'Premio Nal de Paz cayó en manos de quienes sembraron el terror en Urabá': María Fernanda Cabal

Por: 
CONtexto ganadero
03 de Diciembre 2012
compartir
María Fernanda Cabal, presidenta de Fundagán.
María Fernanda Cabal, presidenta de la Fundación Colombia Ganadera. Foto: Ingeborg Strauch / Fedegán.
La presidenta de la Fundación Colombia Ganadera, Fundagán, criticó fuertemente a la organización del Premio Nacional de Pazy aseguró que personas como Gerardo Vega y Carmen Palencia no pueden recibir esta distinción.
 
Un premio que está creado para aquellos forjadores de paz, según las denuncias de Cabal, cayó en las manos de personas que se encargaron de sembrar el terror en Urabá, “ellos no pagaron por sus crímenes, no han dicho la verdad, no repararon ni le pidieron perdón a las víctimas y ahora no entiendo como son premiados como defensores de la vida y de la tierra”.
 
La presidenta de Fundagán además aseguró que: “hacia 1984 las organizaciones campesinas, lideradas por Vega y Palencia, invadieron muchas zonas del país, en especial en el sector de Turbo, específicamente en las veredas California y Nueva Unión”.
 
El nombre de Gerardo Vega se escuchó en el ambiente político hace 5 años atrás, cuando fue nombrado en el gobierno de Álvaro Uribe, como miembro de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación en Urabá, a pesar de las protestas de muchas de sus víctimas, las cuales vienen desde hace 28 años.
 
Para articular todo su plan, aprovecharon que Gerardo Vega estaba en la Comisión de Reparación, “allí, ellos estructuraron un plan piloto de restitución de tierras, que es financiado por el Ministerio de Agricultura, el Incoder, la USAID a través de la OIM, o sea dineros públicos de nuestros impuestos y de los ciudadanos americanos. En ese momento, 30 años después de las invasiones que habían hecho, aseguraron que los invasores eran los desplazados, les consiguieron códigos de acción social a los hoy campesinos, ayer invasores y con el auspicio del Incoder, expidieron resoluciones de adjudicación de títulos como si estuvieran devolviendo los predios a sus propietarios originales”, afirmó la presidenta de Fundagán.
 
El asunto no paró allí, cuenta Cabal que en su momento pusieron al Ministro de Agricultura y al director del Incoder a entregar falsos títulos y a tomarse fotos con las víctimas, además, tras el plan que articularon, se dedicaron a divulgar una cantidad de documentos y de esta forma justificaron todo el dinero gastado en ese famoso plan piloto.
 
Pero este entramado no solo fue planeado entre Vega y Palencia, a ellos se sumó Jennifer Mojica, quien en su momento fue la directora técnica de este plan piloto y hoy es la subgerente de Tierras Rurales del Incoder, quien realizó la extinción de dominio a la finca “Las Pavas”, “porque se le dio la gana, es así pues como actúan este tipo de funcionarios en Colombia”, agregó Cabal.
 
Lo complicado de este asunto, para Cabal, es que “la Fiscalía no es capaz de actuar contra esta maquinaria humanitaria, así digan que les caerá todo el peso de la ley a quien diga que es desplazado y no lo sea. A los fiscales y procuradores los “muelen” y la sociedad sigue sometida.”
 
“Uno de los jurados del Premio Nacional de Paz fue el padre Francisco de Roux, quien envió profesores de la Universidad Javeriana a capacitar habitantes de una población urbana, para que se presentaran como propietarios legítimos del predio “Las Pavas”, aseguró la dirigente, quien además dijo, “este premio no es sino una patente para la impunidad y así, a través de todas las redes internacionales sigan accediendo a platas de Cooperación, Embajadas y de toda índole, supuestamente porque ellos representan a las víctimas”.