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viajes de Gustavo Petro

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Petro deja el registro de mayor actividad internacional de un presidente colombiano en un cuatrienio. Los 276 días fuera del país equivalen a cerca del 19 % de su mandato.

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Gustavo Petro cierra su Gobierno con 276 días fuera de Colombia

por: Neife Castro- 31 de Diciembre 1969

El mandatario saliente realizó 65 desplazamientos oficiales y pasó cerca de nueve meses en el exterior, un modelo que contrasta con la promesa del presidente electo, Abelardo de la Espriella, de no salir del país durante su mandato. El balance, equivalente al 19 % del cuatrienio, reabre el debate sobre los resultados reales de esa agenda internacional.

El mandatario saliente realizó 65 desplazamientos oficiales y pasó cerca de nueve meses en el exterior, un modelo que contrasta con la promesa del presidente electo, Abelardo de la Espriella, de no salir del país durante su mandato. El balance, equivalente al 19 % del cuatrienio, reabre el debate sobre los resultados reales de esa agenda internacional.


Gustavo Petro cierra su mandato con 65 viajes oficiales a 32 países y 276 días fuera de Colombia, según un consolidado de La República con base en cifras de la Presidencia.

La cifra reabre el debate sobre el equilibrio entre la agenda internacional y la gestión interna de un jefe de Estado. Petro deja el registro de mayor actividad internacional de un presidente colombiano en un cuatrienio. Los 276 días fuera del país equivalen a cerca del 19 % de su mandato.

Su agenda exterior incluyó cumbres multilaterales, reuniones bilaterales, foros ambientales, encuentros sobre cambio climático, espacios de integración regional y visitas a Europa, América, Asia y África.

Desde la Presidencia y la Cancillería, cada viaje se presentó como una oportunidad para fortalecer la política exterior, atraer cooperación internacional, consolidar alianzas y posicionar al país en escenarios globales; sin embargo, la frecuencia de los desplazamientos generó críticas de sectores políticos y académicos, que cuestionaron si esa intensidad se tradujo en beneficios concretos y si algunos viajes coincidieron con momentos de alta complejidad interna.


Más allá del número


La pregunta de fondo no es solo cuánto viajó Petro, sino qué resultados dejaron esas giras.
Entre los objetivos que anunció el Gobierno estuvieron la cooperación para la transición energética, el fortalecimiento de la agenda ambiental, la reactivación de relaciones diplomáticas, la promoción de inversiones y la participación de Colombia en organismos multilaterales, resultados que también han sido cuestionados.

Y es ese balance de la política exterior de este Gobierno uno de los ejes del libro 'Política exterior colombiana: la agenda de Gustavo Petro', de los internacionalistas Eduardo Pastrana Buelvas, Eduardo Velosa y Diego Vera Piñeros, que examina las prioridades, transformaciones y desafíos de esta administración en materia internacional.


Dos modelos de gobierno


El balance cambia de escala con la llegada del próximo Gobierno. El presidente electo, Abelardo de la Espriella, ha insistido en que no viajará al exterior durante sus cuatro años de mandato, delegando esa representación internacional en el vicepresidente José Manuel Restrepo y en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Según explicó, su prioridad será permanecer en el territorio nacional para gobernar desde las regiones y mantener contacto permanente con las comunidades, un planteamiento que contrasta con la estrategia del Gobierno saliente.

El balance también deja interrogantes desde la perspectiva de quienes viven y producen en el campo ¿Es válido que un campesino se pregunte si parte de esos 276 días pudieron haberse destinado a atender la creciente violencia rural, acelerar la recuperación de las vías terciarias o dar respuesta a otras necesidades que siguen afectando la productividad del sector? O que cuestione ¿cuál fue la huella de carbono de esa intensa agenda internacional, mientras al productor se le exige adoptar prácticas cada vez más estrictas para reducir sus emisiones?

Son preguntas que inevitablemente surgen al contrastar la prioridad que tuvo la agenda internacional con las dificultades que aún enfrentan millones de colombianos en las regiones.

Mientras Petro apostó por una presencia constante en escenarios internacionales, la administración entrante propone concentrar la gestión en el territorio y trasladar la diplomacia a su equipo de gobierno. Al final, el tiempo dirá cuál de las dos visiones deja mayores beneficios para el país, y qué impacto tiene sobre la economía, la inversión, la seguridad y el desarrollo de las regiones.