Las Mesas Técnicas Agroclimáticas reunieron a gremios, autoridades e investigadores para analizar el comportamiento del clima durante el segundo semestre y convertir los pronósticos en recomendaciones prácticas para agricultores y ganaderos de la región.
La variabilidad climática se ha convertido en uno de los principales factores de riesgo para la producción agropecuaria.
Un déficit prolongado de lluvias puede reducir la disponibilidad de agua, afectar los cultivos, disminuir la oferta de forraje y comprometer la productividad de los sistemas ganaderos.
Con el propósito de anticiparse a ese escenario, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag) y la Asociación de Bananeros de Colombia (Augura) lideraron la versión 102 de la Mesa Técnica Agroclimática Regional, donde especialistas analizaron el comportamiento del clima para los próximos seis meses y definieron recomendaciones dirigidas a productores de Magdalena, Cesar, La Guajira y Atlántico.
La jornada contó con el apoyo de Fedearroz, Agrosavia y Cenipalma-Fedepalma, además de investigadores y expertos en climatología que revisaron los modelos meteorológicos más recientes para convertir la información científica en herramientas útiles para la toma de decisiones en las fincas.
Para tomar mejores decisiones
Las Mesas Técnicas Agroclimáticas buscan traducir los pronósticos meteorológicos en recomendaciones prácticas para el sector agropecuario.
En estos espacios se analizan variables como las lluvias, la temperatura, la disponibilidad de agua y el comportamiento de los océanos para orientar las decisiones de agricultores y ganaderos frente a los riesgos climáticos.
El objetivo es que los productores puedan planificar sus labores, ajustar el manejo de sus sistemas productivos y reducir las pérdidas derivadas de fenómenos como sequías o temporadas de lluvias extremas.
Los especialistas coincidieron en que el aumento progresivo de la temperatura del océano Pacífico confirma el establecimiento de condiciones asociadas al Fenómeno de El Niño, el cual podría alcanzar una alta intensidad durante los próximos meses.
Los pronósticos prevén temperaturas más elevadas, disminución de las lluvias y una reducción gradual de la disponibilidad de agua en Magdalena, Cesar, La Guajira y Atlántico, condiciones que podrían afectar tanto la agricultura como la ganadería.
El director general de Corpamag, Alfredo Martínez Gutiérrez, destacó la importancia de actuar antes de que el fenómeno alcance su mayor intensidad.
“Como autoridad ambiental, estos espacios de articulación nos permiten contribuir a la mitigación de los efectos que va a generar este fenómeno de El Niño, no solamente sobre el sector productivo, sino también sobre el doméstico, garantizando, además, la protección de nuestros ecosistemas y del recurso hídrico durante este periodo de alta vulnerabilidad”, manifestó.
El funcionario añadió que la coordinación entre las entidades permitirá fortalecer las acciones preventivas en toda la región Caribe.
El ingeniero agrónomo y meteorólogo de Fedearroz, Francisco Hernández, explicó que el valor del ejercicio consiste en convertir la información científica en decisiones útiles para quienes trabajan diariamente en el campo.
“El objetivo es que todos los participantes tengan un panorama completo de la situación climática y generar recomendaciones oportunas que permitan anticiparse a los riesgos y fortalecer la capacidad de adaptación de los agricultores y de los diferentes sistemas productivos”.
Entre las principales recomendaciones para el sector agropecuario se encuentran:
Fortalecer el almacenamiento y uso eficiente del agua; monitorear permanentemente el estado de cultivos y praderas; ajustar los programas de fertilización según la humedad del suelo; incrementar la vigilancia frente a plagas y enfermedades favorecidas por las altas temperaturas.
En el caso de la ganadería, los expertos recomendaron proteger las fuentes hídricas, planificar con anticipación el abastecimiento de agua para el ganado, fortalecer los acueductos ganaderos y adoptar medidas para disminuir el estrés térmico de los animales durante los meses más cálidos.
Prepararse antes de la sequía
Los especialistas advirtieron que, si las actuales condiciones del Pacífico se mantienen, el Caribe colombiano podría enfrentar uno de los episodios de Fenómeno de El Niño más intensos de los últimos años, con efectos que irían desde una menor disponibilidad de agua hasta un mayor riesgo de incendios de cobertura vegetal y pérdidas en la productividad agropecuaria.
Frente a este panorama, la directora regional de Augura, Helena Bornacelly Horta, destacó el trabajo conjunto entre las entidades participantes.
“La articulación entre las instituciones y los gremios permitirá entregar recomendaciones técnicas oportunas a los productores para enfrentar un fenómeno climático sin precedentes”, sostuvo.
La dirigente invitó a agricultores y ganaderos de Magdalena, Cesar, La Guajira y Atlántico a consultar de manera permanente los boletines emitidos por la Mesa Técnica Agroclimática y aplicar las recomendaciones relacionadas con el manejo del agua, la nutrición de cultivos y las medidas preventivas para reducir el impacto del Fenómeno de El Niño sobre la producción agropecuaria.
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