Según especialistas de Fedegán, la menor producción de leche y carne generará presiones al alza en los precios. Productores afectados alertan que la recuperación será lenta y que el abastecimiento regional podría verse seriamente comprometido en los mercados locales durante los próximos meses.
Las lluvias que azotan al Caribe colombiano ya no son solo un problema de emergencia humanitaria: se convirtieron en un golpe directo a la oferta de alimentos y a la economía rural. El sector ganadero enfrenta una crisis de gran escala que amenaza con reducir la producción de leche y carne, con impacto probable en precios para consumidores de la región.
José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de Fedegán, describió en su más reciente columna de opinión el tamaño del desastre al señalar que, en cuestión de días, “el cielo s’esfondó”, dejando una catástrofe que afecta a más de 27.000 familias, con mayor intensidad en Córdoba. Según explicó, en menos de 24 horas “llovió lo de un mes”, situación que obligó a “más de 12 horas de descarga de la hidroeléctrica Urrá I con altos caudales”, con efectos sobre zonas ribereñas y rurales.
El reporte gremial advierte una afectación productiva extensa: en 183 veredas de 26 municipios, 6.414 predios ganaderos —que cubren 140.492 hectáreas— permanecen inundados. La crisis se agrava por el impacto sobre el hato: 1.207 animales han muerto o desaparecido y más de 315.000 están “sin pastos, suplementos, agua potable y un lugar seco”, con “riesgo inminente de crisis de salud animal”, según Lafaurie.
La pérdida de pasturas, el deterioro sanitario y las dificultades para sostener el ordeño están reduciendo la capacidad de producción y elevan los costos de sostenimiento. Ganaderos consultados en la región coinciden en que, si el invierno se prolonga, habrá menos leche en acopio y menor disponibilidad de animales listos para sacrificio, escenario que suele trasladarse a los precios en plazas y supermercados.
En medio del golpe, el gremio activó una red de apoyo para atender a comunidades y productores. Lafaurie aseguró que “la solidaridad ganadera no ha faltado” y enumeró ayudas ya gestionadas: entregas de leche a través de la Fundación Colombia Ganadera (Fundagán) con Fedegán-Fondo Nacional del Ganado; siete toneladas de arroz y 4.000 prendas en coordinación con la Organización Minuto de Dios; 1.000 pañales con la Fundación Fruto Bendito, y soporte logístico con el Ejército.
Además de esas donaciones, productores han organizado traslados de animales a zonas altas, compartido forrajes y habilitado fincas como puntos temporales de resguardo, mientras se consolidan listados de predios críticos y necesidades urgentes.
Finalmente, al tiempo que sostiene la respuesta solidaria, el gremio insiste en que la recuperación requiere apoyo institucional rápido para evitar que la escasez termine encareciendo la leche y la carne en todo el Caribe.
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