¿Quiere establecer un Banco Mixto de Forraje? Hágalo con las especies más usadas

Por: 
Melanny Orozco Zabala
20 de Noviembre 2020
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Los bancos mixtos de forraje son aquellos donde se combinan tanto forrajes proteicos como energéticos. Foto: ganaderiacolombianasostenible.co

Los Bancos Mixtos de Forrajes (BMF) son cultivos intensivos donde se asocian especies herbáceas, arbóreas y arbustivas de un alto valor con el fin de obtener forrajes de excelente calidad, ricos en proteínas, minerales, azucares, fibra y vitaminas para la alimentación animal.

 

Los forrajes producidos en un banco se cortan, acarrean y suministran a los animales durante todo el año. Estos se suministran frescos o se pueden secar para obtener harinas o sirven para ensilar. Para su establecimiento requieren un área pequeña, pero alta demanda de mano de obra. Los BMF ayudan a la conservación de nacimientos y quebradas, disminuyen la presión de los ganados sobre bosques y zonas frágiles. (Lea: 7 acciones a tener en cuenta en el manejo de los bancos forrajeros mixtos

 

De acuerdo a lo explicado en el Manual 1 Establecimiento y manejo de sistemas silvopastoriles, “se llaman proteicos cuando se cultivan forrajes con un contenido de proteína mayor de 15 %; y energéticos cuando los forrajes contenidos tienen altos niveles de energía, como pastos de corte y caña de azúcar. Los BMF son aquellos donde se combinan tanto forrajes proteicos como energéticos”, explica el manual.

 

Dependiendo de las condiciones bioclimáticas pueden hacerse diferentes combinaciones de forrajes para establecer un BMF.

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Fuente: Manual 1 Establecimiento y manejo de sistemas silvopastoriles.

 

Este es un sistema intensivo de producción de forraje, por lo tanto se debe establecer en densidades altas, mayores de 10.000 plantas/ha. Es importante dejar como máximo un metro entre surcos y hasta un metro entre plantas, siendo esta última una medida que puede variar entre 0.40 y 0.50 entre plantas.

 

El manual describe que “las especies forrajeras más comunes utilizadas como fuente de proteína son: leucaena, botón de oro, matarratón y tilo”, además de estas también se encuentra el matarratón, la morera, bore, nacedero y ramio.

 

Leucaena y Botón de oro

 

Los requerimientos para el establecimiento en BMF de Leucaena y Botón de oro son similares a su establecimiento en SSPi, pues con ambos forrajes se varía la densidad de siembra tratando de tener entre 10.000 a 15.000 plantas por ha (0.50 m a un metro entre planta y un metro entre surcos). El corte de la leucaena se debe hacer a un metro de altura y del botón de oro a 70cm.

 

Matarratón - Gliricidia sepium

 

Este es un árbol que tiene un alto valor nutricional pues soporta la sequía y no tolera competencia por la luz, así como requiere de suelos livianos y profundos. Se considera una de las especies más apropiadas para la siembra de BMF en zonas de trópico bajo por su alta calidad de forraje por unidad de área.

 

Para su establecimiento necesita un lugar que tenga un rango altitudinal de 0 – 1.600 m.s.n.m. Además, la precipitación debe estar entre 600 – 3000 mm/año, lo que quiere decir que soporta un rango de temperatura entre 22 – 30°C.

 

Uno de los requerimientos de este cultivo es que el suelo debe tener un pH de 5.0 – 8.0, por lo tanto es una planta que tiene una fertilidad del suelo de baja a alta. Su adaptación exitosa se da generalmente en suelos ácidos a ligeramente alcalinos, pues requiere suelos bien drenados.

 

Tilo - Sambucus peruviana

 

El manual indica que “es una planta arbustiva originaria de los Andes, que puede medir entre tres y seis metros de altura, sus hojas son de color verde claro, copa irregular y tallo retorcido”.

 

Esta vegetación es de rápida recuperación luego de las heladas, veloz crecimiento y fácil propagación, se utiliza como forraje y también como barrera para contrarrestar el efecto negativo de los vientos como los pastos.

 

Es importante resaltar que el Tilo requiere de buena humedad. Es una planta adaptada al trópico de altura, se utiliza en sistemas ganaderos que intervengan áreas frágiles ni paramos. El tipo se propaga por material vegetativo o estacas.

 

Para el establecimiento de este sistema se requieren sitios que tengan un rango altitudinal de adaptación de 2.000 – 3.000 m.s.n.m. Además de un pH del suelo que sea neutro a ligeramente alcalino o ligeramente ácido.

 

La fertilidad del suelo de esta especie debe ser media a alta, pues su adaptación óptima se presenta en suelos profundos, francos y limosos. (Lea: 5 criterios para diseñar bancos forrajeros mixtos)

 

Morera - Morus alba

 

Es una planta leguminosa de alto valor nutricional que produce buena cantidad de biomasa con muy buena palatabilidad y digestibilidad, se utiliza en la alimentación de rumiantes y monogástricos.

 

Para su desarrollo necesita de textura media, fértiles, buen nivel de materia orgánica, bien drenados, pues no tolera encharcamientos. Es importante resaltar que esta vegetación requiere fertilización continua. En cuanto a luminosidad, la Morera crece muy bien a plena exposición solar aunque tolera una ligera sombra.

