Desde un lote de 2.200 metros cuadrados, la Secretaría de Agricultura de ese municipio de Boyacá desarrolla un banco mixto de forrajes con enfoque en ganadería regenerativa. El modelo combina gramíneas y leguminosas de alto valor nutricional para mejorar la productividad y resiliencia de los minifundios del altiplano cundiboyacense.
La variabilidad climática se ha convertido en uno de los mayores desafíos para los productores ganaderos del altiplano boyacense.
Y para enfrentar este desafío, la Alcaldía de Paipa, liderada por el alcalde Germán Camacho, puso en marcha un proyecto orientado a fortalecer la alimentación animal y promover sistemas productivos más sostenibles.
De acuerdo con Richard Romero, médico veterinario y zootecnista de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, el proyecto nació de la necesidad de desarrollar herramientas para enfrentar los efectos del clima sobre la producción ganadera.
"(Este proyecto) surge de la necesidad de brindar algunas estrategias a nuestros productores agropecuarios del municipio, sabiendo que la vocación aquí es netamente producción ganadera, en la cual tenemos que generar diferentes estrategias que nos ayuden a enfrentar la variabilidad climática", precisó.
Corredores biológicos
El proyecto inició hace más de 2 años con la instalación en un terreno de aproximadamente 2.200 metros cuadrados de propiedad de la administración municipal, en el que se integraron gramíneas y leguminosas de alto valor nutricional bajo el enfoque de ganadería regenerativa.
Las especies que mejor se han adaptado a las condiciones del altiplano cundiboyacense son el tilo, la morera, el botón de oro, el pasto king grass morado y el imperial verde.
También se llevan a cabo pruebas con ramio y aro o chachafruto, para continuar con el proceso experimental de determinar qué tipos de plantas son las más adecuadas.
El banco mixto está compuesto por cerca de 60 arbustos establecidos en hileras, con callejones intermedios de kikuyo y carretón rojo.
Según los cálculos de aforo realizados, el espacio tiene capacidad para sostener dos animales en pastoreo constante durante tiempo aproximado de entre dos meses y medio y tres meses, lo que evidencia la eficiencia del uso del suelo en predios minifundistas.
No obstante, aclaró que no han introducido animales en el sistema, sino que han desarrollado este banco mixto como un ejemplo que puedan replicar los productores. De este modo, no solo aleccionan sobre los beneficios productivos, sino también los ambientales.
"Con el establecimiento de especies como el botón de oro pudimos identificar que permiten ser corredores biológicos para diferentes especies nativas de aves, de insectos, y algo importantísimo es que podemos tener una oferta nutricional para polinizadores como las abejas", comentó.
Aplicación para pequeños productores
Con el fin de demostrar estas ventajas, la Secretaría ha vinculado a pequeños productores mediante tres convocatorias abiertas, a quienes se les entrega material vegetal y acompañamiento técnico a cambio del compromiso de establecer y cuidar los sistemas en sus propias fincas.
"En este momento tenemos 68 productores de todo el municipio en los cuales estamos incentivando este tipo de sistemas silvopastoriles con enfoque en ganadería regenerativa", apuntó el profesional.
El periodo de establecimiento oscila entre uno y dos años, tiempo necesario para que las plantas alcancen el desarrollo adecuado antes de ser aprovechadas directamente por los animales. Por ello, todavía faltan algunos meses antes de conocer los casos de éxito de estos productores.
La administración municipal espera que el modelo continúe expandiéndose durante los próximos años y se convierta en una herramienta clave para fortalecer la sostenibilidad ganadera, mejorar el bienestar animal y aumentar la capacidad de adaptación de las fincas frente a fenómenos climáticos como heladas y sequías.



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