La implementación de Fincas Seguras dejó al descubierto dos preocupaciones del sector: el aumento de la delincuencia rural y el ingreso de leche y queso por las trochas fronterizas.
Mientras miles de litros de leche salen diariamente de las fincas nariñenses cumpliendo estrictos requisitos sanitarios y de comercialización, otra parte del mercado estaría siendo abastecida por productos que ingresan de manera ilegal desde Ecuador por trochas y caminos fronterizos.
Esta situación preocupa profundamente a los ganaderos del departamento, quienes advierten que el contrabando de leche cruda y queso se está convirtiendo en una amenaza directa para la estabilidad de la producción formal en la región.
La alerta quedó formalmente planteada durante una reunión entre el gremio ganadero Sagan, Fedegán, autoridades militares y la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana de la Gobernación de Nariño, convocada originalmente para avanzar en la implementación de la estrategia ‘Fincas Seguras’.
Lo que inicialmente se concibió como una jornada informativa para conocer herramientas de protección rural, terminó transformándose en un espacio de análisis sobre los riesgos que hoy enfrentan los productores en el departamento, entre ellos, el impacto del comercio ilegal por la frontera, que es uno de los temas que más inquieta.
Al respecto, José Luis Bernal Romero, director ejecutivo de la Sociedad de Agricultores y Ganaderos de Nariño (Sagan), organización que representa a los productores de la región, explicó las conclusiones del encuentro y detalló la magnitud de la problemática.
“La principal preocupación que expresaron los ganaderos es el incremento del contrabando de leche cruda y queso desde Ecuador. Son productos que ingresan por pasos ilegales y terminan compitiendo con quienes producen cumpliendo todas las normas sanitarias y comerciales del país”, afirmó el dirigente gremial. Recordemos que esta problemática es aún más preocupante, si tenemos en cuenta que la gran mayoría de la producción ganadera y láctea del departamento, proviene de pequeñas unidades de los campesinos ganaderos de la región.
Según se expuso en el encuentro, este fenómeno genera una competencia completamente desleal que golpea la economía local y desvaloriza el esfuerzo de quienes operan bajo el marco legal colombiano. Sin embargo, el contrabando no es el único desafío que desvela a los productores en el campo.
A esta situación se suma un segundo factor crítico, y que como se mencionó, dio origen a la citada reunión: el incremento de los hechos asociados a la delincuencia común en las zonas rurales. Los asistentes coincidieron en que la seguridad se ha transformado en una de las necesidades más urgentes del sector ganadero, especialmente en aquellos municipios que se encuentran más alejados de los grandes centros urbanos.
"También identificamos un escenario de inseguridad generado principalmente por la delincuencia común. Los productores consideran necesario fortalecer los mecanismos de prevención y reacción para proteger sus fincas y su actividad económica", añadió Bernal Romero.
Frente a este complejo panorama regional, la estrategia ‘Fincas Seguras’ surge como una alternativa institucional para fortalecer la prevención. El programa contempla el uso de tecnologías de alerta temprana, el diseño de mecanismos de reacción rápida y el desarrollo de herramientas operativas que faciliten la identificación y posterior judicialización de quienes cometen delitos contra los productores rurales.
"Por eso estamos avanzando en la estrategia ‘Fincas Seguras’. La idea es contar con herramientas tecnológicas que permitan generar alertas tempranas, prevención, identificación de los responsables y apoyo a los procesos de judicialización", sostuvo el director ejecutivo.
Para consolidar estas acciones y garantizar que la iniciativa tenga un alcance real, los participantes acordaron trazar una ruta de trabajo continuo que involucre a más actores de la cadena productiva del departamento.
"Este fue un primer encuentro. El próximo 8 de julio realizaremos una nueva reunión con ganaderos de otras zonas del departamento para ampliar la participación e iniciar el proceso de implementación de la estrategia", anunció Bernal Romero, proyectando los pasos a seguir para el gremio.
El balance de la jornada dejó en evidencia que el reto actual para los ganaderos de Nariño va mucho más allá de las dinámicas propias del ordeño y la productividad. En el contexto actual, la sostenibilidad del sector pasa necesariamente por la defensa de sus mercados locales, frente a la ilegalidad fronteriza y por la protección de los predios que, en la gran mayoría de los casos, representan el patrimonio y el trabajo acumulado de varias generaciones de familias campesinas.
Cabe señalar que, según las cifras recogidas por la Unidad de Seguimiento de Precios del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, el acopio en el primer trimestre de 2026 se incrementó en el departamento de Nariño en un 20,67% correspondientes a 9.930.556 litros; cifra que podría verse alterada debido a esta realidad que denuncian los productores de Nariño.
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