El mercado podría entrar en una etapa de mayor valorización durante el segundo semestre, impulsado por un verano más severo en varias zonas del Caribe y por la ventaja productiva que tendrían territorios con más agua y capacidad de ceba. Desde la Subasta Ganadera del San Jorge y la Mojana, el sector advierte que un “súper Niño” no solo puede apretar la oferta de gordo, sino reposicionar a esta región como eje de abastecimiento.
El segundo semestre de 2026 podría marcar un punto de inflexión para el negocio bufalino en el Caribe colombiano.
La expectativa de un “súper Niño”, con efectos severos sobre varias zonas ganaderas, modificó la lectura del mercado y abrió la posibilidad de un alza en el precio del búfalo gordo, justo en una etapa del año en la que históricamente la curva tendería a estabilizarse. (Lea en CONtexto ganadero: El búfalo, la joya productiva que complementa y fortalece la ganadería en Colombia)
“Pienso que en este segundo semestre la tendencia en el precio de toda la cadena bufalina va al alza, sobre todo el gordo”, afirmó Danilo Cantero Amalla, gerente y representante legal de la Subasta Ganadera del San Jorge y la Mojana (Sugasam), quien lleva el pulso semanal de la comercialización en una de las regiones más activas del circuito bufalino.
La tesis que empuja esa proyección es clara: el clima no va a pegar igual en todas partes. Mientras algunas zonas del Caribe podrían resentir la sequía y reducir la disponibilidad de animales listos para sacrificio, San Jorge y La Mojana tendrían una ventaja natural por su humedad, su disponibilidad de agua y su condición de territorios aptos para sostener búfalos en etapa de engorde.
Semestre atípico
El primer semestre de 2026 dejó una señal que el sector no pasa por alto. En lugar de moverse hacia una fase plana, como suele ocurrir a mitad de año, el mercado bufalino mantuvo una trayectoria de precios firme y, en algunos segmentos, con tendencia alcista.
Cantero sostuvo que esa es una de las principales pistas de lo que puede venir. “Analizando el precio de este año, que ha ido siempre con una tendencia al alza, y viendo que en las últimas subastas se ha mantenido muy plano, pienso que el valor del levante se sostendrá, pero la que sí tiende a subir es la ceba y la preceba, y el gordo”, explicó.
La importancia de esa afirmación está en la categoría de los animales que menciona. No se trata del comportamiento general de toda la cadena, sino del segmento que más incide en la disponibilidad de carne y en la formación de precios: los búfalos de más de 300 kilos y, especialmente, los de más de 450 kilos.
Ventaja competitiva
La proyección de Cantero se apoya en una idea que hoy gana espacio entre productores y comercializadores: la región del San Jorge y La Mojana podría resistir mejor el verano que se anticipa para otras zonas ganaderas del Caribe.
“Nuestra zona va a ser la que va a soportar el súper Niño, porque es una zona bastante húmeda, que va a quedar con suficiente agua y suficiente frescura para la producción del búfalo”, sostuvo.
En su lectura, esa condición no es solamente un detalle geográfico, sino el factor que puede inclinar la balanza del negocio en la segunda mitad del año. (Lea en CONtexto ganadero: El búfalo toma fuerza en Colombia: cifras y razones del auge)
Si esa ventaja se confirma, la región no solo mantendría su producción, sino que asumiría un papel decisivo en el abastecimiento de búfalo gordo al mercado regional y nacional.
El punto es relevante porque, según Cantero, otras áreas con peso ganadero podrían tener mayores dificultades para sostener animales terminados si el verano se prolonga o se conecta con el siguiente periodo seco.
“No va a haber gordo en la zona de Montería, en la zona del medio Sinú y del bajo Sinú, por todos estos fenómenos naturales que los van a afectar”, advirtió.
Su lectura es que, ante esa menor disponibilidad, el mercado volteará a mirar con más fuerza hacia las zonas que sí logren mantener inventario en ceba y peso final.
En ese contexto, la referencia más sensible está en el búfalo gordo. Cantero estimó que durante el segundo semestre ese animal podría ubicarse entre $8.800 y $9.300 por kilo, un rango que, de concretarse, consolidaría un escenario de valorización frente al comportamiento tradicional de mitad de año.
La ceba, añadió, ya está mostrando señales de ese ajuste. “Estas semanas hemos visto animales de más de 330 kilos a 9.600 pesos. Era un búfalo que estaba entre 8.800 y 9.200, y terminar el primer semestre en ese nivel demuestra que este año la curva no va en plano”, señaló.



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