La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo advierte que el fenómeno podría ser uno de los más intensos en siete décadas, con menor disponibilidad del preciado líquido para animales y cultivos, en especial en las 111 zonas de mayor criticidad.
El fenómeno de El Niño amenaza el suministro de agua para el ganado y los cultivos en 558 municipios del país, de los cuales 111 enfrentan el riesgo más alto, según confirmó el Gobierno nacional. Las proyecciones técnicas advierten que este episodio podría convertirse en uno de los más intensos registrados en más de siete décadas.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) prevé una reducción importante de las lluvias en las regiones Andina, Pacífica y Caribe, lo que incrementará la presión sobre las fuentes hídricas, la generación de energía y la producción agropecuaria.
Para el sector ganadero y agrícola, el principal desafío será garantizar el suministro de agua para animales y cultivos durante los meses de mayor intensidad del fenómeno. La disminución de las lluvias y caudales de ríos y quebradas, también podrá reducir la disponibilidad de pasturas, aumentar el riesgo de incendios de cobertura vegetal y afectar la seguridad alimentaria, en especial en zonas rurales donde la cobertura de acueducto sigue siendo limitada.
Doble amenaza en el Caribe
La ministra (e) de Vivienda, Ciudad y Territorio, Ruth Quevedo Fique, advirtió que la región Caribe enfrenta un escenario más complejo por la coincidencia de la sequía con los efectos que aún deja el frente frío de los últimos meses.
"Algunos de los territorios presentan un riesgo alto y otros muy alto, además de casos como el de la región Caribe que está expuesta de manera simultánea a los impactos del frente frío", explicó la funcionaria.
Respuesta del Gobierno
Ante este panorama, el Gobierno declaró la situación de desastre nacional por un periodo inicial de 12 meses para agilizar recursos y fortalecer la capacidad de respuesta de las entidades territoriales.
La estrategia contempla garantizar el abastecimiento de agua, reforzar la seguridad alimentaria y prevenir incendios forestales, además de medidas en energía solar y vigilancia en salud pública.
En agua potable, el Ministerio de Vivienda anunció tres proyectos tipo dirigidos a los territorios más vulnerables, con los que busca acelerar obras que enfrenten la escasez hídrica. Según Quevedo Fique, es necesario intensificar la articulación entre entidades nacionales y territoriales para anticiparse a una emergencia de mayores proporciones.
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