El Ideam advirtió que el fenómeno de El Niño ya está configurado en el país y podría convertirse en uno de los más intensos que se hayan registrado. La disminución de las lluvias, la reducción de los caudales de los ríos y el aumento de las temperaturas pondrán bajo presión a la ganadería, la agricultura y otros sectores productivos, especialmente en las regiones Caribe, Andina y Pacífica.
El fenómeno de El Niño dejó de ser una proyección y ya comenzó a manifestar sus efectos sobre el territorio colombiano. Así lo confirmó la subdirectora de Meteorología del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), Diana Carolina Rueda, quien explicó que el país enfrenta un escenario especialmente complejo debido a que ingresó a este evento climático con un déficit de lluvias acumulado desde comienzos del año.
La funcionaria señaló que el comportamiento del océano Pacífico y los modelos internacionales indican que este fenómeno podría alcanzar una intensidad muy fuerte, con efectos que se extenderían hasta el próximo año.
"Este fenómeno empezó a manifestar las condiciones tipo Niño desde el mes de junio y se prevé que sea uno de los más fuertes desde la época preindustrial, con una intensidad de “muy fuerte” alcanzada desde el mes de septiembre hasta el primer trimestre del año 2027", explicó.
La situación es aún más preocupante porque la temporada de lluvias correspondiente al trimestre de marzo, abril y mayo no se desarrolló conforme a lo esperado, lo que dejó al país con reservas hídricas reducidas justo antes del inicio del fenómeno.
"El país entra a un fenómeno del Niño con un déficit de agua o de precipitaciones con respecto a lo que esperaríamos en un año normal", indicó.
Regiones con mayor afectación
Aunque septiembre, octubre y noviembre suelen marcar el inicio de la segunda temporada lluviosa del año, las proyecciones climáticas muestran que esa recuperación será limitada en buena parte del territorio nacional.
De acuerdo con el Ideam, las mayores reducciones en las precipitaciones se presentarán en las regiones Andina, Caribe y Pacífica, especialmente sobre los valles interandinos y la cuenca media de los ríos Magdalena y Cauca, donde también se espera una disminución de los caudales.
La funcionaria explicó que el impacto no será igual en todas las zonas del país. Mientras departamentos como Chocó seguirán registrando lluvias importantes pese a la reducción, otras regiones naturalmente secas, sentirán con mayor severidad los efectos.
"Todos los departamentos que se encuentran en el sector central, desde los Santanderes hasta Nariño, Cauca y Valle del Cauca, tendrán una mayor afectación", afirmó.
En contraste, las inundaciones registradas recientemente en departamentos como Arauca y Casanare no contradicen la presencia del fenómeno. Según Rueda, obedecen a la dinámica climática propia de la Orinoquía y la Amazonía, que continúan atravesando su temporada habitual de lluvias.
Sin embargo, advirtió que el panorama podría complicarse hacia finales de año, cuando esas regiones también entren en su época seca y coincidan con el momento de mayor intensidad del fenómeno.
"Tendríamos prácticamente a todo el país con altas temperaturas y un déficit de precipitaciones", señaló.
Impacto para la producción agropecuaria
Las altas temperaturas y la disminución de las lluvias representan un desafío directo para la producción agropecuaria. La reducción de los caudales comprometerá la disponibilidad de agua para cultivos, ganado y otras actividades rurales, además de incrementar el riesgo de incendios y deteriorar la oferta de forrajes.
La subdirectora de Meteorología recordó que cada fenómeno de El Niño tiene comportamientos distintos y que no solo la intensidad determina los impactos, sino también su duración.
"Un fenómeno débil, de larga duración, puede tener incluso impactos superiores a un fenómeno muy fuerte y de corta duración", explicó.
Precisamente, el evento actual preocupa porque, además de alcanzar una intensidad elevada, se proyecta como un fenómeno prolongado, con efectos que podrían mantenerse incluso después del primer trimestre de 2027, mientras las temperaturas retornan gradualmente a condiciones normales.
Frente a este panorama, el Ideam mantiene el monitoreo permanente mediante boletines técnicos y participa en las Mesas Técnicas Agroclimáticas, donde suministra información para apoyar la toma de decisiones de productores, autoridades y entidades del Gobierno.
Información oficial y preparación
El llamado principal del Ideam es que los productores agropecuarios consulten únicamente información oficial y planifiquen sus actividades con base en los pronósticos técnicos, evitando la desinformación que circula en redes sociales.
Rueda invitó a los productores a utilizar la aplicación Ideam en tu Mano, disponible para dispositivos móviles, con el fin de conocer en tiempo real las condiciones hidroclimáticas de sus territorios.
"Lo principal aquí es entender que es un fenómeno que hace parte del planeta en el cual escogimos vivir; nos tenemos que adaptar, no lo podemos eliminar. Tenemos que mitigar y adaptarnos al riesgo", expresó.
Asimismo, insistió en no prestar atención a calificativos difundidos en redes sociales como "Mega Niño" o "Niño Godzilla", ya que solo generan alarma innecesaria y desvían la atención de las medidas que realmente deben adoptarse.
"Va a ser un fenómeno muy fuerte con menos precipitaciones, afectaciones sobre el agro, la ganadería, la piscicultura y otros sectores del país por una disminución de los caudales de los ríos", concluyó.
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