Guainía le apuestan a la conservación de la Flor de Inírida

Por: 
CONtexto ganadero
01 de Marzo 2019
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La flor de Inírida se encuentra representada en la bandera de Inírida y el escudo del departamento de Guainía.
Floricultores de este departamento le apuestan al proyecto de preservación, propagación y comercialización de la flor de Inírida, con fines de protección del medio ambiente en sabanas nativas.
El propósito de este proyecto –que tiene el acompañamiento y la supervisión del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA–, es la formalización del cultivo y mantener viva la emblemática flor que lleva por nombre ‘Inírida’, el mismo de la capital de Guainía, para fortalecer las capacidades de la población que vive de este recurso natural, y mejorar su modo de vida. 

La Asociación Akayú es la que lidera el proyecto, el cual es apoyado por el concurso A Ciencia Cierta de Colciencias, y tiene un lapso de ejecución de 12 meses. Este fue socializado durante un encuentro local en el que asistieron alrededor de 30 productores de flores, quienes le apuestan a este proceso.

 
Comúnmente se conoce como “Flor de Inírida” a dos especies de plantas herbáceas que tienen coloridas cabezuelas (inflorescencias) rojas con blanco. 
 
El portal Akayú dice que técnicamente ambas especies de Flor de Inírida son hierbas Monocotiledóneas pertenecientes a la familia Rapateaceae. Las dos especies son endémicas (únicamente se encuentran en estos lugares) de Sabanas de arenas blancas, con condiciones de suelos extremadamente pobres, precarias y hostiles para cualquier planta.
 
Estas sabanas solo existen en el extremo oriental colombiano y el extremo occidental venezolano, en el punto donde se intercepta la Amazonía, con la Orinoquía y el Escudo Guayanés, en inmediaciones de los ríos Atabapo e Inírida principalmente.
Mateo Fernández Lucero, Biólogo, dice que la asociación AKAYÚ decidió contribuir al conocimiento y la conservación de estas emblemáticas especies mediante la investigación, educación y aprovechamiento sostenible de sus inflorescencias.
 
Agrega que la estrecha distribución de estas especies, sumada con la gran vulnerabilidad que padecen, debido a quemas y minería en las sabanas, además de los lentos ritmos de crecimiento y la inadecuada extracción de sus inflorescencias, hace imprescindible adoptar un modelo de conservación y manejo adecuado para estas plantas.
 
El grupo AKAYÚ viene trabajando hace más de 5 años proyectos de desarrollo sostenible en el Guainía. Entre estos se encuentran el de reciclaje de las basuras del pueblo y divulgación y comercialización de comidas autóctonas y frutos de cosecha; todo esto de la mano de comunidades indígenas y madres cabeza de familia.
 
Además de esto se ha venido realizando investigación sobre la historia natural y ciclo de vida de las dos especies de; con miras en repoblar, aprovechar sosteniblemente y conservar estas especies a largo plazo.
 
 
ICA, el padrino de la flor de Flor de Inírida

El Instituto reiteró a los floricultores su compromiso para trabajar en conjunto y seguir optimizando la sanidad en la producción de las flores, fortaleciendo el control, la vigilancia y la inspección fitosanitaria.

 
“El papel del ICA es ser padrino del proyecto de producción sostenible de la flor de Inírida, como primer proceso que se realiza de esta especie. Gestionamos conjuntamente con la Asociación Akayú la réplica de este proceso en alguna comunidad indígena y dentro de los resguardos”, explicó Julio César Domínguez González, gerente de la seccional ICA, en Guainía.
 
El Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, se une a la apuesta del proyecto de preservación, propagación y comercialización de la flor de Inírida, con fines de protección del medio ambiente en sabanas nativas.