La estrategia busca reducir riesgos asociados a la escasez de agua, los incendios forestales, las afectaciones al agro y posibles interrupciones en servicios esenciales, en un contexto en el que los pronósticos climáticos advierten una alta probabilidad de consolidación del evento durante el segundo semestre del año.
La llegada del fenómeno de El Niño ya comenzó a movilizar a las autoridades regionales del país. En Antioquia, la Gobernación presentó el Plan Integral de Preparación, Alistamiento y Respuesta ante el fenómeno de El Niño 2026-2027, una estrategia que reúne a entidades públicas, organismos de socorro, autoridades ambientales y empresas de servicios públicos para enfrentar de manera coordinada los posibles impactos de una temporada seca que podría extenderse hasta comienzos de 2027.
La decisión se adopta luego de que los pronósticos climáticos señalaran una probabilidad del 61 % de ocurrencia del fenómeno entre mayo y julio de 2026 y superior al 90 % a partir de septiembre, con una intensidad que podría ubicarse entre moderada y fuerte. Ante este panorama, el departamento busca fortalecer su capacidad de respuesta frente a escenarios de déficit hídrico, incendios forestales y afectaciones económicas, especialmente en las zonas rurales.
Preparación anticipada
La hoja de ruta fue aprobada durante el Consejo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres, liderado por el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (Dagran), y contempla acciones preventivas en materia de gestión del riesgo, salud pública, medio ambiente, energía y desarrollo económico.
“Se trata de todas las actividades y la articulación que se viene haciendo desde el departamento de Antioquia, con el plan integral de atención del fenómeno de El Niño. Hoy le continuamos aportando al departamento de Antioquia en acciones no solamente articuladas, sino acciones efectivas en todo el territorio antioqueño”, afirmó la directora del Dagran, Vanessa Paredes.
La estrategia incluye el fortalecimiento del Sistema de Alerta y Monitoreo de Antioquia, el seguimiento permanente de boletines técnicos y la activación de protocolos de prevención en los 125 municipios del departamento. Además, las autoridades ambientales han solicitado a los gobiernos locales reforzar sus planes de contingencia y mantener activos los consejos municipales de gestión del riesgo.
Riesgo para el campo
Uno de los sectores que más atención recibe dentro del plan es el agro. Las altas temperaturas y la disminución de las lluvias podrían afectar la disponibilidad de agua para el ganado y los cultivos, así como incrementar la presión sobre las fuentes hídricas y los sistemas productivos.
Por ello, la Gobernación ha priorizado acciones de apoyo a los productores agropecuarios y la protección de ecosistemas estratégicos. Entre las medidas implementadas se encuentran la entrega de nueve reservorios de agua a comunidades indígenas de San Pedro de Urabá y la puesta en funcionamiento de tres camiones cisterna en los municipios de San Rafael, Sopetrán y Copacabana.
Además, el departamento adelanta campañas para promover el uso eficiente del agua y la energía, una medida considerada clave para reducir la presión sobre los recursos durante los meses más críticos de la temporada seca.
Alerta por incendios
La preocupación por los incendios forestales es otro de los ejes centrales del plan. Un estudio sobre susceptibilidad, amenaza y vulnerabilidad realizado en Antioquia concluyó que el departamento registra dos temporadas críticas de incendios cada año, siendo la más intensa la comprendida entre diciembre y abril.
Las condiciones previstas para los próximos meses podrían incrementar la ocurrencia de estos eventos debido al aumento de las temperaturas, la reducción de las precipitaciones y una mayor radiación solar. De hecho, organismos ambientales y autoridades regionales han advertido que la combinación de estos factores eleva significativamente el riesgo de emergencias relacionadas con el fuego.
Para enfrentar esta situación, la administración departamental fortaleció los equipos de respuesta para emergencias y mantiene un monitoreo constante de los escenarios de riesgo.
Mientras Antioquia avanza en su plan de preparación, otros departamentos como Córdoba y Cundinamarca también han activado estrategias de alistamiento ante la posible consolidación del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026.
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