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Casi la mitad de niños no comprende bien lo que lee y menos del 30 % alcanza niveles básicos en matemáticas

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Un análisis de la Universidad de San Buenaventura Bogotá reveló que el 48 % de los niños no comprende textos simples al terminar primaria y solo el 29 % alcanza un nivel básico en matemáticas.

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Casi la mitad de niños no comprende bien lo que lee y menos del 30 % alcanza niveles básicos en matemáticas

por: Juan Pablo Sánchez M- 31 de Diciembre 1969

Las alarmantes cifras sobre comprensión lectora y matemáticas volvieron a encender las alertas sobre la crisis educativa en Colombia. Un análisis de la Universidad de San Buenaventura reveló que el país perdió más de 218.000 estudiantes en un año, mientras expertos advierten que el sistema educativo sigue rezagado frente a las nuevas formas de aprendizaje.

Las alarmantes cifras sobre comprensión lectora y matemáticas volvieron a encender las alertas sobre la crisis educativa en Colombia. Un análisis de la Universidad de San Buenaventura reveló que el país perdió más de 218.000 estudiantes en un año, mientras expertos advierten que el sistema educativo sigue rezagado frente a las nuevas formas de aprendizaje.


La educación en Colombia enfrenta un panorama cada vez más preocupante. Un análisis del programa de Educación Infantil de la Universidad de San Buenaventura, sede Bogotá, reveló que cerca del 48 % de los niños y niñas no logra comprender un texto simple al terminar la primaria, mientras apenas el 29 % de los estudiantes alcanza un nivel básico en matemáticas.

El documento, construido con cifras de pruebas PISA, DANE y Saber 11, también reveló que el país perdió 218.495 estudiantes en apenas un año, una situación que vuelve a poner sobre la mesa las profundas fallas estructurales del sistema educativo colombiano.

La investigación advierte que el problema ya no puede analizarse únicamente desde el rendimiento académico, sino desde las transformaciones sociales y tecnológicas que han cambiado radicalmente la manera como aprenden niños y adolescentes.

Para Catalina Carrero, directora del programa de Educación Infantil de la Universidad de San Buenaventura y autora del informe, quien habló con el medio Portafolio, las dinámicas actuales de aprendizaje son muy distintas a las de hace algunos años.

“Hoy los estudiantes llegan con mayor exposición a pantallas, nuevas formas de atención, entornos familiares más diversos, brechas acumuladas y mayores necesidades socioemocionales dentro de la vida escolar”, explicó.

La universidad también alertó que muchos métodos de enseñanza siguen anclados a modelos rígidos y repetitivos que no logran responder a los cambios de las nuevas generaciones.


Fallas estructurales ya advertidas


Las preocupaciones sobre la crisis educativa no son nuevas. En entrevistas anteriores de este medio, algunos congresistas ya habían advertido sobre problemas estructurales que hoy parecen reflejarse en las cifras.

El representante electo a la Cámara por el Centro Democrático, Daniel Briceño, fue uno de los tantos que aseguró que uno de los retos más urgentes es fortalecer la calidad docente mediante procesos constantes de evaluación.

Según Briceño, los profesores de colegios públicos deberían ser calificados y evaluados periódicamente para medir resultados y mejorar la calidad educativa, especialmente en áreas críticas como lectura y matemáticas.

Por su parte, la representante a la Cámara Marelen Castillo también expresó preocupación por el estado de la educación inicial en Colombia y advirtió que actualmente existe una falta de claridad institucional sobre quién tiene realmente el control de la primera infancia.

Según explicó, la educación inicial ni siquiera estaría plenamente articulada bajo el Ministerio de Educación, sino dispersa entre el ICBF y distintas secretarías locales.

Castillo aseguró que esa desorganización institucional termina afectando directamente la atención a los niños en sus primeros años, una etapa considerada fundamental para el desarrollo cognitivo, emocional y del lenguaje.

“No hay una atención buena a esa primera infancia”, advirtió la congresista.

El informe de la Universidad de San Buenaventura también plantea que el debate educativo ya no pasa por decidir si los niños conviven o no con pantallas, sino por entender cuándo la tecnología fortalece el aprendizaje o reemplaza procesos esenciales como la lectura profunda, el juego o la interacción social.

Los investigadores alertan que muchos estudiantes llegan hoy a las aulas con dificultades para sostener la concentración y con formas de atención fragmentadas por el consumo constante de contenidos digitales.

“Los niños, niñas y adolescentes cambiaron a un ritmo acelerado y las formas de enseñar se han quedado rezagadas”, afirmó Carrero.


Nuevos retos sin suficiente apoyo


El documento también señala que muchos profesores enfrentan estos cambios sin suficiente acompañamiento ni actualización profesional.

Según datos de TALIS 2024 citados en el análisis, las principales necesidades de formación docente en Colombia están relacionadas con la atención a estudiantes con necesidades especiales, el uso de inteligencia artificial en procesos pedagógicos y el manejo de entornos multiculturales.

La investigación concluye que el país necesita transformar urgentemente la manera como prepara y acompaña a quienes educan, especialmente en un contexto donde los bajos niveles de lectura y matemáticas ya comienzan a reflejar una crisis mucho más profunda sobre el futuro educativo de Colombia.