banner

Cargando...

Con o sin gestión de la Alcaldía, Bogotá y Cundinamarca tendrán Tren de Zipaquirá

Neife Castro 07 de Mayo 2026
defaultFoto: Foto: ContextoLa obra ferroviaria conectará a varios municipios de Cundinamarca con Bogotá y se integrará con TransMilenio y el Metro de la capital.

La redefinición financiera del Regiotram del Norte abrió una nueva discusión sobre coordinación institucional, participación territorial y planeación urbana. Mientras la Nación decidió asumir los recursos faltantes para evitar retrasos, persisten dudas sobre el papel que ha desempeñado el Distrito en una de las obras ferroviarias más estratégicas de la región.


La exclusión de Bogotá del esquema de cofinanciación del Regiotram del Norte, también conocido como Tren de Zipaquirá, abrió un nuevo pulso entre la Gobernación de Cundinamarca, el Gobierno Nacional y el Distrito.

La controversia surgió luego de que el Conpes ajustara la estructura financiera del proyecto y redefiniera la distribución de aportes para no poner en riesgo el cronograma de licitación. La obra ferroviaria conectará a varios municipios de Cundinamarca con Bogotá y se integrará con TransMilenio y el Metro de la capital. Sin embargo, la coyuntura dejó planteada una pregunta que hoy atraviesa el debate público: ¿cuál ha sido realmente el papel de la Alcaldía de Bogotá en un proyecto de esta magnitud?

Desde la Gobernación de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey lanzó un cuestionamiento directo a la administración distrital. “Siento que gran parte de esas observaciones se derivan del desconocimiento que el Distrito hoy tiene del proyecto. El Distrito no conoce el proyecto porque en ocho meses ningún secretario de despacho se presentó a las mesas de diálogo con la Gobernación de Cundinamarca, con el Ministerio de Transporte, con Findeter y con los consultores externos”, afirmó.

El mandatario departamental agregó que parte de la coyuntura también se explica por las restricciones derivadas de la ley de garantías que obligaron al Gobierno Nacional a adoptar decisiones para asegurar la ejecución de la iniciativa. “Este proyecto cumple a cabalidad con todos los indicadores de calidad requerida en una obra de esta talla”, sostuvo.


La Nación asumirá faltante


En medio de la controversia, la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, salió a aclarar que Bogotá no quedó excluida del Regiotram del Norte y anunció que la Nación asumirá los recursos faltantes para impedir que la licitación se caiga. “Para nada Bogotá quedó excluida del Tren de Zipaquirá. De los $17 billones que cuesta el proyecto, $7 billones se invertirán en Bogotá y de las 17 estaciones, 11 quedarán en la ciudad”, explicó.

La funcionaria precisó que, ante la falta de cierre de los $2,3 billones inicialmente previstos por parte del Distrito, el Gobierno decidió cubrir cerca de $2 billones adicionales. Con esa decisión, dijo, se garantiza que la licitación pueda ponerse en marcha en los próximos 35 días hábiles. Rojas también indicó que continuará abierta una mesa técnica entre Nación, Gobernación y Distrito para revisar asuntos relacionados con integración tarifaria, articulación física con el Metro y TransMilenio, así como medidas de mitigación urbanística.


Galán defiende participación


Desde la Alcaldía, Carlos Fernando Galán rechazó la idea de que Bogotá haya permanecido al margen del proceso. El alcalde reiteró que la ciudad respalda plenamente el proyecto, aunque insistió en que existen observaciones técnicas que deben ser atendidas. “Bogotá quiere que se haga el Regiotram del Norte y quiere que se haga bien”, señaló.

Galán explicó que uno de los principales reparos está en un tramo de cerca de 24 kilómetros dentro de la ciudad, de los cuales 6 kilómetros están proyectados en estructuras elevadas. A su juicio, ese diseño debe revisarse con mayor detalle para mitigar el impacto urbanístico y mejorar la integración con el entorno urbano.

A juzgar por los pronunciamientos de ambos mandatarios, la discusión hoy se mueve entre dos versiones distintas: para la Gobernación, Bogotá no participó con suficiente rigor en las mesas técnicas; para el Distrito, sí ha habido acompañamiento, pero persisten diferencias legítimas sobre la ejecución de la obra.

banner