Aunque las jornadas de inmunización contra la fiebre aftosa y la brucelosis siguen en las fincas del departamento, personal en campo ha tenido que ajustar sus recorridos y dinámicas para mantener la cobertura. La continuidad es vital para proteger el estatus sanitario de una de las regiones ganaderas más importantes de la Amazonia colombiana.
El primer ciclo de vacunación contra fiebre aftosa y brucelosis bovina avanza en el departamento del Guaviare en medio de condiciones difíciles que han obligado a vacunadores y productores a adaptar su operación diaria.
Mientras los equipos de Fedegán-FNG continúan recorriendo predios para cumplir con las metas sanitarias establecidas para 2026, la realidad territorial por el conflicto armado exige ajustes logísticos que no se observan en otras regiones del país.
La situación más reciente se presentó en la zona de la Trocha Ganadera, donde durante el fin de semana circuló un comunicado atribuido a un grupo armado en el que se anunciaban restricciones de movilidad entre el sábado y el lunes al mediodía.
Aunque, posteriormente, las actividades retornaron a la normalidad, el episodio reflejó el ambiente de incertidumbre con el que conviven los habitantes rurales. (Lea en CONtexto ganadero: ¡Ganaderos a vacunar! Del 4 de mayo al 23 de junio será primer ciclo de vacunación de 2026 contra fiebre aftosa en Colombia)
Pese a ello, la vacunación no se ha detenido. Los vacunadores continúan desarrollando su labor y los ganaderos siguen recibiendo las brigadas sanitarias en sus predios. La principal diferencia es que el trabajo debe realizarse bajo ciertas dinámicas locales que buscan garantizar la movilidad y seguridad de quienes participan en el proceso.
Existe una tensa calma, pero el ciclo sanitario sigue adelante. Esa continuidad resulta fundamental para evitar riesgos sobre la sanidad animal y garantizar la protección del inventario bovino del departamento.
De acuerdo con fuentes consultadas en la región, y que prefirieron mantenerse en el anonimato, los vacunadores han logrado mantener las jornadas programadas gracias a la coordinación permanente con los productores y a la implementación de medidas de seguridad que facilitan el desarrollo de las actividades en cada zona.
La comunicación es vital. En algunos sectores es necesario informar previamente las identidades de quiénes integran los equipos encargados de la inmunización para que puedan desarrollar sus recorridos sin contratiempos. Esta acción se ha convertido en parte de la logística cotidiana de la operación sanitaria.
La situación varía según el municipio y el área de influencia en la que se ejecuten las labores. En sectores cercanos a San José del Guaviare, por ejemplo, los vacunadores pueden iniciar sus actividades después de las seis de la mañana, mientras que en otras zonas del departamento existen mayores restricciones de movilidad.
Realidades diferentes
Uno de los desafíos operativos consiste en mantener equipos diferenciados para determinados sectores del departamento.
Según conocedores de la región, esta medida busca evitar interpretaciones equivocadas sobre el desplazamiento de personal entre áreas con dinámicas territoriales distintas. En la práctica, lo anterior se traduce en que algunos vacunadores trabajan exclusivamente en determinados corredores rurales.
A pesar de estas condiciones, a veces un poco adversas, la cobertura sanitaria no se ha visto suspendida y los recorridos continúan desarrollándose conforme a la programación establecida para el ciclo.
Los productores consultados coinciden en que la prioridad sigue siendo proteger el hato bovino frente a enfermedades de control oficial, especialmente en una región donde la ganadería representa una de las principales actividades económicas.
En Guaviare, la percepción general es que existe un ambiente de cautela entre los habitantes rurales. Sin embargo, también hay consenso en que las actividades relacionadas con la sanidad animal deben continuar.
Mientras avanzan las jornadas en el departamento, la experiencia demuestra que la capacidad de adaptación de los equipos de campo ha sido determinante para garantizar que las vacunas lleguen a los predios programados. (Lea en CONtexto ganadero: Este lunes 4 de mayo comienza el primer ciclo de vacunación contra aftosa de 2026 en Colombia)
/)
/)