Seguridad rural, crédito barato, apertura de mercados y menos cargas regulatorias hacen parte de los compromisos anunciados por el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo. Para Fedegán, convertir esas promesas en resultados exigirá reformas legales, incentivos económicos y decisiones institucionales de fondo.
“A las más de 500.000 familias que producen leche en Colombia quiero decirles que este gobierno garantizará seguridad física, seguridad jurídica, acceso a crédito más barato, apertura de mercados y un verdadero equilibrio de cancha”. Con ese mensaje, hace unos días, el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, comenzó a trazar la hoja de ruta del nuevo Gobierno para el sector ganadero y lechero. Entre los anuncios incluyó mayor seguridad rural, financiación en mejores condiciones, menos cargas regulatorias, impulso a la ganadería regenerativa, apertura de mercados y apoyo a la asociatividad.
La pregunta ahora es otra: ¿qué tendría que ocurrir para que esos compromisos lleguen realmente a las fincas?
Del anuncio a la política pública
Para Roberto Bruce, director jurídico de Fedegán, el panorama abre una oportunidad para avanzar en transformaciones que el sector viene reclamando desde hace varios años. Uno de los principales retos, explicó, consiste en crear incentivos que aceleren la transición hacia una ganadería más sostenible. “Debe propenderse por la generación de estímulos virtuosos como el crédito con bajas tasas de interés que faciliten a los productores ganaderos la transformación de sus predios y, por supuesto, lograr incrementar los índices de productividad y rentabilidad”, afirmó.
En el caso de la lechería**, Bruce considera prioritario fortalecer la seguridad jurídica mediante contratos de proveeduría que respondan a la estacionalidad de la producción.** “Los productores deben recibir precios justos durante todas las épocas del año”, señaló. El directivo también insistió en fortalecer la seguridad física y económica mediante reformas legales. Entre ellas mencionó la creación del delito autónomo de sacrificio clandestino e ilegal, una herramienta que contribuiría a combatir el abigeato, proteger la salud pública, mejorar el bienestar animal y reducir la evasión de recursos fiscales y parafiscales.
Además, sostuvo que cualquier regulación que afecte la actividad ganadera debe construirse mediante procesos de concertación con el sector y no exclusivamente desde el nivel central.
Cancha realmente equilibrada
Uno de los anuncios que más llamó la atención fue el compromiso de garantizar un “equilibrio de cancha” para los productores. Para Fedegán, ese objetivo exige fortalecer la demanda interna y crear incentivos que mejoren la competitividad del productor colombiano. Bruce propuso ampliar la participación de los productos lácteos en programas públicos como el Programa de Alimentación Escolar (PAE) y en otras estrategias de compras estatales. “Los programas de compras públicas deben incluir importantes recursos destinados a promover el consumo de leche producida por nuestros ganaderos”, manifestó.
Asimismo, planteó que el reconocimiento legal alcanzado por los Acuerdos Cero Deforestación se traduzca en beneficios concretos para los productores certificados, mediante incentivos tributarios, mejores condiciones de financiación o apoyos económicos. También propuso fortalecer la cooperación entre el Gobierno Nacional, las corporaciones autónomas regionales y Fedegán para desarrollar programas masivos de reforestación en las zonas con mayor presión ambiental.
El vicepresidente electo planteó una hoja de ruta ambiciosa para el sector agropecuario. Para Fedegán, el verdadero desafío comenzará después de la posesión: convertir esos anuncios en políticas públicas, reformas legales y mecanismos que permitan a los productores percibir mejoras reales en seguridad, competitividad y rentabilidad.
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