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Foto: monteriaradio38grados.com.

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Así vive un ganadero la falta de agua en Magdalena

por: - 31 de Diciembre 1969

CONtexto ganadero consultó a un habitante de una región del departamento, que tradicionalmente conservaba agua durante todo el año y que en estos momentos, por primera vez, está viendo secarse al Río Magdalena.

CONtexto ganadero consultó a un habitante de una región del departamento, que tradicionalmente conservaba agua durante todo el año y que en estos momentos, por primera vez, está viendo secarse al Río Magdalena.   Tomás Guerrero, ganadero de El Banco, narró las vicisitudes de un oficio que como el suyo se ha visto afectado por cuenta de la intensa sequía, la falta de agua y alimento para su ganado y el fenómeno de El Niño.   “Yo tengo un pequeño ganado. La ciénaga está como a 2 kilómetros, un charquito de agua. Yo bombeo el agua de arriba, a 200 metros después de la orilla. Los demás han tenido que hacer pozos y el ganado está pasando trabajos. Todos estamos pariendo”, confesó.   El ganadero explicó que extrae el agua con una motobomba y una manguera de 400 metros del río Magdalena, porque no ha podido construir pozos. (Lea: Magdalena, el departamento más afectado por el verano en 2015)   “El agua que consigo es insuficiente porque el ganado amanece buscándola. El animal puede acostarse muy lleno por lo que tomó en el día, pero si la mañana siguiente de inmediato va a buscar más, es porque no está satisfecho”, agregó Guerrero.   La situación se ha tornado crítica para el productor, que no tiene forma de excavar pozos o traer el agua de otros afluentes más cercanos porque sus recursos son limitados. Además, es mediero del ganado que comparte con otro propietario.   “Voy a ver si consigo un bebedero. Lo que pasa es que la situación está un poco apretada, y usted sabe que un mediero nunca es el dueño propio porque hasta que uno no venda, no parte uno el ternero”, explicó.   El productor tampoco dispone de buenos pastos. Según Guerrero, su parcela destinada para alimentar terneros está “amarilla” y sus vacas están flacas y con enfermedades como paperas y anaplasmosis. Antes, la producción diaria de su finca era de hasta 70 litros diarios de leche, actualmente no supera los 25 litros. (Lea: ¿Cuánto alimento bovino queda para enfrentar El Niño?)   Sumado a la grave situación de su predio, el ganadero también tiene dificultades para desempeñar su actividad por quebrantos de salud, pues lleva un marcapasos desde hace 8 meses y tiene que pagarle a un trabajador para que lo ayude.   Ausberto Beleño Benavides, profesional en El Banco de Gestión Productiva y Salud Animal del Fondo Nacional del Ganado, FNG, sostuvo que los ganaderos han trasladado sus ganados de las tierras altas a los playones de las ciénagas de la depresión momposina.   “Esta gente ha desplazado todos sus semovientes hacia la zona baja de la parte de Bolívar que son los municipios de Hatillo, Barranco, Alto de Rosario, El Peñón, todos zona de playones", detalló.   Como si lo anterior fuera poco, Beleño agregó que la situación también es difícil para los productores que viven en estos municipios y que se han visto obligados a tomar medidas debido a que incluso las ciénagas se están secando. (Lea: Cifra de animales muertos por el verano supera barrera de los 31 mil)   “Me están comentando que el problema es que se les han secado las fuentes de agua y están perforando, haciendo pozos profundos para darle agua a los animales porque las ciénagas se están secando. Han tenido que comprar bebederos de 500 o 600 litros y sacar con motobomba del pozo y echarle a los bebederos”, aclaró.   El profesional visitó una zona de playón y observó que el pasto de la zona, el canutillo, aún está verde, lo que es un alivio para algunos ganaderos. Por el contrario, otros como Guerrero han tenido que comprar suplementos.   “Nunca se había visto esto. La gente está alarmada. En tantos años, toda la vida viviendo aquí, no había pasado esto. Había ciénagas que nunca se secaban y actualmente están completamente secas, es tierra pelada, apuntó Beleño.