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“El Estado dejó de generar temor en los criminales”: Julián Uscátegui

Melanny Orozco 19 de Mayo 2026
defaultEn El Bordo, desconocidos lanzaron dos granadas de fragmentación contra una patrulla policial mientras realizaba labores de control y vigilancia.

Los recientes atentados contra policías y militares en Cauca y Norte de Santander evidencian el control territorial de los grupos armados ilegales. Continúan los hostigamientos y sectores de la oposición, como el concejal de Bogotá, advierten sobre un deterioro institucional y una expansión de estructuras criminales en distintas regiones del país.


Un ataque con explosivos contra una patrulla de la Policía en El Bordo, Cauca, dejó un uniformado herido el pasado 17 de mayo. Horas después, en Norte de Santander, las autoridades investigaban un nuevo hostigamiento armado contra la estación de Policía de El Carmen. Los hechos ocurrieron en medio de una creciente ola de atentados y acciones violentas contra integrantes de la fuerza pública en distintas regiones del país y se encrudece en la medida en la que se acerca el 31 de mayo, fecha en la que serán los comicios para la presidencia de Colombia 2026-2030.

La situación intensificó los cuestionamientos sobre el deterioro del orden público y el avance territorial de los grupos armados ilegales. Según expuso el concejal de Bogotá Julián Uscátegui, actualmente “el 70 % del país tiene presencia de estructuras armadas” y existirían cerca de 27.000 hombres vinculados a organizaciones criminales en Colombia.

En medio de este escenario, Uscátegui lanzó fuertes críticas contra la estrategia de seguridad del Gobierno nacional y aseguró que la política de “paz total” terminó favoreciendo el crecimiento de estructuras criminales. El dirigente sostuvo que, actualmente, existe una pérdida de autoridad estatal en varias regiones del país y una disminución de las capacidades operativas de la fuerza pública.

Las recientes acciones armadas también han generado preocupación entre habitantes de municipios rurales y urbanos que denuncian restricciones de movilidad, temor por nuevos ataques y una creciente sensación de incertidumbre frente a la capacidad institucional para contener la violencia.

Los ataques registrados durante las últimas semanas muestran un patrón que preocupa a las autoridades locales. En El Bordo, desconocidos lanzaron dos granadas de fragmentación contra una patrulla policial mientras realizaba labores de control y vigilancia.

En El Carmen, Norte de Santander, hombres armados dispararon contra la estación de Policía pocos días después de que circularan imágenes de presuntos integrantes del ELN patrullando el municipio. (Lea en CONtexto ganadero: Violencia en el suroccidente: crece el poder ilegal armado y se diluye el control estatal)

A estos hechos, se suma el robo de una camioneta asignada a la guardia indígena en Cajibío, Cauca, un episodio que aumentó las alertas de seguridad en la región.

Para Uscátegui, estos acontecimientos reflejan un fortalecimiento progresivo de grupos ilegales. “Hoy Colombia es cada vez más insegura, más violenta”, afirmó el concejal, quien considera que las decisiones del Gobierno nacional han debilitado la capacidad de reacción de las autoridades.


¿Y la Paz Total?


Las críticas contra la política de Paz Total se han intensificado desde distintos sectores de la oposición. Uscátegui no es ajeno y coincide en que los diálogos y ceses operacionales implementados por el Gobierno terminaron otorgando ventajas estratégicas a organizaciones armadas ilegales.

El Estado dejó de generar temor en los criminales”, afirmó el dirigente político durante una entrevista en la que cuestionó la suspensión de operaciones ofensivas contra algunos grupos armados.

El concejal también expresó que estructuras ilegales como disidencias de las Farc, Eln y Clan del Golfo incrementaron su presencia territorial y fortalecieron sus recursos económicos mediante actividades ilícitas.

La expansión de actores ilegales en distintas regiones intensificó los cuestionamientos sobre la gobernabilidad y el control institucional en el territorio nacional. En varios municipios, habitantes denuncian restricciones nocturnas, temor a desplazarse y mayor presencia de hombres armados en corredores estratégicos.

Según Uscátegui, actualmente existe una consolidación territorial de organizaciones criminales que operan con mayor capacidad logística, tecnológica y financiera. (Lea en CONtexto ganadero: Fuerza militar está en jaque por aumento de ataques con drones explosivos)

Finalmente, el concejal concluyó que el país ya entró en una nueva etapa de violencia. “Tenemos grupos armados cada vez más fuertes, con más hombres, más plata y más control territorial”, afirmó el concejal, quien advirtió que el avance de estas estructuras podría generar “muchos dolores de cabeza” para Colombia en los próximos años.


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