Con la presidencia nacional de la cadena, Tolima impulsa la apertura de una línea de beneficio para llevar la carne ovino-caprina a la canasta familiar y abrir rutas de exportación. La apuesta combina formalización, valor agregado y desarrollo rural.
El departamento del Tolima ha dado un paso estratégico hacia la industrialización del sector pecuario con la realización de la primera Mesa Técnica de la Cadena Ovino-Caprina. Este encuentro institucional se estableció como el centro de mando para evaluar la viabilidad de una línea de beneficio que responda a las exigencias sanitarias actuales.
Con la participación de entidades como el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), la Cámara de Comercio de Ibagué y la Región Administrativa y de Planeación RAP Eje Cafetero, el departamento aprovecha su posición como presidente nacional de la cadena para articular una política de formalización que erradique el sacrificio informal y dignifique la labor del productor.
La prioridad de esta mesa técnica se centra en la creación de herramientas que permitan llevar la carne de cordero y cabra a la mesa de todos los hogares. Al integrar estos productos de manera competitiva en la canasta familiar local y nacional, se busca transformar la percepción del consumidor.
Municipios como Cajamarca y Purificación se perfilan como nodos fundamentales en este engranaje, donde el fomento del consumo se vincula directamente con la capacidad de procesamiento técnico en el territorio.
Desde la perspectiva gremial, la visión es de expansión y tecnificación. Carlos Gustavo Silva Villamil, gerente del Comité de Ganaderos del Tolima, fue enfático al señalar que el avance del sector depende de una infraestructura robusta que soporte las ambiciones internacionales del departamento.
Según el directivo, “la participación del gremio está orientada a concretar inversiones clave para la planta, con un énfasis determinante en la cadena de frío, elemento indispensable para garantizar la inocuidad y la calidad” manifestó.
Para Silva Villamil, el éxito de esta línea de beneficio no solo fortalecerá el mercado interno, sino que abrirá las puertas del mundo. Por ello la meta se enfoca en apoyar decididamente los procesos de exportación, permitiendo que la producción tolimense cumpla con los estándares globales.
De esta manera, el Tolima no solo busca ser el líder administrativo de la cadena a nivel país, sino convertirse en el principal exportador y proveedor de una proteína que gana terreno por sus bondades nutricionales y su potencial económico en el campo colombiano.
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