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⁠Donan 731 novillas preñadas para la recuperación de familias rurales afectadas por inundaciones en Córdoba

Foto: Cortesía

La movilización logró reunir a productores, empresarios, gremios, bufalistas, caballistas, autoridades locales y empresas privadas que decidieron sumar esfuerzos alrededor de una causa común.

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731 novillas preñadas para volver a empezar y seguir reconstruyendo el campo cordobés

por: Melanny Orozco- 31 de Diciembre 1969

La iniciativa liderada por Fundagán reunió a productores, gremios, autoridades y empresas para entregar vientres preñados y material genético a familias afectadas por las lluvias de comienzo de año. El modelo busca convertir una ayuda inmediata en un proceso de recuperación que se multiplique con cada nueva cría nacida en los hogares beneficiarios.

La iniciativa liderada por Fundagán reunió a productores, gremios, autoridades y empresas para entregar vientres preñados y material genético a familias afectadas por las lluvias de comienzo de año. El modelo busca convertir una ayuda inmediata en un proceso de recuperación que se multiplique con cada nueva cría nacida en los hogares beneficiarios.


Las inundaciones que golpearon amplias zonas rurales de Córdoba a comienzos de año dejaron pérdidas materiales, afectaron la producción agropecuaria y redujeron la capacidad económica de cientos de familias campesinas.

Sin embargo, una estrategia impulsada desde la ganadería busca transformar la emergencia en una oportunidad de recuperación sostenible. (Lea en CONtexto ganadero: ¿Puede una sola vaca reconstruir el patrimonio de una familia rural?)

El pasado 10 de junio, durante un encuentro social realizado en Montería en el marco de la Feria Nacional de la Ganadería, fueron donadas 731 novillas preñadas destinadas a hogares rurales afectados por la temporada de lluvias. La iniciativa fue liderada por Fundagán bajo la campaña ‘Unidos Somos Córdoba’.

Además del número de animales donados, el proyecto representa una apuesta por reconstruir patrimonio productivo en territorios donde muchas familias perdieron parte de sus medios de subsistencia.

La entrega de ganado reproductivo busca generar ingresos, producción de alimentos y nuevas oportunidades económicas en el mediano plazo.

La movilización logró reunir a productores, empresarios, gremios, bufalistas, caballistas, autoridades locales y empresas privadas que decidieron sumar esfuerzos alrededor de una causa común.

El resultado fue una de las mayores acciones de recuperación productiva realizadas recientemente en el departamento, respaldada, además, por aportes de material genético que fortalecerán los futuros hatos de las familias beneficiarias.

Para Carlos Luque, presidente de la Junta Directiva de Fundagán, el verdadero reto comienza después de la entrega de los animales.

“Las 731 novillas preñadas representan un logro inusitado para Córdoba, pero también un compromiso. Ahora iniciaremos, junto con los donantes y las autoridades, el proceso de priorización de las familias campesinas que se beneficiarán y la entrega de los animales será acompañada de asistencia técnica permanente para garantizar el desarrollo exitoso del programa y la sostenibilidad de los proyectos productivos”, afirmó.

La asistencia técnica será una pieza clave para que los semovientes se conviertan en unidades productivas capaces de generar valor económico a largo plazo.


Cadena que multiplica


Uno de los elementos más innovadores del programa es el mecanismo de corresponsabilidad incorporado en el modelo.

Las familias que reciban una novilla asumirán el compromiso de entregar la primera cría nacida a otro hogar rural que enfrente condiciones similares de vulnerabilidad.

De esta manera, el beneficio inicial no termina en los primeros receptores, sino que comienza a expandirse gradualmente hacia nuevas comunidades.

“Queremos que este beneficio se convierta en una oportunidad compartida. La solidaridad que hoy reciben estas familias podrá llegar mañana a otros hogares rurales gracias a un modelo que promueve la corresponsabilidad y fortalece los lazos comunitarios”, destacó Luque.

El esquema retoma la experiencia de ‘Una Vaca por la Paz’, iniciativa mediante la cual Fundagán ha promovido durante años la reconstrucción de proyectos productivos rurales en distintas regiones del país.


Recuperación productiva


Las inundaciones dejaron al descubierto la vulnerabilidad de numerosas familias rurales cuya economía depende directamente de las actividades agropecuarias. (Lea en CONtexto ganadero: Córdoba se levanta: con casi 2 mil animales dará muestra de su poderío en la Feria Nacional de la Ganadería)

La pérdida de animales, infraestructura y capacidad de producción afectó no solo los ingresos familiares, sino también las posibilidades de reconstrucción en el corto plazo.

Por esa razón, la entrega de vientres preñados tiene un valor estratégico. Cada animal representa una fuente potencial de reproducción, leche, carne y crecimiento patrimonial para los hogares beneficiarios.

La incorporación de genética también busca elevar los estándares productivos de los futuros hatos y mejorar las perspectivas económicas de las familias participantes.

Luque considera que el resultado refleja la capacidad de construir alianzas alrededor de objetivos comunes.

“Fundagán ha demostrado su capacidad para conectar la solidaridad con resultados concretos. Lo hemos hecho en distintas regiones del país y hoy Córdoba es ejemplo de cómo el liderazgo colectivo puede transformar una emergencia en una oportunidad de desarrollo”, señaló.

La iniciativa se suma a una estrategia más amplia de atención a los damnificados. En una primera fase, la campaña permitió entregar más de 12 toneladas de ayudas humanitarias. Ahora, la apuesta se concentra en algo más ambicioso: devolverles a las familias rurales la capacidad de producir y construir nuevamente su futuro.