su escala todavía es limitada. Para Agrosavia, los dos grandes desafíos son incorporar tecnología y aumentar el consumo.
La carne ovina, caprina y sus derivados tienen características nutricionales valiosas, pero aún necesitan mayor promoción en regiones donde no hacen parte de la dieta habitual.
El congreso también dejó nuevas oportunidades de cooperación con países como Brasil y México, especialmente en control integrado de parásitos y medición de sostenibilidad.
Colombia, entretanto, empieza a ganar reconocimiento regional por una apuesta que va más allá de producir animales. Se trata de demostrar que ovejas y cabras pueden ser parte de una ganadería más eficiente, más inclusiva y más preparada para el futuro.



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