Tras décadas marcadas por el impacto económico y sanitario de la crisis fronteriza con Venezuela, la ganadería de Norte de Santander comienza a construir una hoja de ruta para recuperar el terreno perdido.
La conformación del Clúster de Producción de Proteína Animal Inteligente y Sostenible representa una apuesta conjunta entre productores, gremios, academia y sector público para fortalecer las cadenas bovina y caprina, mejorar la competitividad y generar mayor valor agregado.
Para los ganaderos del departamento, la iniciativa llega en un momento decisivo.
Luego de años de enfrentar contrabando, problemas sanitarios, inseguridad y pérdida del inventario pecuario, el sector ve en esta estrategia una oportunidad para planificar su desarrollo con visión de largo plazo.
Oportunidad tras décadas perdidas
Andrés Hoyos Arenas, miembro de la junta directiva de Fedegán en representación de Norte de Santander, aseguró que la inclusión del sector bovino dentro de esta política pública genera optimismo porque permitirá construir soluciones mediante el consenso entre los diferentes actores del territorio.
“La iniciativa genera confianza porque busca recuperar los índices de producción de manera articulada entre el sector privado, las entidades públicas y la academia”, afirmó.
El dirigente recordó que la ganadería nortesantandereana ha enfrentado una de las etapas más complejas de su historia reciente como consecuencia de la prolongada crisis venezolana.
“Durante muchos años vivimos la tragedia económica y política de Venezuela, situación que tuvo profundas repercusiones sobre la forma de operar nuestra ganadería”, señaló.
Inventario reducido
Las cifras reflejan magnitud del retroceso.
Hace cerca de tres décadas Norte de Santander contaba con un inventario cercano al millón de bovinos.
Actualmente apenas supera las 450.000 cabezas, resultado de años de dificultades comerciales, sanitarias y de orden público.
A ello se sumó el impacto de los brotes de fiebre aftosa asociados al ingreso ilegal de animales desde Venezuela, situación que durante años afectó la reputación sanitaria del departamento.
Mientras Colombia consolidó hace varios años su condición de país libre de aftosa con vacunación, Norte de Santander solo recuperó plenamente ese estatus hace aproximadamente dos años.
“La región fue señalada durante mucho tiempo como responsable del ingreso de los últimos focos de aftosa al país”, recordó Hoyos.
El dirigente agregó que la competencia desleal generada por el contrabando también afectó los precios del ganado.
“Cuando en el resto de Colombia el kilo en pie se comercializaba alrededor de $5.000, en Norte de Santander apenas alcanzaba los $3.500 debido al ingreso permanente de animales desde Venezuela”, explicó.
Demanda supera la oferta local
El nuevo escenario sanitario abre posibilidades para aumentar la producción.
Según Hoyos, solo Cúcuta y su área metropolitana consumen aproximadamente 600 bovinos diarios, volumen que actualmente no puede ser abastecido por la producción regional.
Gran parte de esos animales provienen de otras zonas del país, especialmente de Saravena (Arauca).
“El clúster permitirá construir una política pública orientada a recuperar la autosuficiencia productiva que alguna vez tuvo el departamento”, aseguró.
Competitividad con enfoque empresarial
El Clúster de Producción de Proteína Animal Inteligente y Sostenible, oficializado hace poco más de un mes, busca consolidar un modelo de producción basado en innovación, sostenibilidad, transformación agroindustrial y acceso a mercados de mayor valor.
La estrategia integra inicialmente las cadenas bovina y ovino-caprina, aunque también contempla la incorporación de otros sectores pecuarios.
Edgar Arévalo, presidente del Comité de Ganaderos de Norte de Santander (Coganor), explicó que el propósito es fortalecer el tejido empresarial mediante una producción más eficiente y competitiva.
“El desafío consiste en producir proteína animal de manera más inteligente, sostenible y con mayor valor agregado”, indicó.
Entre las organizaciones vinculadas se encuentran Coganor, la Asociación de Ovinos y Caprinos de Norte de Santander (Asovican) y la Universidad de Pamplona, además de entidades públicas y otros actores del sector productivo.
La iniciativa también se articula con la estrategia Marca Región Norte de Santander, liderada por la Gobernación.
Hoja de ruta
Actualmente el clúster avanza en la caracterización de empresas, organizaciones e instituciones vinculadas al proyecto.
Ese diagnóstico permitirá identificar fortalezas, brechas y oportunidades para construir una agenda común de trabajo.
Posteriormente se desarrollarán mesas técnicas participativas que definirán los planes de acción y un modelo de gobernanza que coordine los esfuerzos entre todos los integrantes.
El objetivo final es convertir a Norte de Santander en un referente de producción pecuaria sostenible, competitiva y orientada hacia mercados nacionales e internacionales, dejando atrás años de rezago ocasionados por factores externos y fortaleciendo una actividad clave para la economía regional.
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