El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, anunció medidas para fortalecer la ganadería y la producción de leche. Seguridad rural, acceso al crédito, apertura de mercados, tecnología y asociatividad hacen parte de un discurso que converge con varias de las prioridades que la Federación ha defendido para mejorar la competitividad del sector.
El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo Abondano, envió un mensaje al sector ganadero y lechero en el que aseguró que el gobierno de Abelardo de la Espriella respaldará a las más de 600.000 familias que viven de la producción de carne y leche en Colombia.
Su intervención, que vuelve a cobrar relevancia tras la oficialización de los resultados electorales, coincidió en varios puntos con la agenda que la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán) ha venido promoviendo para enfrentar los principales retos de la lechería nacional.
Agenda con puntos en común
Restrepo afirmó que el nuevo gobierno buscará fortalecer las condiciones para el desarrollo de la actividad ganadera.
“Va a haber un gobierno comprometido con ustedes, que va a garantizar la seguridad física, porque sin seguridad física este sector se ve perjudicado, que va a garantizar la seguridad jurídica, que va a lograr que ustedes tengan acceso a fuentes de financiación, créditos en donde no existan sobrecostos innecesarios, va a eliminar la carga regulatoria y tiene un compromiso activo con abrirles mercados nacionales e internacionales”, afirmó.
Las prioridades mencionadas coinciden con varios de los planteamientos que Fedegán ha reiterado para mejorar la competitividad de la producción lechera, especialmente en materia de crédito rural, infraestructura, acceso a mercados y fortalecimiento empresarial.
Competitividad, el gran desafío
Para Óscar Cubillos, jefe de la Oficina de Planeación y Estudios Económicos de Fedegán-Fondo Nacional del Ganado, uno de los principales retos del próximo gobierno será fortalecer la capacidad competitiva del sector frente al aumento de las importaciones y las dificultades del mercado interno.
“Hace falta mayor infraestructura de transformación y procesamiento, incluso de pulverización, para que en épocas de abundancia se pueda almacenar producción nacional en lugar de depender de importaciones”, declaró recientemente.
Otro de los aspectos que acercan ambas visiones es el fortalecimiento de la asociatividad y la incorporación de tecnología.
Restrepo aseguró que el futuro del sector dependerá de la adopción de herramientas tecnológicas, certificaciones internacionales y esquemas asociativos.
“Aquí hay un gobierno que entiende de los sectores lácteo y ganadero y que cree que podemos avanzar en nuevas prácticas de ganadería sostenible, acceso a tecnología, asociatividad y oportunidades en mercados internacionales”, sostuvo.
En esa misma línea, Ricardo Arenas, coordinador de las cadenas de carne y leche de Fedegán, ha insistido en que la asociatividad constituye uno de los pilares para elevar la productividad de pequeños y medianos productores.
“El tema de la asociatividad es fundamental para empezar a tener economías de escala, facilitar la adopción de tecnologías y tener seguridad en la comercialización; mientras que el encadenamiento permite mayores eficiencias y ordenamiento de toda la cadena”, manifestó.
Importaciones, tema pendiente
Uno de los apartes más relevantes del mensaje del vicepresidente electo estuvo relacionado con la necesidad de equilibrar la competencia frente a algunos productos importados.
“Cuenten con nuestro respaldo para garantizar equilibrio de cancha en los mercados locales, para que no existan abusos por parte de algunas importaciones donde se ofrece un producto y en realidad es un producto distinto”, afirmó.
La declaración coincide con una de las preocupaciones que Fedegán ha planteado con mayor insistencia: el crecimiento sostenido de las importaciones de productos lácteos, especialmente tras la implementación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.
Según cifras del gremio, antes de la entrada en vigor del acuerdo comercial las importaciones representaban cerca del 4,2 % del acopio nacional. Hoy equivalen aproximadamente al 16 %, situación que ha ejercido presión sobre el mercado interno y los precios que reciben los productores.
“A pesar de la evidencia técnica del daño grave al sector, el lechero terminó, desafortunadamente, sin prioridad por parte del Gobierno Nacional”, aseguró Cubillos al referirse a las solicitudes de salvaguardias que no prosperaron.
Aunque Restrepo no anunció medidas concretas de defensa comercial, sí reiteró que el próximo gobierno buscará fortalecer la producción nacional y ampliar las oportunidades para el campo colombiano.
“Por eso hoy, con los ganaderos y con los productores lácteos, estamos firmes por la patria”, concluyó.
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