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Derrumbe mantiene cerrada la vía Medellín–Bogotá: tardaría al menos cinco días en habilitarse

CONtexto ganadero 25 de Febrero 2026
Derrumbe de gran magnitud mantiene cerrada la vía Medellín–Bogotá en San LuisFoto: DagranDeslizamiento de gran magnitud cubre la calzada en el tramo Santuario–Caño Alegre, obligando al cierre total de la vía Medellín–Bogotá.

Un deslizamiento de entre 40.000 y 60.000 metros cúbicos de material obligó al cierre total del tramo Santuario–Caño Alegre, en Antioquia. Invías trabaja con maquinaria amarilla en la zona y evalúa instalar puentes militares. Gremios advierten que la reapertura podría tardar cinco días.


Un derrumbe de grandes proporciones mantiene cerrada desde hace más de 22 horas la vía Santuario–Caño Alegre, en jurisdicción de San Luis (Antioquia), corredor estratégico de la carretera Medellín–Bogotá.

La emergencia, provocada por las fuertes lluvias asociadas al frente frío que atraviesa el país, generó la caída de entre 40.000 y 60.000 metros cúbicos de material sobre la calzada.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Vías (Invías), el volumen del deslizamiento equivale aproximadamente a 4.285 viajes de volqueta, lo que evidencia la magnitud del deslizamiento y la complejidad de las labores de remoción.

En el punto afectado operan actualmente dos retroexcavadoras y ocho volquetas para despejar el material y restablecer la movilidad lo antes posible. (Lea en CONtexto ganadero: Derrumbes en las vías, un cáncer para el sector ganadero)

Sin embargo, desde el sector transportador advierten que el cierre podría prolongarse por al menos cinco días, dependiendo de las condiciones climáticas y de la estabilidad del talud.

El Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia (Dagran), en articulación con el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de San Luis, verificó las afectaciones, entre ellas daños en una vivienda cercana, y evaluó la magnitud del movimiento en masa para emitir recomendaciones adicionales. Al tratarse de una vía nacional, la atención operativa está a cargo de Invías.

Por su parte, el gremio Colfecar señaló que este tramo —a cargo de Invías— ha sufrido históricamente deslizamientos constantes que dejan incomunicadas por vía terrestre a las dos principales capitales del país.

El gremio cuestionó que, pese a contar con dos de los peajes más costosos, la vía no ha recibido las inversiones estructurales necesarias para la contención de taludes, lo que —según advierte— mantiene en riesgo a los usuarios.

Invías informó además que personal técnico realiza inspecciones en los puentes Mulatos y San Juan, en Antioquia, para analizar la posibilidad de instalar puentes militares que permitan garantizar la movilidad en el corredor mientras se supera la emergencia.

La reapertura del tramo dependerá de las condiciones climáticas y de los estudios de estabilidad del terreno, priorizando la seguridad de los viajeros y del personal operativo. (Lea en CONtexto ganadero: Colombia crece en infraestructura, pero sigue en deuda en vías terciarias)

Como ruta alterna, las autoridades recomiendan el corredor Medellín–Cisneros–Puerto Berrío, e instan a los conductores a consultar los canales oficiales antes de programar sus desplazamientos.


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