El Ideam advirtió sobre una alta probabilidad de conflagraciones en buena parte del departamento. La emergencia podría afectar cerca de 25.000 explotaciones pecuarias, comprometer la disponibilidad de forrajes, el abastecimiento de agua y elevar los costos de producción durante la temporada seca.
El más reciente boletín del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) encendió las alarmas en el Tolima al ubicar 33 municipios en alerta roja por la alta probabilidad de incendios de la cobertura vegetal, una situación que aumenta el riesgo para miles de hectáreas dedicadas a la agricultura y la ganadería en uno de los departamentos con mayor vocación agropecuaria del país.
De acuerdo con el informe, las condiciones de altas temperaturas y déficit de lluvias favorecen la ocurrencia y rápida propagación del fuego, razón por la cual hizo un llamado a las autoridades territoriales y a la ciudadanía para extremar las medidas de prevención.
La entidad señaló que "las condiciones meteorológicas actuales en la región favorecen la ocurrencia y propagación de incendios de cobertura vegetal, por lo que es necesario fortalecer las acciones preventivas y evitar cualquier actividad que pueda generar conflagraciones".
Entre los municipios en alerta roja aparecen Alvarado, Ambalema, Armero, Ataco, Coello, Coyaima, El Espinal, Guamo, Honda, Ibagué, Lérida, Líbano, Melgar, Natagaima, Ortega, Piedras, Purificación, Saldaña, San Luis, Valle de San Juan, Venadillo y Villahermosa, entre otros. Además, diez municipios permanecen en alerta naranja y tres en alerta amarilla.
Riesgo para la producción
El Tolima es un departamento con una importante actividad pecuaria. De acuerdo con cifras de Fedegán, cuenta con más de 700.000 bovinos distribuidos de más de 25 mil predios ganaderos, donde predominan los sistemas de cría, doble propósito y ceba, especialmente en municipios en el valle del Magdalena y en el sur del departamento.
Para este sector, los incendios forestales representan una amenaza directa porque destruyen potreros, cercas, bancos de forraje, sistemas silvopastoriles y fuentes de agua utilizadas para el abastecimiento del ganado.
A ello se suma el impacto económico derivado de la disminución en la disponibilidad de alimento para los animales y el incremento de los costos de producción.
Los incendios también afectan la recuperación natural de los suelos, reducen la biodiversidad y deterioran la cobertura vegetal necesaria para mantener la productividad de las fincas ganaderas.
En épocas de sequía prolongada, estas pérdidas pueden extenderse durante varios meses y comprometer la capacidad de carga de los predios.
Prevención en las fincas
El Ideam recordó que la mayoría de los incendios de cobertura vegetal tienen origen en actividades humanas, por lo que insistió en evitar las quemas para limpieza de terrenos, no arrojar colillas de cigarrillo ni vidrios y residuos que puedan iniciar un fuego y reportar de inmediato cualquier conato a los organismos de emergencia.
En las fincas ganaderas, las recomendaciones incluyen mantener limpios los alrededores de corrales y bodegas, retirar material vegetal seco cerca de viviendas e infraestructura, revisar permanentemente cercas eléctricas para evitar cortocircuitos, realizar rondas alrededor de los potreros para evitar la propagación de las llamas una vez se han iniciado y disponer de herramientas básicas para atender un eventual incendio antes de que se salga de control.
Asimismo, es conveniente proteger las fuentes de agua, diseñar protocolos de evacuación de animales en caso de emergencia, identificar rutas de evacuación para los animales y coordinar acciones con vecinos y autoridades locales para responder rápidamente ante cualquier incidente.
Vigilancia permanente
El Ideam explicó que el boletín de alertas por incendios de cobertura vegetal se actualiza diariamente con base en variables como la precipitación acumulada, las temperaturas máximas registradas y los pronósticos meteorológicos.
La entidad aseguró que "el monitoreo permanente permite anticipar escenarios de riesgo y apoyar la toma de decisiones de las autoridades locales y regionales, del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres y de las comunidades", por lo que recomendó consultar continuamente las actualizaciones oficiales durante esta temporada seca.
Mientras persistan las actuales condiciones climáticas, el llamado para el sector agropecuario es a reforzar la vigilancia en las fincas, evitar prácticas que puedan generar incendios y actuar con rapidez ante cualquier señal de humo o fuego, con el fin de proteger tanto la producción como los recursos naturales del departamento.
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