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No existe ningún caos de inseguridad

Foto: presidencia.gov.co - EFE/Ernesto Guzmán

En medio de una ola de ataques que durante este fin de semana dejó más de 20 muertos y cerca de 40 heridos en el suroccidente del país, el presidente Gustavo Petro aseguró sin sonrojarse que no existe una crisis de seguridad.

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En medio de ola de violencia y terrorismo, Petro niega crisis de seguridad y sugiere injerencia desde Ecuador

por: Neife Castro- 31 de Diciembre 1969

Tras la ola de ataques que durante el pasado fin de semana (del 24 al 27 de abril) dejó más de 20 muertos y cerca de 40 heridos en el suroccidente del país, el presidente Gustavo Petro aseguró sin sonrojarse que no existe una crisis de seguridad. Como ya es costumbre, la más reciente alocución del presidente estuvo llena de juicios al aire y desconocimiento de la difícil situación de violencia que vive el país.

Tras la ola de ataques que durante el pasado fin de semana dejó más de 20 muertos y cerca de 40 heridos en el suroccidente del país, el presidente Gustavo Petro aseguró sin sonrojarse que no existe una crisis de seguridad. Como ya es costumbre, la más reciente alocución del presidente estuvo llena de juicios al aire y desconocimiento de la difícil situación de violencia que vive el país.


En medio de una ola de ataques que durante este fin de semana dejó más de 20 muertos y cerca de 40 heridos en el suroccidente del país, el presidente Gustavo Petro aseguró sin sonrojarse que no existe una crisis de seguridad.
Además, fue más allá y planteó dudas sobre el origen de los explosivos utilizados y ordenó investigaciones que señalan como responsable al gobierno del Ecuador.

Y es que al pensar en alocuciones presidenciales, se esperaría una intervención basada en datos verificables, rigor y mensajes que aporten claridad en momentos críticos, pero no es el caso de estos espacios en el actual gobierno. La más reciente intervención de Gustavo Petro, el pasado lunes, ha generado, una vez más, cuestionamientos por el tono y el contenido de sus afirmaciones frente a la escalada de violencia.

Y aunque es frecuente que estas intervenciones presidenciales incluyan discursos extensos, con múltiples temas y argumentos dispersos, en esta ocasión, el mandatario no decepcionó y abordó desde cifras de narcotráfico y economía, hasta la ejecución del plan de gobierno. “No hay un caos de la seguridad… es el más bajo desde mil novecientos noventa y tres”, afirmó, comparando los indicadores actuales con periodos anteriores, en los gobiernos de Juan Manuel Santos e Iván Duque.

Y ordenó investigar el origen de los explosivos utilizados en los atentados, especialmente en Cajibío, Cauca. “Lo que yo quiero que investiguen ustedes es si los explosivos… vienen de Ecuador. Nos quieren sabotear las elecciones para que gane la extrema derecha por miedo”, señaló.


Señalamientos y tensión binacional


Las declaraciones abrieron un nuevo frente de controversia. Aunque el propio presidente planteó sus afirmaciones como hipótesis basadas en información de inteligencia, el señalamiento sobre un posible origen externo de los explosivos elevó la tensión con Daniel Noboa, presidente de Ecuador. La relación bilateral atraviesa un momento delicado.

En marzo, Bogotá acusó a Quito de operaciones militares en zona fronteriza, lo que fue desmentido. A esto se suman diferencias por el caso del exvicepresidente Jorge Glas y una disputa comercial con aranceles elevados entre ambos países.
El episodio deja en evidencia una narrativa oficial que, lejos de cerrar el debate, amplía las dudas sobre la lectura del orden público, la gestión de la seguridad y el impacto de estas declaraciones en un escenario político ya marcado por la polarización y la violencia.