Indalecio Dangond, coordinador programático del candidato, plantea una transformación del campo basada en acceso a financiamiento, formación rural y seguridad jurídica, con el objetivo de cerrar brechas históricas y mejorar la competitividad del sector agropecuario colombiano.
El campo colombiano atraviesa un momento crítico y, según el equipo de campaña de Abelardo de la Espriella, requiere medidas urgentes y estructurales. Así lo expuso Indalecio Dangond, coordinador programático del sector agropecuario, quien delineó las principales propuestas para reactivar la productividad rural y enfrentar problemas históricos como la baja tecnificación, el limitado acceso al crédito y la inseguridad.
Productividad como punto de partida
Dangond fue enfático en que el próximo gobierno recibiría un sector en condiciones complejas. “En cuidados intensivos”, para resumirlo en las palabras con las que describe el panorama actual del agro colombiano.
Señaló que la falta de avances en la última década ha dejado a millones de productores en desventaja. “Cuando tú tienes una población productiva de 3 millones de productores, de los cuales más del 80% no existe para los bancos, estos no acceden a formación ni a capacitación en buenas prácticas agrícolas. No tiene sistema de riego ni mecanización, por supuesto, que lo que tienes ahí es una agricultura ineficiente”, afirmó.
En respuesta, la propuesta central gira en torno a impulsar la productividad mediante formación y relevo generacional.
‘Emprendimiento rural’, es uno de los pilares, con la creación de escuelas en 700 municipios en los que jóvenes recibirían capacitación técnica y acceso a proyectos productivos. La meta es formar 70.000 nuevos empresarios rurales cada año.
Crédito y tierra con enfoque productivo
El acceso a financiamiento es otro de los puntos críticos. Dangond cuestionó las condiciones actuales del crédito agropecuario y planteó cambios estructurales con “tasas más bajas” y plazos más amplios como parte de la estrategia.
“Vamos a quitar tres peajes que hay ahí para que la tasa de interés no supere el 1% mensual… y ampliar los plazos a 15 y a 20 años para que todos los productores del campo puedan tener riego y maquinaria”, aseguró.
En cuanto al acceso a la tierra, la propuesta no se limita a la entrega de predios. Se busca garantizar seguridad jurídica y productividad con “blindaje jurídico rural” como concepto clave, acompañado de nuevas formas de adjudicación como arrendamientos o concesiones.
Dangond explicó que el modelo incluiría un enfoque integral: “Lo que yo le llamo el Combo McDonald de la tierra: predio, proyecto productivo con paquete tecnológico y la financiación”, dijo, al referirse a la necesidad de entregar soluciones completas y no tierras sin soporte productivo.
Vías, comercio y seguridad
La infraestructura y la seguridad son factores determinantes para la competitividad. En materia de vías terciarias, la propuesta incluye alianzas con el sector privado y priorización basada en necesidades reales del territorio. En síntesis: “bajar costos logísticos” es el objetivo central.
Sobre comercio exterior, el equipo propone un equilibrio entre protección del mercado interno y promoción de exportaciones. “Vamos a tener un control porque hay que respetar los contingentes de importación… pero distribuidos para que no entren cuando nosotros tenemos más oferta que demanda”, señaló Dangond.
Asimismo, se contempla reducir aranceles a insumos productivos y fortalecer los controles fitosanitarios, con el fin de mejorar la competitividad y proteger la producción nacional.
En cuanto a seguridad, el enfoque es contundente: “recuperar territorios” como prioridad en zonas afectadas por grupos ilegales. Dangond destacó que la extorsión y la violencia son barreras directas para el desarrollo del agro.
“El candidato ha dicho que va a gobernar desde las regiones… y va a recuperar esos territorios con la fuerza pública… y aplicar una política de bloque de búsqueda para ayudar al que produce frente a la extorsión”, afirmó.
Finalmente, el coordinador insistió en que la falta de competitividad del agro colombiano responde a múltiples factores estructurales. “No somos competitivos porque tenemos la tasa de interés más alta de la región, el impuesto de renta más alto, las vías más precarias y una extorsión adicional que no tienen otros países”, concluyó.
Con estas propuestas, la campaña de Abelardo de la Espriella busca posicionar al sector agropecuario como un eje clave del desarrollo económico, apostándole a una transformación basada en productividad, inversión y seguridad.
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