Un análisis basado en la encuesta de Fedegán–FNG durante el último ciclo de vacunación reveló un aumento de delitos contra productores en zonas rurales del departamento. Las cifras muestran una brecha entre lo que ocurre en el territorio y lo que llega a denunciarse ante las autoridades.
La seguridad rural vuelve a encender alertas en la ganadería del sur de Bolívar. Los resultados de la encuesta realizada por Fedegán-FNG durante el ciclo de vacunación contra fiebre aftosa y brucelosis bovina de 2025, que recopiló información de 21.861 productores y procesó 23.269 registros, evidencian un incremento en delitos como la extorsión, el abigeato y el secuestro en zonas productivas.
El análisis también revela una brecha significativa entre los hechos que ocurren en el territorio y los que se denuncian oficialmente. (Lea en CONtexto ganadero: Robos, extorsiones y miedo: el drama ganadero en los primeros 12 días de 2026)
El balance presentado por el general (r) Fernando Murillo, líder de los Frentes Solidarios de Seguridad y Paz, muestra que la extorsión se mantiene como el delito de mayor impacto en el entorno ganadero. Según la medición territorial, se registraron 885 casos en zonas productivas, una cifra que confirma la presión directa que enfrentan los productores.
Murillo explicó que estos datos se obtuvieron durante el análisis de los resultados de la encuesta realizada en el último ciclo de vacunación. “En esta zona, los delitos de mayor impacto como la extorsión con 885 casos han ido en aumento, comparado con el hurto, que va en disminución”, señaló.
En contraste, la información oficial consolidada reportó 491 denuncias por extorsión en el departamento. La diferencia entre ambas cifras sugiere que una parte importante de las presiones económicas ejercidas contra los ganaderos no se formaliza ante las autoridades, ya sea por temor o por desconfianza en los mecanismos de denuncia.
Otro delito que preocupa al sector es el abigeato, pues de acuerdo con la medición territorial, se registraron 542 eventos de robo de ganado en el área analizada, consolidándose como una de las principales amenazas para la actividad productiva.
¿Dónde se concentra el delito?
“Los cinco municipios de mayor impacto son Morales, San Pablo, Arenal y Río Viejo, en Bolívar, identificando, por ejemplo, el abigeato como delito primordial”, explicó Murillo durante la revisión de los datos.
Paradójicamente, mientras el abigeato aumenta en los reportes territoriales, el hurto de ganado reportado oficialmente muestra cifras mucho menores. Durante 2025 se registraron siete casos en el departamento, según la información pública oficial contrastada con el censo ganadero.
Este contraste evidencia nuevamente la distancia entre la realidad del campo y los registros institucionales.
El análisis territorial permite identificar focos críticos donde se concentra la mayor parte de los incidentes. Morales apareció como el municipio con mayor número de eventos, con 692 casos reportados. A nivel veredal, la información también mostró concentraciones específicas del fenómeno. En Río Morales se registraron 44 incidentes y en La Chuchilla 43, lo que refleja una geografía del delito que difícilmente se aprecia en las cifras agregadas departamentales.
La fuente oficial, explicó Murillo, presenta datos consolidados que no permiten identificar este nivel de detalle territorial.
Riesgo ganadero
El panorama de seguridad del departamento también se refleja en otros indicadores. Las cifras oficiales reportan 716 homicidios, 2.223 amenazas y nueve secuestros en Bolívar durante 2025, lo que confirma un entorno de alta conflictividad.
En paralelo, la medición territorial registró 1.476 incidentes rurales relacionados con la actividad productiva, lo que sugiere que la ganadería opera dentro de un contexto estructural de riesgo.
En el caso del secuestro, ambas fuentes coinciden en las cifras. La información recopilada reporta nueve eventos y la fuente oficial consolida el mismo número para el año analizado.
El análisis también revisó la situación del archipiélago de San Andrés, pues allí no se registra información vinculada a delitos contra la ganadería. Sin embargo, la fuente abierta reporta 40 homicidios y 120 amenazas.
Según el balance presentado, esto indica que el riesgo en la isla no está asociado al patrimonio ganadero sino a problemáticas de seguridad ciudadana e intimidación. (Lea en CONtexto ganadero: Inseguridad rural deja 10 casos y 42 reses afectadas en una semana)
En conjunto, los datos evidencian que el sector pecuario enfrenta presiones crecientes en zonas rurales del país. Para Murillo, entender lo que ocurre en el territorio es clave para dimensionar el verdadero impacto de la criminalidad sobre la producción ganadera.
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