CONtexto Ganadero - Una lectura rural de la realidad colombiana
Críticas a Petro por mostrar celebración de su cumpleaños en plena ola de atentados

Foto: tendenciapolitica.com - AFP

Según reportes citados por la Fundación Paz y Reconciliación, la ofensiva incluyó carros bomba, cilindros explosivos, hostigamientos armados y ataques con drones.

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Mientras el país lloraba muertos y destrucción, Petro celebraba: 26 ataques reavivaron fantasma de violencia en Colombia

por: Neife Castro- 31 de Diciembre 1969

Una ola de acciones terroristas entre el 24 y 26 de abril sacudió al suroccidente del país, dejó decenas de víctimas y desató una tormenta política. Gobernantes, oposición y comunidad internacional reaccionan mientras crecen las críticas al Gobierno por la inseguridad y el manejo del orden público.

Una ola de acciones terroristas entre el 24 y 26 de abril sacudió al suroccidente del país, dejó decenas de víctimas y desató una tormenta política. Gobernantes, oposición y comunidad internacional reaccionan mientras crecen las críticas al Gobierno por la inseguridad y el manejo del orden público.


Mientras Colombia contaba muertos y heridos tras una de las arremetidas más violentas del año, el presidente Gustavo Petro encontró espacio para compartir en redes sociales fotografías de la celebración de su cumpleaños. La escena, en medio de explosiones, buses destruidos y comunidades confinadas en zona rural del Cauca y Valle del Cauca, desató una ola de críticas que rápidamente se sumó al ya encendido debate por la inseguridad.

Entre el viernes 24 y el domingo 26 de abril, al menos 26 ataques terroristas fueron registrados en Cajibío, Mercaderes, Popayán, Santander de Quilichao, Caldono y Guachené, en el departamento del Cauca; así como en Cali, Palmira, Jamundí y Robles, en el departamento del Valle del Cuaca.

Según reportes citados por la Fundación Paz y Reconciliación, la ofensiva incluyó carros bomba, cilindros explosivos, hostigamientos armados y ataques con drones. Una escalada violenta dejó al menos 20 personas muertas y decenas de heridos, además de generar temor en más de diez municipios al suroccidente del país.


Críticas al Gobierno


Más allá de la tragedia, el foco político se encendió, por cuenta del manejo que el gobierno le ha dado a la delicada situación de orden público. La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, lanzó una de las críticas más contundentes al Gobierno nacional al afirmar que: “La Paz Total fortaleció la criminalidad, con tecnología y recursos incluso”. Sus declaraciones apuntan a un problema estructural: grupos armados con mayor capacidad operativa, financiados por economías ilegales como el narcotráfico y la minería ilícita, frente a una Fuerza Pública que, según la mandataria, no logra responder con la misma contundencia.

Y es que, en entrevista con Caracol Radio, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, evitó hablar de limitaciones, pero dejó en evidencia un rezago preocupante: la Fuerza Pública apenas recibirá en el mes de mayo dos sistemas antidrones, justo cuando las estructuras criminales ya ejecutan ataques con un uso avanzado de esta tecnología.
El contraste no es menor y pone sobre la mesa una brecha crítica en capacidades operativas y tecnológicas frente a un enemigo que hoy parece ir un paso adelante.

Otras críticas a la respuesta por parte del gobierno y de las fuerzas militares también llegaron por parte de sectores de oposición. El exministro de Defensa Diego Molano reaccionó con dureza: “Esto no puede seguir! En Cajibío, Cauca, un atentado terrorista dejó 12 muertos y buses con civiles destruidos en plena vía. Así se ve Colombia cuando el Estado pierde el control territorial.


Reacciones nacionales e internacionales


La gravedad de los hechos también generó pronunciamientos internacionales. El Gobierno de Estados Unidos, a través de su embajada en Colombia, expresó su solidaridad condenando la escalada terrorista, reiterando que un entorno seguro es fundamental para una Colombia libre y una democracia fuerte.

En contraste, las Fuerzas Militares defendieron su actuación. El comandante de las FF.MM. aseguró que “la culpa no es de las Fuerzas Militares”, en medio del debate por la capacidad de respuesta del Estado. La escalada de violencia no solo deja víctimas y destrucción, sino que revive comparaciones con los años más oscuros del conflicto armado en Colombia. La simultaneidad de los ataques, el uso de nuevas tecnologías y la presión territorial evidencian un deterioro del orden público que hoy se instala en el centro del debate político. En medio de ese panorama, la pregunta sigue abierta: ¿está el Estado perdiendo el control en regiones clave del país? Mientras llegan respuestas, el país sigue contando víctimas.