Recientemente se realizó una nueva mesa de seguimiento sobre la situación del caimán llanero en la Estación Roberto Franco (Universidad Nacional), en la Universidad de los Llanos y en el parque Merecure. La Procuraduría General de la Nación solicitó una actualización del plan de trabajo para la atención de los reptiles que deberá ser entregad a más tardar este 8 de julio de 2026.
Después de la polémica que se generó por la situación en que se encontraban los ejemplares del caimán llanero ubicados en la Estación Roberto Franco, Unillanos y el parque Merecure, en el departamento del Meta, la Procuraduría General de la Nación recibió del Ministerio de Ambiente las responsabilidades asignadas a las entidades que participan en el Programa Nacional de Conservación de estos reptiles.
En ese marco, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) continuará a cargo de los ejemplares de la Estación de Biología Tropical Roberto Franco y de su apoyo científico al programa, mientras Cormacarena define el destino de los animales que serán liberados o reubicados fuera del centro de Villavicencio.
“De acuerdo con el anexo técnico enviado al organismo de control, la UNAL será responsable de proveer el alimento, garantizar las condiciones de bienestar animal y realizar la atención médico-veterinaria y sanitaria de los ejemplares de Crocodylus intermedius alojados en la Estación de Biología Tropical Roberto Franco”, expresó la institución.
Agregó que la Corporación Autónoma Regional del Meta (Cormacarena) asumirá esas mismas funciones para los animales ubicados en el Parque Agroecológico Merecure y en la Universidad de los Llanos.
Acelerar los procesos de liberación de los caimanes
La Universidad Nacional informó que durante la sesión del Comité de Especies Amenazadas, realizada el mes pasado, los participantes coincidieron en que el término “hacinamiento” no describe por sí solo la situación de los ejemplares y señalaron que la prioridad debe ser acelerar los procesos de liberación y reintroducción como la solución de fondo para reducir la concentración de animales en la Estación de Biología Tropical Roberto Franco.
“Como resultado de la reunión, Cormacarena recibió las observaciones técnicas formuladas por los expertos participantes para ajustar el plan de manejo presentado, el cual orientará las acciones que se implementarán en el marco del Programa Nacional de Conservación del Caimán Llanero”, señaló.
Destacó que las medidas acordadas incluyen: fortalecer los procesos de alimentación y seguimiento sanitario de los ejemplares bajo cuidado humano, identificar las áreas para su liberación y repoblamiento, definir protocolos de reintroducción, y actualizar integralmente dicho Programa Nacional.
La Universidad Nacional seguirá aportando capacidades técnicas y científicas en procesos de monitoreo, capacitación y definición de protocolos para la recuperación de la especie, acorde con su función misional.
Según la profesora Lucy Gabriela Delgado, decana de la Facultad de Ciencias, durante al menos la última década la UNAL ha destinado más de $5000 millones a la alimentación y el cuidado de estos animales, eso sin contabilizar los costos de personal, infraestructura e investigación asociados con una labor históricamente respaldada por el Programa Nacional de Conservación del Caimán Llanero.
“Seguiremos aportando en el marco de las funciones misionales que nos corresponden como institución de educación superior, esperando que, en esta nueva etapa del Programa, las autoridades ambientales lideren, con recursos, este importante programa para la conservación de una especie icónica en nuestro territorio”, aseguró la decana.
La hoja de ruta también contempla: realizar visitas de verificación a los sitios en donde permanecen ejemplares de la especie, reactivar el Comité Técnico del Programa, formular proyectos para fortalecer las acciones de conservación, y construir un sistema de monitoreo que permita evaluar el desempeño de las futuras reintroducciones.
“Uno de los aspectos más relevantes de la orientación del Minambiente es que las entidades participantes avanzarán en la definición de rutas de liberación sustentadas en criterios científicos y técnicos, con el propósito de iniciar los primeros procesos de recuperación y repoblamiento en las áreas de distribución natural de la especie”, agregó la institución.
¿Qué dice la Procuraduría?
Recientemente la Procuraduría General de la Nación adelantó una nueva mesa de seguimiento sobre la situación y solicitó una actualización del plan de trabajo para la atención de los reptiles, con el propósito de verificar avances y exigir soluciones concretas frente a su alimentación, atención veterinaria, tenencia, custodia y su liberación, el cual deberá ser entregado a más tardar el 8 de julio de 2026.
En la reunión el Ministerio Público pidió establecer un cronograma claro de alimentación de los ejemplares de Caiman Llanero hasta diciembre de 2026, incluyendo frecuencia, responsables por cada sitio, recursos disponibles y mecanismos de seguimiento. Igualmente solicitó precisar la ruta de atención veterinaria y las condiciones mínimas de tenencia.
También advirtió la necesidad de superar las discusiones institucionales sobre competencias y avanzar hacia compromisos verificables, con fechas, responsables y fuentes de financiación. La preocupación central es garantizar el bienestar de ejemplares vivos y sintientes de una especie en peligro crítico.
“Requirió, además, definir la situación jurídica y material de los ejemplares ubicados en Unillanos y el parque Merecure, así como los instrumentos que soportan su permanencia, movilización o liberación. Igualmente, pidió incluir un cronograma tentativo de liberaciones, con sustento técnico, enfoque de bienestar animal y articulación con las comunidades. La próxima mesa de verificación se realizará el 29 de julio con el fin de constatar avances reales y evitar que la falta de coordinación institucional ponga en riesgo la conservación del caimán llanero.
Lo que hay que saber sobre la situación del caimán llanero
- En 1997 el caimán llanero fue declarado como “especie en riesgo crítico de extinción” en Colombia. Durante décadas su conservación ha involucrado a entidades nacionales, corporaciones ambientales y centros de investigación.
- Desde hace más de 50 años la Estación de Biología Tropical Roberto Franco, adscrita a la Facultad de Ciencias de la UNAL, ha desempeñado un papel histórico en la reproducción y conservación de la especie, aportando conocimiento científico y manteniendo núcleos reproductivos.
- Actualmente la Estación alberga muchos ejemplares que superan los 10 años de edad. Según la Facultad de Ciencias, los protocolos de conservación establecen que los animales deberían ser reintroducidos en etapas más tempranas de su desarrollo para favorecer su adaptación a los ecosistemas naturales.
- Las alternativas planteadas recientemente incluyen: trasladar los ejemplares a espacios con mejores condiciones para su conservación, como Wisirare (con el apoyo de Corporinoquía); regularizar a los animales que permanecen en otros predios, y actualizar el Programa Nacional de Conservación del Caimán Llanero.
- Según la documentación revisada por la Facultad de Ciencias, a finales de 2025 el Ministerio de Ambiente le solicitó a Cormacarena adoptar un plan de manejo para los ejemplares vivos de la especie, incluyendo medidas relacionadas con su mantenimiento, traslado y reintroducción. La Universidad afirma que dicho instrumento es clave para avanzar en una solución de largo plazo.
- El Programa Nacional para la Conservación del Caimán Llanero es un instrumento técnico-programático de conservación; no es una norma superior ni un acto capaz de reasignar o extinguir competencias legales de las autoridades ambientales.
/)
/)