logoHeader
Boyacá, Oso de anteojos, Corporación Autónoma Regional de Boyacá, Corpoboyacá, Chita, páramo de Chita, El Gallo, Salazar, ganaderos afectados por ataques de oso de anteojos, combatir ataque de animal silvestre, bovinos atacados por oso de anteojos, bovinos muertos por ataque de oso en Boyacá junio 2016, CONtexto ganadero, ganaderos colombia

Foto: boyacaradio.com - CONtexto ganadero

regiones

Reportan ataques de oso de anteojos a bovinos en Boyacá

por: - 31 de Diciembre 1969

En el municipio de Chita, el mandatario local denunció que el animal silvestre está devorando a los semovientes sin que sus propietarios puedan hacer algo al respecto. Reclamó mayor atención de las autoridades nacionales y ambientales.

En el municipio de Chita, el mandatario local denunció que el animal silvestre está devorando a los semovientes sin que sus propietarios puedan hacer algo al respecto. Reclamó mayor atención de las autoridades nacionales y ambientales.   Yamit Ariel Ávila Niño, alcalde del municipio, reveló a CONtexto ganadero que la problemática se está presentando en las veredas que limitan con el Páramo de Chita, como El Gallo y Salazar.   “Desde el jueves de la semana pasada, varios ganaderos me contaron que el oso ha matado 14 reses, que luego las trepa a los árboles y se las come”, declaró. (Lea: Misterioso animal vuelve a atacar ganado en Boyacá y Cundinamarca)   Un caso particular se lo dijo un ayudante de finca, que perdió de vista a la vaca que estaba cuidando. Los campesinos emprendieron la búsqueda del animal y al adentrarse al bosque, lo encontraron colgando de un árbol.     El alcalde explicó que el oso captura a su presa y la arrastra hasta un sitio seguro, hacia la parte superior de un árbol, para comérsela. Debido a que los pobladores también han sido víctimas del misterioso animal que ha atacado a varios animales en Boyacá y Cundinamarca, creyeron que se trataba de la misma criatura.   El mandatario de Chita contó el caso del animal encontrado en la copa de los árboles

En aquella ocasión, cuando encontraron a la presa colgando, pudieron comprobar que se trataba de un oso frontino o de anteojos. Una vez identificado el animal, la autoridad local lanzó la voz de alarma a la Corporación Autónoma Regional de Boyacá, Corpoboyacá. (Lea: Nadie responde por los ataques de misterioso animal)   “Unos delegados de la Alcaldía denunciaron la situación en Corpoboyacá. Pero el decir de ellos es que esas son zonas de reserva del hábitat del oso, entonces que no responden y que lo que deben hacer los ganaderos es sacar a sus animales”, sostuvo el mandatario local.   El problema radica en que los propietarios de los terrenos han desarrollado su actividad en este sector durante mucho tiempo y no pueden trasladarse a otra zona. Aseguran que esas tierras son de su propiedad legítima y lo respaldan con los documentos que lo certifican.   Rodrigo Martínez, vacunador del municipio, aseguró que el sector donde se presentan los ataques tiene una alta concentración de ganado, lo que lo hace más atractivo para que el oso ataque. (Lea: Extraña muerte de animales tiene en alerta a San Cristóbal, Bolívar)   Claudia Rivera, bióloga de Corpoboyacá, dio a conocer que los funcionarios de la Corporación están siguiendo el caso de cerca, haciendo las visitas correspondientes y consultando con los productores para determinar el impacto.   “Desafortunadamente, muchas veces la gente deja el ganado en zonas de bosque o de conservación. Si el ganado se mete al bosque, los animales silvestres carnívoros se comen lo que encuentran. También ocurre que les cazan las presas, entonces tienen que meterse a las fincas para comer”, explicó.   La bióloga recomendó a los ganaderos que no descuiden a sus animales, que los conserven cerca de zonas habitadas y alejados del bosque; de igual manera, mantener las cercas en buen estado. (Lea: Continúa alerta por intoxicación de nitratos en Cundinamarca y Boyacá)   Por su parte, Laura Osorio, experta en gestión ambiental del Instituto de Estudios Ambientales, IDEA, de la Universidad Nacional de Colombia, advirtió que por tratarse de un oso de anteojos, la situación es mucho más complicada:   “La Corporación debe investigar porqué el animal se está saliendo de su territorio. Puede ser que el hombre llegó muy cerca de su bosque y el oso se quedó sin alimento. También hay que trabajar con la comunidad para explicarles que esta no es una actitud normal y que no necesitan matarlo para acabar con el problema”, señaló.   La experta recordó que matar a un oso de anteojos es un delito y las personas pueden ser judicializadas, como sucedió a principios de este año en Antioquia.   Si usted ha sido víctima de estos ataques, debe contactar a las autoridades de inmediato. No dude en contarnos su caso al email info@contextoganadero.com o en Twitter @Contganadero.