 

Dentro de las características del sitio para el establecimiento, la Morera requiere de un rango altitudinal de adaptación de 0 – 2.400 m.s.n.m. Además, necesita una precipitación de 1.000 – 3.000 mm/año, por lo que el rango de temperatura varía entre 14 – 30°C.

 

Para el caso del suelo, el pH debe ser entre 6.0 – 7.0, teniendo presente que solicita una fertilidad del suelo alta. Para su adaptación, es importante contar con suelos ligeramente ácidos a neutros. A diferencia de las anteriores especies, la Morera requiere alta fertilización orgánica.

 

Bore - Xanthosoma sagittifolium

 

En lo mencionado en el manual está que el Bore es una “planta de hojas grandes que puede alcanzar una altura de cinco metros. Sus hojas contienen altos niveles de proteína, los peciolos son ricos en azucares y los tallos ricos en almidones. Se utiliza en la alimentación de rumiantes, cerdos, peces y aves”, detalla.

 

Para su desarrollo requiere suelos ligeramente ácidos, pesados y húmedos cercanos a los cursos de agua, resistentes inundaciones. Se desarrolla mejor en sitios con sombra mediana a densa.

 

El sitio de su establecimiento debe contener un rango altitudinal de adaptación entre 0 – 1.200 m.s.n.m. Por lo tanto, la precipitación debe ser mayor a 1.200 mm/año con un rango de temperatura entre 16 – 25°C.

 

El suelo debe contener un pH entre 5,0 – 8,0, por lo que solicita una fertilidad de baja a alta. La especie Bore se adapta a unos suelos ácidos a ligeramente alcalinos.

 

Nacedero – Trichanthera gigantea

 

En la cartilla de Ganadería Colombiana Sostenible se encuentra que el Nacedero “también es conocido como quiebrabarrigo, madre de agua, cajero, aro, yátago y cuchiyuyo. Este árbol no leguminoso de gran valor nutricional se utiliza en la alimentación de rumiantes, aves, cerdos y puede alcanzar una altura de 8 a 12 metros”.

 

Para tu desarrollo requiere suelos profundos, aireados y bien drenados, tolera suelos ácidos y húmedos con bajos niveles de fósforo. El Nacedero tolera niveles medios de sombra, pues es una especie de gran importancia para la protección de fuentes de agua y recuperación de bosques ribereños. (Lea: El Nacedero en los sistemas silvopastoriles)

 

En su establecimiento se debe tener en cuenta que necesita de un rango altitudinal de adaptación de 0 – 2.300 m.s.n.m y una precipitación de 500 – 800 mm/año; con un rango de temperatura aproximado de 14 – 30°C.

 

El suelo del espacio de establecimiento requiere un pH de 5.0 – 8.0 con una fertilidad de baja a alta. El éxito de la adaptación del Nacedero depende de suelos ácidos a ligeramente alcalinos.

 

Ramio - Boehmeria nívea

 

Es una planta urticácea, no leguminosa de alto valor que proviene de Asia donde utilizada principalmente para la elaboración de textiles. Esta puede alcanzar hasta tres metros de altura.

 

Sus hojas de bordes dentados son oscuras en la superficie y blancas en el envés. Se utiliza en la alimentación de rumiantes, cerdos, aves y conejos.

 

Para su crecimiento requiere de suelos fértiles, francos o franco-arcillosos, bien drenados, pues no tolera encharcamientos y requiere una fertilización continua. En cuanto luminosidad, necesita plena exposición al sol aunque tolera sobre ligera.

 

Para su cultivo es necesario un rango altitudinal de adaptación de 0 – 2.509 m.s.n.m con una precipitación de 1.000 – 3.000 mm/año. El suelo del sitio de establecimiento debe contener un pH de 4.4 – 7.0 y una fertilidad alta con buena materia orgánica.

 

En cuanto a la adaptación del Ramio, es importante destacar que requiere preferiblemente suelos neutros aunque tolera suelos ligeramente ácidos.

 

Caña de azúcar – Saccharum officinarum

 

En el manual se explica que “la caña de azúcar es una gramínea, como los pastos y se caracteriza por producir una gran cantidad de biomasa por unidad de área; esto se debe a que su proceso de fotosíntesis es altamente eficiente, al utilizar en forma eficaz la energía solar y el agua”, describe.

 

Es un cultivo perenne que tiene rápida capacidad de rebrote, por lo tanto permite realizar varias cosechas a partir de una siembra. En las regiones cálidas, las cosechas se hacen aproximadamente cada 12 a 18 meses.

 

Su rango de adaptación es muy amplio porque se cultiva en las regiones tropicales y subtropicales del mundo, aprovechando la alta radiación solar y las elevadas temperaturas del trópico.

 

Para el cultivo de la Caña de azúcar se necesita un rango altitudinal de adaptación de 0 – 2.300 m.s.n.m. con una precipitación entre 800 – o mayor 3.000 mm/año y un rango de temperatura de 16 – 30°C.

 

El suelo del lugar del establecimiento de la Caña de azúcar debe contener un pH de 5.0 – 8.0 y su fertilidad debe ser de media a alta. Un importante aspecto es que para su adaptación requiere suelos ligeramente ácidos hasta alcalinos y sódicos.

 

Fuente: Manual 1 Establecimiento y manejo de sistemas silvopastoriles.